El senador independiente Emilio Álvarez Icaza Longoria advierte de la importancia de que la ciudadanía entienda el momento de amenazas a la democracia que se vive en México.
“Es importante que la gente entienda que el país es más grande que los partidos, que la lucha democrática es mas grande que candidaturas o espacios políticos”, apunta. “La lucha democrática tiene que ver desde tu casa hasta tu concepto-país, tiene que ver con la escuela de tus hijos, con la salud de tu mamá, con la seguridad de tus hijos cuando van a la escuela o a trabajar, tiene que ver con el futuro de tus nietos…”.
En síntesis, enfatiza, hay que relacionar la lucha democrática con lo que vivimos día a día y entender que es fundamental participar en los procesos electorales.
“La participación ciudadana es la vacuna civilizada y democrática contra los populismos erosionadores de nuestras libertades y nuestros derechos”, resume.
Ayer publicamos la primera parte de una entrevista con el senador Álvarez Icaza, quien vino a Mérida para participar como ponente en el foro “Construyamos ciudadanía ante una democracia en riesgo”.
En esa primera entrega, el legislador se refiere a lo que se juega en las elecciones de junio próximo, específicamente en Yucatán, una de las entidades donde se renovará la gubernatura.
Participación decisiva
Al abundar en sus conceptos sobre la participación ciudadana, dice que ésta es clave para el rumbo que tome el país porque las consecuencias de lo que ocurra en la elección será para todos, no únicamente para quienes se abstengan y dejen la decisión en manos de otros.
Entre los riesgos que vive la democracia cita la creciente inseguridad y los ataques a los organismos autónomos y a las instituciones, pero hay otros que jamás se hubieran esperado.
Uno de esos escenarios no imaginables antes es el problema de la militarización en México, subraya.
Elitismo militar
“Las fuerzas armadas son una institución clave, pero hoy desempeñan una enorme cantidad de tareas que nada tienen que ver con su naturaleza y su función, incluso con mandato constitucional”, enfatiza. “Construyen aeropuertos y trenes, distribuyen medicamentos, administran hoteles, internet…”
“Ahora resulta que tenemos un elite empresarial militar, como pasó con las dictaduras en América Latina. Las fuerzas armadas eran una institución de Estado y ahora se han convertido en una cogobernanza de un proyecto político, una elite beneficiada con extraordinarias cantidades de dinero, sin límites y sin rendición de cuentas”.
El ex secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) hace notar otros riesgos que están vinculados con el fenómeno de la violencia en el país.
“Crimen autorizado”
“Hemos pasado del crimen organizado al crimen autorizado”, afirma. “Este gobierno tuvo más oportunidades que nunca (para combatir el crimen), porque se le dieron los instrumentos que no tuvo ningún otro gobierno. Se le dio la Guardia Nacional, que hoy tiene 139 mil efectivos; se le permitió al Ejército estar en las calles, como no se dio ni con (Enrique) Peña ni con (Felipe) Calderón, y tenemos los peores niveles de homicidios, de desapariciones y feminicidios…”
“Hoy tenemos un gobierno que ha decidido abrazar a los criminales. Los dilemas que parten de esto que vemos hoy tienen que ver con nuestra cotidianidad, con nuestros derechos básicos”.
Como parte de ese diagnóstico sobre los riesgos y amenazas a la democracia menciona los problemas en el rubro de la salud.
“Hoy resulta que tenemos 50 millones de mexicanos que no tienen acceso a la salud”, apunta. “Y van algunos a los servicios médicos y les dicen: ¡Ah, cómo no! Como usted es de urgencia, venga en cuatro meses, y a ver si encuentra medicamentos”.
“Esos elementos tienen que ver no solo con la democracia formal, con el ir a votar. ¡No! Tienen que ver con el fenómeno de nuestra democracia social. Todo esto, enmarcado en algo que nunca habíamos vivido en esta proporçión: que es una elección de Estado, estamos viviendo una elección de Estado como no la vivíamos hace años”.
Quedaron a deber…
El doctor Álvarez Icaza también deplora que PAN y PRI no hayan considerado a representantes ciudadanos en las candidaturas que han dado a conocer.
“Nos quedan a deber y le restan potencia a la lucha democrática”, indica. “Si los partidos abrazan causas ciudadanas, mucha gente se va a sentir identificada más allá de los partidos”.
En ese punto de la plática se refiere al evento que motivó su llegada a Mérida, porque es un ejemplo de que en la democracia los partidos no son los únicos participantes.
“Es entender que la cidadanía también es un actor principalísimo”, señala. “Lo hicimos el 13 de noviembre de 2022, cuando la gente salió a las calles a detener el Plan A. Lo hicimos el 26 de febrero de 2023, cuando salimos a detener el Plan B. Nunca en la historia del país ha habido una movilización de ese tipo”.— ÁNGEL NOH ESTRADA
Participación ciudadana Importancia y relevancia
Emilio Álvarez Icaza menciona ejemplos de lo que puede lograr el empuje ciudadano.
Sin antecedente
“Lo hicimos el 13 de noviembre de 2022, cuando la gente salió a las calles a detener el Plan A (de López Obrador). Lo hicimos el 26 de febrero de 2023, cuando salimos a detener el Plan B. Nunca en la historia del país ha habido una movilización de ese tipo”.
Más grande que partidos
“Salimos en 120 ciudades, en México y en el extranjero. No solo desbordamos el zócalo de Ciudad de México. En 120 ciudades, simultáneamente, eso nunca había pasado. Eso puso en relevancia, en significancia e importancia, la necesidad de que la gente se asuma como actor…. El país es más grande que los partidos”.
