• Sobre estas líneas, a la izquierda y debajo, actividades en distintos centros de rehabilitación de adicciones de Mérida y municipios. Los jóvenes realizan en esos lugares también actividades recreativas
  • Un centro de rehabilitación de adicciones de Tizimín en donde hace unos años se suscitó un hecho violento

El médico psiquiatra Salvador González Gutiérrez, con amplia trayectoria a favor de la salud mental en Yucatán y el país, consideró que la iniciativa del gobernador Joaquín Díaz Mena para regularizar los centros de atención a drogadictos (anexos) es muy importante porque hoy no están apegados a la norma oficial mexicana.

El gobernador anunció el 4 de marzo pasado, durante la sesión de la Mesa Estatal para la Construcción de Paz y Seguridad, que enviará una iniciativa al Congreso del Estado para la regularización de los anexos de atención a personas con adicciones en el Estado. Esta regularización, dijo el mandatario, es necesaria porque los anexos contarán con permisos y una regulación especializada, lo que garantizará la integridad y bienestar de sus usuarios.

“Me parece muy importante lo que quiere hacer el gobernador”, destacó el médico González Gutiérrez en entrevista sobre este tema. “Toma la decisión de que estos anexos tengan toda esa estructura oficial y que cuenten con el apoyo médico especializado”.

Falta de atención psiquiátrica

En 2022, recordó, Yucatán tenía 22 centros de atención a las adicciones, de los cuales solo 7 cumplieron con la certificación. Los otros 15 de plano no se ajustaron a los lineamientos de atención y por ello no tienen el aval de la Secretaría de Salud. Incluso, de los 7 anexos certificados, solo 2 contaban con apoyo médico psiquiátrico fijo, los otros tenían servicio psicológico “que no está mal”, pero para estos centros se requiere de psiquiatras bien capacitados y preparados académicamente.

“No pueden cerrar esos 15 anexos que incumplen con la normatividad porque no hay una ley que establezca que si no cumples con la norma oficial mexicana no puedes dar el servicio”, detalló.

“Desafortunadamente el compañero psicólogo no tiene toda la capacitación médica para entender todo lo que es este proceso, del por qué está usando mariguana la persona, ¿por qué no usa cocaína?, ¿por qué no usa cristal? ¿por qué no está usando el famoso fentanilo?”.

“La Norma Oficial Mexicana 028 de la Secretaría de Salud establece claramente que el anexo debe tener un médico especialista que apoye estos centros”, destacó. “Puedo decir que la información que tengo es porque yo estaba colaborando en estos centros. Sé que es necesaria una buena capacitación de las personas que trabajan en estos anexos y que deben tener apoyo de un médico especialista. Hay centros de atención que tienen ya muchísimos años de estar funcionando como anexo y donde acude mucha gente y necesita un fortalecimiento”.

Lo primero que necesitarían los anexos, dijo, es conocer qué nivel de gobierno generará una estructura y quién estará directamente al frente de lo que es la salud mental y las adicciones en forma conjunta.

Sí se necesita gente capacitada y bien preparada en esta área porque, si no, muchas áreas quedarán fuera del contexto de la atención integral contra las adicciones.

“Te puedo decir, por ejemplo, en lo que es la atención en salud mental, se acaban de abrir algunos centros aquí en el municipio de Mérida”, recordó. “Se abrieron varios centros para atención de problemas de salud mental, pero lo que veo es que no tienen médicos especializados. Solamente hay tres psicólogos y laboran de 2 de la tarde a 8 de la noche. Yo te puedo decir que sí es importante el problema de la adicciones y hay muchos más enfermos que necesitan una atención médica especializada”.

Diferencia entre psicólogo y psiquiatra

El doctor Salvador González admitió que sí es aconsejable que los psicólogos sigan dando ese servicio de consejería a los enfermos mentales y adictos, pero estos profesionales no tienen todo ese contexto médico que se necesita para poder atender a estas personas.

“Creo que es necesario que lo haga un gobierno con ese interés que tiene de generar un proyecto de atención a la salud mental y adicciones, ampliando el campo de trabajo y darle mayor espacio a los pacientes porque tenemos mucha información sobre lo que pasa cuando una persona deja las drogas”, señaló.

“El hecho de que el psiquiatra se forme primero 7 años para ser médico, después estudiar 4 años más para la especialización como psiquiatra y todavía uno o dos años más para especializarse en lo que es el área de adicciones, permite tener una información muy amplia sobre este problema, y a veces, los compañeros psicólogos no la tienen. De verdad que es un buen apoyo y ganas que le ponen los ayuntamientos para ayudar a los adictos y enfermos mentales, pero necesitan fortalecer estos centros”.

