Parecieran, a simple vista, que son muñecos viejos, carritos en su caja, billetes y monedas; pero para los coleccionistas en Yucatán en realidad son objetos de gran valor que han sido de gran dificultad encontrarlos y mantenerlos en buenas condiciones.
Todos los domingos, en el parque de Santiago desde las 9 de la mañana hasta las 3 de la tarde, se reúnen varios coleccionistas para ofrecer artículos de su repertorio.
Manuel Acereto Villafaña y Jack Castillo, son coleccionista desde muy pequeños; Manuel empezó con autos de gelatina y Castillo con monedas.
Coleccionistas en Yucatán: monedas yucatecas y otros objetos de deseo
Ellos comentan que actualmente se ha incrementado el coleccionismo en Yucatán pero que también requiere de mucha inversión desde 3000 a 250 mil pesos (dependiendo de la pieza) así como tener conocimiento de los objetos.

Uno no se imagina que una simple moneda en cierto tiempo tendría un gran valor, pero para Manuel, hay monedas en específico que ya son un vestigio y con gran valor, donde aparte de comprar también se puede intercambiar.

Jack nos muestra una variedad de billetes yucatecos así como billetes extranjeros y billetes de caricaturas o películas famosas.
Fichas de hacienda, monedas y billetes de más de cien años, oriundas de Yucatán con sus imágenes que predomina la historia, es lo que más busca el yucateco.

Club Numismático Yucateco
Los sueños de Manuel y Jack, que pertenecen al Club Numismático Yucateco como coleccionistas, son encontrar esas monedas difícilmente de hallar, asi como una ficha de hacienda que es de la hacienda Oxtapacab de Tecoh.
Nelly Recon, es otras de las coleccionistas en Yucatán hace 20 años, maneja más las Barbies pero actualmente empezó a coleccionar Hot Wheelsy Playmobil.

Dice que en cuanto a las Barbies, hay mucho coleccionista pero también son muy exigentes ante su demanda, así que Nelly debe invertir mucho.
Desgraciadamente también es complicado para mantener las muñecas en buenas condiciones, ya que el clima es muy húmedo.
La conservación de los objetos de deseo
“Hace 4 años cuando no paro de llover, perdimos muchas muñecas por lógica mucha inversión, ya que entro la humedad y empezaron a tener hongos a pesar de tenerlas en su respectivas cajas y darles su mantenimiento”.

A pesar de esto, le gusta mucho esta área y le gusta ver la gran variedad que hay de coleccionismo, su sueño es poder encontrar una Barbie que tuvo cuando era niña y que ahora es muy difícil conseguir, la Barbie Locket Surprise.
Gaspar y Juan Wong son dos hermanos coleccionistas en Yucatán, a ellos les atraen diferentes objetos: uno magas y otro cartas así como carritos de Hot Wheels.

Son apenas jóvenes en la colección, pero se nota que tienen mucho conocimiento y les llama la atención.
Muñecas, comics, mangas…
Pero también ofrecen pines de gran variedad, en los años 90 y a principios de los 2000 los pines eran una gran sensación como lo fueron la donas de cabello.
Pines viejos y pines nuevos con personajes de cine como los Cazafantasmas o figuras vintage. Juan comenta que si cuesta mucho el ser coleccionista “Cuesta mucho, una vez que empiezas ahí te quedas y sigues coleccionando” expresa Juan pero admite que vale la pena.
Erlina Méndez es una mujer coleccionista veterana, desde niña ha sido una gran coleccionista que confiesa que a veces le duele dejar sus colecciones “pero necesitas dejarlos ir” expresa.

Su colección con más años es un juguete de Pinocho bien conservado, toda una esfinge de los 70s. Su colección más rara es una pieza de los ThunderCats.
“Uno cuando viene los domingos, necesita tener mucha paciencia y buen ojo para saber qué valor tiene cada figura” expresa Erlina ya que hay piezas con un gran valor monetario que a veces los encuentras en los tianguis a diez pesos.
Por último, nos encontramos a Jovany X, otros de los coleccionistas en Yucatán desde los 7 años y amante de las revistas, como de la lucha libre, caricaturas, el pájaro loco, Ricky Ricon entre otros.
Tiene como comics preciados los famosos “La muerte de Superman” y “La caída del Murcielago”.
“Cada quién colecciona lo que está en sus necesidades así que en el coleccionismo puede ser una gran inversión así como pequeña” expresa Jonavy.
Coleccionistas en Yucatán: Del deseo a la obsesión
También nos comenta sobre el ser coleccionista y el ser obsesivo compulsivo al adquirir una pieza, pero eso está en uno saber controlar sus emociones.
Y es que el venir a este lugar los domingos no solo implica conocer de los objetos y su historia sino regresar al pasado y recordar su niñez.
Para los coleccionistas es un placer estar en el parque de Santiago ya que primero que nada, tienen buena sombra donde estar, además de que es un paso de turistas y verdaderos coleccionistas.
Aunque anteriormente iban muchos niños y gracias a ellos se vendía un poco más. Pero por el momento están contentos con el lugar.








