30 de mayo del 2011 IMAGEN Haciendas del Mundo Maya un recorrido por Maxcanu Santa Rosa Taller de Hurdido de Hamacas Maya Candelaria Huh Baas Foto: Adriana Carrillo Alem?n

Hoy día las artesanas de la Fundación Haciendas del Mundo Maya facturan 80 millones de pesos al año, informó María Carola Diez, directora general esta organización.

“Aquellas mujeres que empezaron con un alto índice de analfabetismo superaron todos los desafíos, hoy son capaces de operar sus pequeños negocios y gestionar como verdaderas empresarias las operaciones de compraventa”, indicó. “Han crecido y desarrollado muchísimo como empresarias. Hoy, la invitación es que más artesanas se sumen a este proyecto, ahora que Mérida fue declarada Ciudad del Comercio Justo”.

“Todos debemos de trabajar en el proceso de transformación hacia la economía social, las comunidades, las productoras, las artesanas están listas para incursionar al sector empresarial formal. Producen artesanías de calidad, están insertas en la economía formal, cumplen con sus obligaciones fiscales y de participación ciudadana. La invitación es que todo consumidor sea parte de este proyecto para que contribuyan a subsanar una necesidad o de cumplir para un sueño se vuelva una realidad de bienestar a favor de la población maya”.

Carola Diez indicó que desde que nació la Fundación Haciendas del Mundo Maya empezaron a acompañar a mujeres trabajadoras que buscan la mejora de la calidad de vida de sus familias en comunidades pequeñas de 400 a 1,500 habitantes.

Son comunidades que conservan el patrimonio cultural y natural, que hoy sus habitantes tienen la necesidad de atender las implicaciones del bienestar de su familia y de cristalizar sus sueños de que sus artesanías tengan un mercado.

“El proyecto artesanal empezó en 2002 con una ilusión de que el trabajo permitiera a las mujeres rurales generar ingresos para poner en valor su capital cultural, que la gente identifique a la artesanía maya como una herencia de sabiduría, de identidad y que transforme la realidad de las mujeres de hoy”, destacó.

“En Yucatán las artesanas pretendían contribuir a proveer de bienestar a sus familias. En 2002 el principal desafío era alfabetizar a las mujeres por medio del INEA (Instituto Nacional de Educación para Adultos) y el CEBA (Centro de Educación Básica para Adultos). Impulsamos con toda nuestra fuerza este proceso y hoy nos llena de orgullo que estas mujeres son empresarias formales. Las acompañamos a la incubación de sus proyectos, a la sostenibilidad de las mismas y hoy son empresas que agrupan a más de 800 personas, principalmente mujeres y algunos hombres”.

Salen adelante con el apoyo de una fundación

La Fundación Haciendas del Mundo Maya halló una fórmula efectiva que genera ingresos con la cultura del esfuerzo, empresas formales, combate a la pobreza extrema y una transición de campesina rural a empresaria global.

No ha sido fácil ni a corto plazo, pero la fundación convirtió en realidad los sueños de al menos 800 mujeres y algunos hombres de pequeñas poblaciones del sur de Yucatán por medio de la capacitación, desarrollo de las habilidades manuales y rescate de las artesanías mayas que generan una facturación de $80 millones al año para estas artistas creativas del medio rural.

La directora general de la Fundación Haciendas del Mundo Maya, María Carola Diez, hizo una breve remembranza de este proyecto que nació en 2002 a raíz del rescate de haciendas abandonadas que hoy son auténticas joyas arquitectónicas y turísticas de alta gama para personajes de alto poder adquisitivo.

Durante la entrega del Distintivo “Mérida Ciudad por el Comercio Justo en México” al Ayuntamiento de Mérida, María Carola Diez sostuvo una entrevista con el Diario sobre el programa de artesanías mayas que fomenta, impulsa y comercializa la fundación que dirige.

Cómo nació Fundación Haciendas del Mundo Maya

Son comunidades que orgullosamente conservan el patrimonio cultural y natural, que hoy sus habitantes tienen la necesidad de atender las implicaciones del bienestar de su familia y de cristalizar el sueño de que sus artesanías tengan un mercado.

“El proyecto artesanal empezó en 2002 con una ilusión de que el trabajo permitiera a las mujeres rurales generar ingresos para poner en valor su capital cultural, que la gente identifique a la artesanía maya como una herencia de sabiduría, de identidad y que transforme la realidad de las mujeres de hoy”, destacó.

En Yucatán las artesanas pretendían contribuir a proveer de bienestar a sus familias. En 2002 el principal desafío era alfabetizar a las mujeres por medio del INEA (Instituto Nacional de Educación para Adultos) y el CEBA (Centro de Educación Básica para Adultos). Impulsamos con toda nuestra fuerza este proceso y hoy nos llena de orgullo que estas mujeres son empresarias formales”, dijo.

“Las acompañamos a la incubación de sus proyectos, a la sostenibilidad de los mismos y hoy son empresas que agrupan a más de 800 personas, principalmente mujeres y algunos hombres”.

A todas capacitaron, además de elevar su nivel educativo, y hoy hay entre 200 y 300 empresas formales que facturan y tienen acceso a mercados de alta calidad. Todas estas empresas mantienen su origen e identidad en la cultura maya, enriquecen su creatividad y hacen la transferencia de esta cultura y valor a las nuevas generaciones.

Taller Maya

“Hoy, esta historia de éxito se llama Taller Maya. Es la marca colectiva de las artesanas yucatecas que trabajan con la fundación”, afirmó la líder del proyecto. “La marca la pueden encontrar en una tienda ubicada en Santa Ana, en el Pueblo Mágico de Izamal, en la ciudad de Campeche y en tres sitios en Ciudad de México, en la colonia Polanco”, explicó.

“Esta marca Taller Maya ha abierto puertas, no solo de mejores oportunidades para las mujeres que comenzaron con este sueño de producir artesanías y que hoy son verdaderas empresarias, sino que hay un interés de expandir esta red artesanal”, dijo.

“Las empresas del Taller Maya tienen salud financiera, logran su punto de equilibrio, generan utilidades y un capital. Este reparto de sus utilidades suena a un capitalismo tradicional, pero se vuelca hacia una visión de economía social y solidaria. Es esta forma como realizan un trabajo digno que les permite tener fondos sociales para contribuir a una mejor salud, educación, condición de vida y tener sueños de futuro para sus familias”, resaltó.

María Carola Diez, de origen argentino, afirmó que hoy en día las artesanas de la Fundación facturan 80 millones de pesos al año.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.