PROGRESO.— Dos fechas están grabadas en la memoria de María Cruz Abreu: el 13 de noviembre de 2018, cuando naufragó una lancha en la que viajaba uno de sus hijos, y el 10 de octubre cuando hallaron pantoqueada (volteada) la “Peyucsa 12”, en el que su hijo Marcos Moisés García Cruz salió a pescar.
Aún con las noticias de que la lancha “Peyucsa 12” fue encontrada en posición de pantoque, sin tripulación a la vista, la madre con los ojos llorosos alza la vista al cielo y dice que tiene fe en que hallaran el cuerpo de su hijo.
“Quiero ver el cuerpo de mi hijo, despedirme de él, no lo vi cuando salió a pescar, quiero abrazarlo”, clama con angustia.
No reniega ni le echa la culpa a nadie, ya no tiene fuerzas ni lágrimas, lo único que pide es ver el cuerpo de su hijo para darle cristiana sepultura.
Marcos Moisés es el segundo hijo que pierdo en el mar, relata la señora a Diario de Yucatán. El primero fue hace seis años, la lancha en que viajaba con otros tres pescadores también se volteó, fue el 13 de noviembre, lo tengo muy presente. Ahora otro de mis hijos tendrá el mar como su tumba.
Mary Cruz, como la conocen, es originaria de Sabancuy y está avencidada en Celestún, tiene nueve hijos, se dedican a la pesca en ese puerto del poniente del litoral y en este puerto, en La Caleta han encontrado trabajo.
Ella estaba en Celestún cuando le avisaron del caso de la “Peyucsa 12” y se tras-ladó a Progreso para estar con los demás familiares de los pescadores, con las mamás y esposas. Marcos Moisés deja en la orfandad a dos menores.
Demanda justicia por la ayuda que no llegó
Georgina Castellanos Espinosa, mamá de Lázaro Esquivel Castellanos, no deja de clamar justicia y de responsabilizar a la Secretaría de Marina por no rescatar a su hijo cuando lo ubicaron sentado sobre la lancha “Peyucvsa”. Dice que la ayuda nunca llegó.
“Quiero ver a mi hijo, que lo traigan, si tengo que llegar hasta la presidenta (Claudia Sheinbaum) lo haré para exponer la negligencia en que actuaron las autoridades”, expresa entre lágrimas. “Por más que les suplicamos no mandaron sus barcos para la búsqueda de las lanchas, no hicieron nada para rescatar a mi hijo que pedía agua, lo dejaron morir”.

Lázaro y su mamá también son originarios de Sabancuy, están avecindados en este puerto, al igual que José Juan Ulloa García, quien era el patrón de la “Peyucsa 12”.
El 26 de septiembre se despidió de su esposa Dulce María López García para ir a la pesca de mero.
Su cónyuge acudió a La Caleta en espera de su esposo y las noticias fueron fatales, sus dos hijos no volverán a ver a su papá.— Megamedia
