“Más que preocuparnos, debemos trabajar en prepararnos para cualquier escenario, ocuparnos en eso”, afirmó Emilio Blanco del Villar, presidente de la Coparmex-Mérida, ante la posible “guerra de aranceles” que podría desatarse entre México, Estados Unidos y Canadá, en la que Yucatán también podría verse afectado.
A su parecer, “por ahora todo es especulación, Donald Trump aún no ha asumido la presidencia y lo que vemos parece más una estrategia para presionar”.
Como se ha informado, Donald Trump amenaza con aplicar aranceles que irían desde un 25% hasta el 100% a productos mexicanos que lleguen a Estados Unidos, como represalia por los problemas de inmigración, el narcotráfico y permitir la comercialización de productos chinos en tierras mexicanas.
Ayer publicamos la perspectiva de Gabriel Rodríguez Cedillo, académico de la Facultad de Economía de la Uady, que la amenaza de fijar aranceles por los gobiernos de Estados Unidos y México es una guerra retórica muy fuerte, crea desconfianza en las instituciones.
De concretarse, apuntó, los tres países del T-MEC (que incluye a Canadá) verán afectada la dinámica de sus economías.
Ante esta posible guerra de aranceles que podría desatarse entre México, Estados Unidos y Canadá, y en un contexto en el cual incluso China se ha pronunciado al respecto, Yucatán se vería afectado en sus importaciones y exportaciones, enfrentando un panorama incierto, aunque expertos locales sugieren que por ahora prevalece la especulación.
Entrevistado al respecto, Blanco del Villar manifestó que las recientes declaraciones sobre políticas comerciales de Donald Trump, aún antes de su toma de posesión, parecen más un movimiento mediático que una acción concreta.
“Es cierto que, al no buscar reelección, tiene más margen para tomar decisiones sin preocuparse por las formas, pero el panorama actual, aunque tenso, no debe ser motivo de preocupación inmediata”, señaló.
“Creo que estamos a destiempo, ahorita todo es mediático y simplemente para meter un poco de presión al tema de la inmigración que es un problema”.
“Pero esto es un problema global, no de Estados Unidos ni de México, y se tiene que atender de manera puntual e inteligente”, puntualizó.
El líder empresarial admitió que el tráfico de fentanilo y el narco son un tema que sí se descuidó mucho en México.
“Tenemos que meterle fuerza, mejores controles, aunque se podrían intensificar las exigencias de mejores controles y prácticas”, refirió.
“Pienso que las cosas se van a enfriar. ¿Por qué? Porque la economía de Canadá Estados Unidos y México es simplemente un equipo, no podemos pensar en Estados Unidos sin México o sin Canadá, es una economía que ya es trilateral”, opinó.
Por lo anterior, el presidente de la Coparmex insistió en que “yo no me preocuparía, me prepararía, me ocuparía”, pues si eso ocurriera se encarecerá todo.
“Esto lo pagará el consumidor, por eso las economías y los economistas de ambos países (México y Estados Unidos) tienen que pensar en las consecuencias, porque al final de cuentas lo que queremos es que la gente pueda ejercer mejor su gasto con costos menores, entonces hay que ir más a prepararnos que a preocuparnos”, afirmó.
El entrevistado subrayó que el foco debe estar en la preparación, no en el alarmismo, porque está claro que cualquier arancel o medida restrictiva impactará en los costos y por ende en los consumidores.
También consideró que Yucatán, con su vocación exportadora e importadora, deberá mantenerse atento a la evolución de estas tensiones mientras refuerza su posición como un jugador clave en la economía regional y nacional, por ahora todo apunta a que las decisiones diplomáticas y el tiempo definirán el rumbo de este desafío comercial.
