Tanto nacionales como extranjeros han optado estas vacaciones por visitar las zonas arqueológicas de Yucatán, las cuales representan un gran atractivo debido a la historia que hay detrás de cada una de estas edificaciones.
Adicional al recorrido que se puede hacer en ellas, los espectáculos de videomapping se han comenzado a posicionar en el gusto de muchos.
Esto se debe a que en su tiempo de duración, con un juego de luces y sonidos proyectados en las pirámides y varias zonas, se narra la historia y la importancia de la civilización maya.
Según informó el Patronato de las Unidades de Servicios Culturales y Turísticos del Estado de Yucatán (Cultur), los días en los que acuden más visitas a las zonas arqueológicas van de jueves a domingo.
Entre los sitios arqueológicos que más visitas reciben todos los años se ubican Chichén Itzá y Uxmal, los cuales ambos ofrecen el atractivo de videmapping y paseos nocturnos.
Visitar Chichén Itzá cuesta $634 para extranjeros y $285 para nacionales y residentes yucatecos. Los recorridos son de ocho de la mañana a cuatro de la tarde.
Posterior a ese horario se pide al público que se retire de la zona para que quienes hayan adquirido un boleto disfruten del espectáculo “Noches de Kukulcán”, cuyo precio es de $735 extranjeros y $335 locales y nacionales.
Durante la proyección los asistentes disfrutarán en la pirámide de Kukulcán vídeos coloridos en 2D y 3D, acompañado de un audio que cuenta la historia del sitio y el auge de una de las civilizaciones más importantes y reconocidas del mundo.
Uxmal es el segundo lugar más concurrido por los turistas. La entrada general vale $556 para extranjeros y $252 para nacionales. Su horario es de ocho de la mañana a cuatro de la tarde.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA
Atractivos Uxmal
El espectáculo nocturno “Ecos de Uxmal” cuesta $748 para extranjeros y $609 nacionales.
Eventos consecutivos
Se ofrecen dos funciones cada noche: a las 7:30 y a las 8.
Historias
Como su nombre lo indica, el videomapping “Ecos de Uxmal” es como un susurro que cuenta leyendas sobre el gobernante de esos recintos y la importancia del árbol de la ceiba, que une el mundo de lo divino con la tierra.
