Labores de búsqueda de un buzo argentino en el cenote Dzombakal, en Umán, a inicios del presente mes
Labores de búsqueda de un buzo argentino en el cenote Dzombakal, en Umán, a inicios del presente mes

El error humano es la principal causa de muerte de buzos, no la falla en los equipos, afirma el instructor de buceo Efraín Chávez Solís al hablar sobre los factores que se deben tomar en cuenta cuando se realiza una inmersión.

Chávez Solís formó parte de los equipos que el pasado 5 de octubre realizaron las labores de rescate del buzo argentino desaparecido en el cenote Dzombakal, en municipio de Umán.

Como se recordará, el buzo argentino de 51 años de edad se sumergió la tarde del 4 de octubre y no regresó a la superficie.

La tarde del domingo 6 fue hallado sin vida en ese ojo de agua luego de más de 48 horas de búsqueda, en la cual colaboraron otros experimentados buzos.

El cuerpo se encontraba boca abajo en la segunda caverna con la que cuenta el cenote, a una profundidad aproximada de 25 metros con los tanques de oxígeno vacíos.

Línea de vida

El instructor platicó con el Diario sobre las principales causas de las fatalidades en buzos y los protocolos para solicitar ayuda ante un percance.

El especialista indica que la falta de entrenamiento y la falta de una línea de vida —una cuerda que guía a los buzos a la entrada de la cueva— son los primeros aspectos que ponen en riesgo la vida de quienes planean sumergirse en aguas de cenotes o el mar.

Sin embargo, expone, algo potencialmente mortal es una planeación inadecuada del manejo de gases, pues de no considerarse el suficiente podría devenir en un fallecimiento.

“Si tienes el 100% de tu aire en tus tanques usarás una tercera parte para entrar, una tercera parte para salir y siempre dejarás una tercera parte como reserva de emergencia, esa parte de gas te puede servir a ti o a tu compañero”, explica Chávez Solís.

El instructor de buceo indica que se debe ser muy cuidadoso y precavido al bucear a gran profundidad, debido a que el consumo de oxígeno aumenta.

Por ejemplo, señala, a una profundidad mayor de 30 metros el gas se gasta más rápido y el buzo experimenta narcosis, un estado similar a la embriaguez.

Esa situación es la que podría detonar en tragedias, pues puede provocar que se tomen decisiones incorrectas durante la inmersión.

No obstante, este efecto desaparece cuando el buzo sube, añade.

Chávez Solís explica que no se debe escatimar en contar con la luz suficiente al bucear en zonas con escasa o nula iluminación.

Lo anterior podría causar confusión o extravío del buzo, lo cual puede tener desenlaces fatales si su tanque oxígeno se consume en su apuro por encontrar el rumbo de nuevo. “Todo buzo debe llevar consigo al menos tres lámparas”.

El especialista apunta que no se debe bucear sin estar acompañado, pues en caso de una urgencia o un imprevisto no se contaría con nadie a quien pedirle apoyo.

Chávez Solís menciona que una de las causas de las fatalidades en buzos que cuentan con una larga experiencia es la complacencia. “A lo mejor solo tengo pila en una lámpara y decido ir con una porque nunca se me ha apagado”.

Aguas fuertes

Sobre las corrientes que existen en los cenotes y que muchas veces son señaladas cuando suceden este tipo de accidentes, comenta que los únicos cenotes que podrían tener corrientes fuertes son los costeros y especialmente en lugares donde las mareas son grandes o después de eventos meteorológicos como una depresión tropical o un huracán.

En Yucatán la mayoría de los cenotes se encuentra lejos de la costa y tienen corrientes imperceptibles.

“Hay que tener en cuenta que en el agua dulce las personas flotan menos que en el agua salada del mar, es por ello que algunos podrían pensar que los está jalando una corriente”, añade el experimentado buzo.

Ante un percance, el principal protocolo que se debe seguir es detenerse, mantener la posición, no entrar en pánico y evaluar el problema. Para solicitar ayuda se utiliza la lámpara para hacer señales a su compañero —de ahí la importancia de estar acompañado—, cuando se hace un círculo con la lámpara significa “¿estás bien?” y se deberá responder de la misma forma para confirmar que todo está bien.— ALESSANDRA CARRILLO AMARO

Inmersiones Tragedias

El instructor de buceo Efraín Chávez Solís se refiere a los incidentes en esa actividad.

No hay que soltarse

En situaciones de cero visibilidad la línea de vida debe estar al alcance del brazo para tomarla y guiarse a la salida del cenote, entre los compañeros deben agarrarse y avanzar o detenerse juntos para no dejar a nadie atrás, expone.

Preguntas importantes

Paralelamente, una de las reglas del entrenamiento es solicitar la autorización del responsable del cenote donde se realizará la inmersión. Los centros de buceo que rentan equipo preguntan por protocolo dónde se hará el buceo y con quiénes.

Investigación

Efraín Chávez Solís es instructor de buceo de Scuba Diving International y Technical Diving International, está realizando su investigación postdoctoral sobre los organismos que habitan en las cuevas en la UMDI Sisal, de la Facultad de Ciencias de la UNAM en ese puerto.

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