MÉRIDA.- Luego de un largo periodo de poder disfrutar del desfile en el corazón de la ciudad, los meridanos aprovecharon al máximo esta ocasión especial.
El bochorno propio de la temporada hizo que incluso los más entusiastas marchantes terminaran exhaustos al concluir el recorrido.
El desfile, que había sido anticipado con gran expectativa, no defraudó en términos de color y vibrante energía, aunque el calor agobiante fue un desafío notable para todos los participantes y asistentes.
Miles disfrutan un descanso por Fiestas Patrias
Una vez finalizado el desfile, muchos ciudadanos optaron por regresar a casa para descansar y aprovechar el día libre, un bien preciado en una agenda laboral a menudo saturada.
Otros decidieron aprovechar la proximidad de la estación de autobuses para dirigirse a las playas de Progreso, buscando el anhelado refresco que el mar y la brisa marina ofrecían.
La idea de sumergirse en las aguas frescas y escapar del calor urbano resultó irresistible para muchos.
Plaza Grande, destaca en los festejos por la Independencia
En la Plaza Grande, cuadrillas de trabajadores iniciaron de manera cuidadosa el desmontaje de las tarimas y barreras de seguridad que habían sido instaladas para la celebración.
Este trabajo fue realizado con especial atención para preservar las recientes remodelaciones del lugar, asegurando que el espacio público continuara en óptimas condiciones para el disfrute de todos los ciudadanos.
La participación ciudadana en el evento fue ejemplar, ya que la Plaza Grande amaneció prácticamente intacta al día siguiente, salvo por algunos rayones superficiales en el piso causados por la colocación de las tarimas.
Este comportamiento subraya el compromiso de los meridanos con el cuidado de su patrimonio y refleja una profunda conciencia comunitaria.
Por otro lado, los comerciantes locales vieron una oportunidad dorada en la gran afluencia de personas al centro histórico.
Restaurantes y puestos de comida registraron un incremento significativo en sus ingresos, aprovechando la multitud para ofrecer sus productos y servicios.
Los vendedores ambulantes de antojitos, sin embargo, tuvieron que retirarse al finalizar el evento para permitir la libre circulación vehicular y el desmantelamiento de las instalaciones.
Los comerciantes de souvenirs también reportaron buenas ventas, especialmente de banderas y maquillaje, productos muy solicitados durante las festividades patrias.
Un vendedor comentó: “Obtuvimos las ventas suficientes para recuperar lo invertido y obtener ganancias. La mayoría de las ventas fueron ayer por la tarde y noche. Hoy por la mañana, se vendieron más banderitas y trompetas o matracas, que a los niños les gustó mucho este año”.
Mérida se viste de fiesta este 16 de septiembre
Para muchos, el 16 de septiembre fue también una oportunidad para disfrutar de otras actividades.
Algunos visitantes optaron por recorrer la catedral, pasear por la Plaza Grande, hacer las compras de la semana en los locales que permanecieron abiertos durante el día feriado, o simplemente tomarse un helado, un raspado o un agua fresca para mitigar los 34 grados que marcaron el día.
Las familias aprovecharon el momento para tomarse fotos juntas, celebrando no solo el desfile sino también la unión y el espíritu festivo del día.
Una mamá que pasaba con su hijo después del desfile expresó: “No sé por qué, pero este año se sintió mucho ánimo en la gente.
Pero hoy estuve muy contenta con mis hijos, disfrutando en familia de este desfile y ahorita nos vamos a tomar un helado para después retornar a casa a descansar”.
En resumen, estas fiestas patrias en Mérida fue una experiencia inolvidable para miles de personas. A pesar del cansancio y el calor, los meridanos disfrutaron de un día lleno de color, música y tradición.
La celebración no solo reafirmó el orgullo por las tradiciones patrias, sino que también demostró la capacidad de la comunidad para enfrentar desafíos con entusiasmo y unidad.
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