Yucatán ocupa el primer lugar en el país y tercer lugar en América Latina en casos de maltrato y crueldad animal, según indica Elsa Arceo Medina, activista contra del maltrato animal.
Además señala que en noviembre pasado se reportaron 628 casos, pero solo uno fue sentenciado.
“Esos números son solo la punta del iceberg, no todas las denuncias llegan a la fiscalía. Kanasín, Tekax, Tizimín, Tahmek, Halachó, Chicxulub, Progreso y Motul han sido los municipios con más denuncias, la violencia hacia los animales es un secreto a voces, pero nadie actúa”, apunta.
La entrevistada afirma que es esencial entender que maltrato y crueldad no son lo mismo. El primero se refiere a la negligencia que causa sufrimiento, en tanto que crueldad es un acto premeditado que lleva al dolor extremo o la muerte.
En ese sentido, dice, Yucatán se enfrenta a un problema serio de crueldad animal, no solo por la falta de sensibilización, sino también por la debilidad en la aplicación de la ley.
La activista comparte con mucha frustración casos impactantes. Un grupo de cerditos en peligro de extinción, rescatados de la inanición. “No eran para consumo, solo estaban abandonados, desnutridos. Hemos visto también caballos siendo víctimas de abuso, utilizados en las corridas terminan mutilados.
Casos quedan impunes
Uno de los casos más indignantes fue el de Sombra, un perro de Tahmek. Fue mutilado, amarrado y arrastrado por las calles por dos menores hasta morir. Lo más desgarrador: el perro era de los chicos por lo que la familia no presentó cargos, y el crimen quedó impune.Los grandes obstáculos que enfrentan los activistas contra el maltrato animal son la ignorancia, la falta de educación y la indiferencia, afirmó Elsa Arceo Medina, quien se dedica a esa labor en esta entidad.
“La crueldad animal está relacionada con una personalidad violenta. Los sociópatas que matan o torturan animales replican comportamientos que, tarde o temprano, se trasladan a otras esferas de la sociedad”, dijo la activista.
“Por eso hablamos de implementar perfiles psicológicos en las escuelas, porque la ignorancia juega un papel clave. Muchos adquieren animales sin entender la responsabilidad que conlleva cuidarlos. Esto se refleja en las altas tasas de abandono, especialmente en diciembre y enero del 2024”, agregó.
“La sociedad de Yucatán está enferma emocionalmente, y eso se refleja en la indiferencia ante el sufrimiento de los seres vivos”, destacó.
La activista afirmó que la falta de información adecuada sobre el tema y la ausencia de políticas públicas eficaces son solo algunos de los problemas. No hay recursos ni un enfoque integral para abordar el problema de la sobrepoblación así como crueldad animal.
“La pirotecnia puede considerarse una forma de crueldad animal. El ruido intenso de los fuegos artificiales genera estrés extremo, ansiedad y miedo en los animales, lo que puede causarles daños psicológicos e incluso lesiones físicas si intentan escapar del ruido o se exponen a situaciones peligrosas.
“Este impacto no solo afecta a los animales domésticos, como perros y gatos, sino también a la fauna silvestre y animales de granja, quienes experimentan alteraciones en su comportamiento y bienestar debido a los ruidos fuertes”, indicó.
“Este fin de año, de los 250 casos de animales, incluyendo mascotas, que registramos como afectados por la pirotecnia, 100 terminaron muertos”, dijo.
Obstáculo ante la lucha contra el maltrato animal
Otro grave obstáculo en la lucha contra el maltrato animal es la estafa que enfrentan rescatistas y activistas, debido a páginas falsas o el robo de identidades.
Piden dinero en nombre de causas legítimas, lo que provoca que las verdaderas acciones de rescate y apoyo sean ignoradas o no reciban el respaldo necesario.
Esto no solo perjudica a los animales, sino que también desvía recursos de organizaciones serias y dificulta la confianza en las iniciativas de ayuda.
Aleh Noh Basto ha sido víctima reciente de estafas y robo de identidad. Su asociación enfrenta ataques: desde redes sociales, toman sus fotos y las publican en perfiles falsos, pidiendo dinero para causas inexistentes. Para ella, la situación es frustrante, ya que invierte gran parte de sus propios ingresos en el rescate animal.
“Nos afecta demasiado. Es muy complicado conseguir donaciones, pero lo más triste es que las cuentas falsas logran recaudar dinero más rápido usando la manipulación”, lamentó.
