Yucatán desde hace una década ocupa los primeros lugares en números de casos de VIH/sida estando en el “top cinco o el top tres y muchas veces en el deshonroso primer lugar a nivel nacional”, señaló el doctor Carlos Antonio Cabrera May, director ejecutivo de Fundación Bai.

Cabrera May alzó la voz en torno a la grave situación que enfrenta Yucatán con respecto al virus de inmunodeficiencia humana, pues hoy es el Día Mundial del VIH/Sida.

El galeno resaltó la importancia de mejorar las estrategias en salud pública para el combate a este padecimiento, ya que la tasa de nuevos casos sigue siendo preocupante.

“Es esencial generar conciencia social, especialmente ahora, cerca del Día Mundial del Sida, para poder diseñar e implementar mejores estrategias en salud pública”, indicó.

Dos casos al día

Sobre la situación actual en la entidad, precisó que hay aproximadamente 10 mil casos acumulados de VIH desde que comenzaron los registros, y se registran más de 600 casos nuevos al año, lo que equivale a dos nuevos diagnósticos por día.

“Esta cifra no es alentadora, pues la prevalencia, aunque baja a nivel estatal, no es suficiente para asegurar que las medidas de prevención estén funcionando adecuadamente”.

Subrayó que el tratamiento para las personas con VIH es costoso, no solo en términos de medicamentos, sino también por la atención médica que requiere. De acuerdo con el especialista, el tratamiento anual para una persona con VIH puede superar los 200,000 pesos anuales, lo que resalta la necesidad de continuar con políticas públicas centradas en la prevención para reducir estos costos a largo plazo.

Ante esto hace un llamado a las autoridades de salud: deben aumentar la disponibilidad de programas de prevención y detección, fortalecer la educación sobre el VIH y garantizar el acceso gratuito y sin obstáculos a tratamientos como el de Profilaxis Pre-exposición.

“No podemos seguir detectando casos de manera tardía, cuando ya es demasiado tarde para algunos. La prevención es clave, y necesitamos que las estrategias sean más agresivas”.

La fundación que preside realiza actividades de prevención en la comunidad, así como también tienen campañas de detección gratuita de VIH y de consejería y vinculación a tratamiento

Urgen políticas públicas

Desde hace más de 10 años Yucatán está en los primeros lugares en casos de VIH/sida, una pandemia que ya ha cobrado la vida de más de 35 millones de personas a nivel mundial.

Por esa razón es importante crear conciencia social para prevenir esta enfermedad y tratarse cuando se ha diagnosticado para lograr no solo un control de ésta, sino una indetectabilidad del virus, lo cual ya es posible.

Así lo señala el doctor Carlos Antonio Cabrera May, director ejecutivo de Fundación Bai, quien alzó la voz en torno a la grave situación que enfrenta Yucatán con respecto al VIH, siendo que hoy 1 de diciembre es el Día Mundial del VIH/sida.

Detalla que la entidad desde hace una década ocupa los primeros lugares en número de casos, estando en el “top cinco o el top tres y muchas veces en el deshonroso primer lugar a nivel nacional”. Esto según datos del Centro Nacional para la Atención del VIH.

Resalta la importancia de mejorar las estrategias en salud pública para el combate a este padecimiento, ya que la tasa de nuevos casos sigue siendo preocupante.

“Es esencial generar conciencia social, especialmente ahora, en el Día Mundial del Sida, para poder diseñar e implementar mejores estrategias en salud pública”.

“La clave no solo radica en mejorar el acceso al tratamiento, sino en invertir en prevención y educación sexual, dos aspectos que todavía están lejos de ser abordados de manera efectiva en el Estado”, indica.

Se refiere a la estrategia 90-90-90, la cual ha evolucionado a 95-95-95 en los últimos años, y que promueve a nivel mundial la Organización de las Naciones Unidas contra el Sida (ONUSida), la cual busca que el 95% de las personas que viven con VIH conozcan su diagnóstico, que el 95% de las personas diagnosticadas reciban tratamiento, y que el 95% de los pacientes en tratamiento alcancen la indetectabilidad del virus.

Explica que este último término, “indetectable”, se refiere a cuando el nivel de virus en la sangre es tan bajo que no puede ser detectado por los análisis más sofisticados. Las personas que logran esta condición pueden llevar una vida normal, sin mayores complicaciones de salud.

El doctor Cabrera May destaca la importancia de continuar con estos esfuerzos, ya que la indetectabilidad permite que las personas vivan con calidad de vida, al igual que cualquier otra persona sin VIH.

Señala que a pesar de los avances, aún existe un problema serio de desabasto de medicamentos antirretrovirales en algunos estados del país.

“En Yucatán, aunque la situación ha sido más controlada, los problemas de desabasto no son ajenos a la realidad local, por lo que se hace un llamado a las autoridades para garantizar la continuidad del tratamiento de los pacientes”.

Respecto a la prevención, puntualiza que una de las herramientas más innovadoras es el programa de Profilaxis Pre-exposición, que refiere a la ingesta de una pastilla diaria que reduce en más de un 96% el riesgo de adquirir VIH, especialmente entre personas que se consideran en alto riesgo, como aquellas con múltiples parejas sexuales o quienes tienen relaciones con personas seropositivas.

Pese a esta herramienta farmacológica, indica que dicha pastilla aún no está siendo tan accesible como debería, a pesar de ser gratuita y de estar disponible en centros como el Wellness Center en Mérida, que ocupa el edificio que antes era el Centro Materno Infantil.

“Hay que hacer un esfuerzo para socializar este programa de profilaxis y garantizar que todas las personas en riesgo puedan acceder a éste sin barreras. Esto podría ayudar a reducir la cantidad de nuevos diagnósticos”, dice.

“Las autoridades deben de trabajar de manera más activa en la realización de pruebas de detección rápida. La detección temprana es crucial para evitar que los pacientes lleguen al sistema de salud con casos avanzados”, recalca.—Iris Ceballos