Desde que era pequeña, Nancy Mariana Zavala Chan, originaria de Seyé, siempre tuvo claro que de grande tendría un negocio propio.
Hoy, tras haber concluido la Licenciatura en Evaluación de Proyectos por la UTM y la maestría en Innovación y emprendimiento por la Universidad Anáhuac Mayab, Nancy es la cabeza de Zavy, una empresa que se ha expandido más allá de Yucatán.
Zavy produce collares para mascotas y correas artesanales para cámaras, guitarras y celulares.
“Es un emprendimiento social que creé con un propósito: transformar la vida de mujeres artesanas y sus familias en nuestras comunidades mayas, esto lo hacemos mediante la elaboración de correas artesanales”.
Nancy comparte que su primer producto fue una correa para cámaras fotográficas con la técnica de “xoc bi chuy” o punto de cruz.
Más adelante, por sugerencia e clientes el catálogo se amplió a correas para guitarra y para mascotas.
En una entrevista con el Diario, Nancy comparte que la idea de Zavy surgió en 2018, luego de concluir su licenciatura.
“Mi idea era asesorar a emprendedores porque me gusta hablar de negocios, pero tenía claro que primero tenía que vivir el emprendimiento en carne propia para luego compartirlo con más personas”.
Entonces, dice, se puso a buscar en qué emprender y que, además de ser un modelo de negocio rentable, tuviera sentido y le emocione cuando hable de él.
Recordando a su abuelita que costuraba, se dio cuenta del gran valor del bordado del punto de cruz, entonces decidió hacer las correas.
Nancy recuerda que recibió mentoría en el Parque TecniA, de la Universidad Anáhuac Mayab.
“La Universidad Anáhuac Mayab vio parte de los inicios de Zavy. Cuando estaba estudiando la maestría me encontraba en ese momento de decidir estructura, el modelo del negocio, validar la idea, y como parte de mi formación fui afinando los detalles que involucrarían el concepto de Zavy”.
El lanzamiento oficial de su marca fue en 2019 “con recursos mínimos, pero con muchísimo corazón”.
Ese año fue galardonada por ese emprendimiento con el Premio Estatal de la Juventud en la categoría Actividades Productivas.
Más adelante fue convocada por el programa “Mujer emprende” para el Women Economic Forum, en el cual quedó como finalista.
Uno de sus últimos logros fue hace dos años cuando recibió una invitación para participar en el programa “Shark Tank”.
“No lo podía creer, estaba superfeliz y emocionada porque este programa representa un espacio para emprendedores que había tomado como inspiración”, dice la joven.
El proyecto fue apoyado por el empresario Amaury Vergara, quien le sugirió ampliar su catálogo y así empezó a elaborar correas para celular.
“Amaury entendió de primera mano el sentido y el impacto de Zavy, tuvo empatía con la historia que tenemos aquí”, dice Nancy, quien comenzó trabajando con cinco artesanas y hoy son 120.
La joven reconoce que emprender no es fácil, pero la preparación, la formación académica y el espíritu emprendedor son factores clave, “pero sobre todo creer que podemos hacer las cosas posibles”.


