Cuando las autoridades toman decisiones, la ciudadanía debe incomodar, indicó el arquitecto David Sosa Solís, integrante del Colectivo 4 de Julio, durante su intervención en la mesa panel “Retos de la participación ciudadana en el desarrollo del espacio público”, que ayer se llevó al cabo en la Facultad de Arquitectura de la Uady.
En la actividad, que formó parte del programa por el 51 aniversario de la facultad, y que moderó el doctor Marco Tulio Peraza Guzmán, también participaron el arquitecto Edgardo Bolio Arceo y Julio Sauma Castillo, exsecretario de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Mérida.
Por supuesto, no faltó el tema de la remodelación de la Plaza Grande.
Y es que Sosa Solís indicó si nadie reclama, si nadie incomoda, las autoridades hacen las cosas y luego se van. “Pero si la sociedad genera incomodidad, seguramente (las autoridades) se verán obligadas y sin escapatoria a entregar alguna solución”.
Como ejemplo, habló de la intervención de la Plaza Grande en la que a nadie se le informó “y cuando nos dimos cuenta, talaron un árbol, demolieron el centro simbólico del estado de Yucatán y, quizá, de toda la Península, e hicieron su voluntad de manera injusta”.
Dijo que hubo pocas voces valientes que levantaron la mano en protesta, entre ellos el doctor Tulio, quien publicó su opinión en Diario de Yucatán.
“Lo hicieron (las obras en la plaza) porque nadie los incomodó, lo hicieron porque no se alzó la sociedad civil con el reclamo común de detengan esa obra, y aquí están los resultados. Ya el tiempo dirá cómo se comporta y qué sucede en el futuro”, señaló el maestro Sosa Solís.
Espacio público
Por su parte, Bolio Arceo, quien fue director del Instituto Municipal de Planeación del Ayuntamiento de Mérida, señaló que el espacio público es mucho más que bancas, focos, árboles y canchas.
“Es el espacio funcional donde las personas desempeñan actividades, es un espacio que contribuye a la infraestructura verde de la ciudad, es un espacio de identidad, de cohesión y de planeación social”.
A su vez, Sauma, quien en su gestión motivo la participación de ciudadanos en el diseño de parque, Castillo expresó que el ciudadano podrá no ser experto en construcción, pero sabe qué quiere y qué no.
“Y si está bonito o no, no es lo más importante; lo más importante es qué tan usable y confortable será el parque. Al final, el parque se hace con recursos públicos, el dinero de todos.
El doctor Peraza Guzmán, profesor investigador de la facultad, dio algunos ejemplos de participación ciudadana como el proyecto de peatonalización de las calles aledañas a la plaza principal en 1975, la defensa por las obras del paso deprimido y la construcción del Gran Parque La Plancha.
Destacó que las mismas autoridades, tanto federales, estatales y municipales, también han tenido un papel para propiciar una mayor participación de la ciudadanía. Incluso, dijo, en 2014 se creó una ley nacional para que todas autoridades tengan procesos constructivos, así como diferentes niveles de participación social.— IVÁN CANUL EK