Reiteró que una forma de fortalecer los servicios de los anexos es que cumplan con la NOM, lo que implica tener personal capacitado para dar esa atención.

Investigación sobre las adicciones en Yucatán

A nivel del Estado, insistió, es tener una información más amplia a través de una investigación epidemiológica para saber cuáles son las drogas que más se están utilizando y cuáles son los grupos más vulnerables, con esta información se puede hacer una política pública que permita crear los centros de atención y servicios de adultos, fortalecer esos 7 centros existentes que realmente sí están en lugares estratégicos y abrir los centros donde más se necesitan.

“Sabemos, dentro del campo de las adicciones, que Mérida es un municipio de alguna forma con cierta protección, pero efectivamente, no hay así tanta penetración de los cárteles, pero veíamos en el Consejo Municipal de Seguridad que cada vez surgen más narcomenudistas”, señaló.

“Es obvio que si hay más demanda, pues hay más oferta. Aquí es donde se tiene que trabajar mucho. La labor que realiza el Centro de Integración Juvenil de alguna forma sería aconsejable implementarla en el Estado y continuar con el modelo islandés Planet Youth, un plan que aplicó el gobierno de Vila Dosal contra la drogadicción”.

“No está mal, no está mal, es un buen programa (el Planet Youth), pero necesita todavía un soporte. Ese soporte podría ser el programa DARE, de la policía municipal de Mérida, que es un proyecto preventivo muy interesante”, destacó.

“Se requiere un equipo de agentes que tenga información que realmente pueda atacar el tema de las adicciones. O sea, la demanda para una mejor atención en las adicciones sí tiene que ver con una mejor capacitación para el personal, tener lugares más especializados, incluyendo instancias de salud mental”.

“Los anexos tienen que cambiar mucho”, enfatizó. “En los anexos hay muchos cuestionamientos por el tipo de atención que dan, a veces no es muy humano. No te puedo decir que la mayoría de ellos no es muy humano el trato, pero cuando llegan a estos centros muchas veces no se da esa atención que necesita el enfermo en cuanto a la desintoxicación. Lo dejan ahí que poquito a poquito se desintoxique. Esto lo puede llevar a situaciones peligrosas, incluso, ha habido situaciones que se han salido de control y que lo han difundido los medios de comunicación”.

“Lo que se necesita, y debe quedar en la iniciativa, es generar ese tipo de proyectos en donde se trabaje basándose en investigación, tratando de trabajar más en educación para la salud dentro del campo de la sanción y de la salud mental”, indicó.

“Hay buenas prácticas en algunos estados del país para aplicarle a esta iniciativa, hay estados que sí se han comprometido por mejorar la salud mental de su población, pero también hay estados, en la zona norte y en la propia Península, donde la situación es más catastrófica que la de Yucatán, como los dos vecinos (Quintana Roo y Campeche)”.

¿Por qué hay anexos en Yucatán?

Reconoció que los anexos surgieron para cubrir una serie de deficiencias de la Secretaría de Salud y los Servicios de Salud no solo de Yucatán, sino de México, pero no han tenido la capacidad para dar servicio a una gran cantidad de personas que van a esos centros de atención por el uso de alguna droga, pero más que viciosos hay que tratarlos como enfermos mentales.

Aunque la Secretaría de Salud federal tiene 35 hospitales psiquiátricos en el país, en Yucatán hay uno público, estos no cubren las necesidades que hay sobre la atención a los enfermos mentales. Habitualmente se consideraba que en estos centros no se hospitalizarían adictos, solamente aquellos que tuvieran un problema como parte de su adicción, que tuvieran una comorbilidad psiquiátrica, particularmente lo que se llama cuadros de psicosis tóxicas.

¿Qué son los anexos?

“Los anexos realmente aparecen en la segunda mitad del siglo pasado como parte de un apoyo que nace especialmente después de que un grupo de exadictos de Estados Unidos empiezan a crear estos centros de apoyo para jóvenes con problemas de adicciones”, explicó el especialista.

“Esos ex adictos dirigen los anexos y forman al personal, que no son precisamente el médico, el psicólogo, simplemente son personas que a lo mejor ya habían pasado por un problema adictivo, se recuperaron porque estuvieron bajo algún tipo de tratamiento o porque deja la droga por voluntad propia”.

Los pasos de AA

Precisó que los anexos literalmente cubren los 12 pasos de los principios de Alcohólicos Anónimos como una parte importante para la recuperación.

“La verdad los anexos es que sí han hecho una labor interesante a través de los años, a través del tiempo, pero también es cierto que ha habido muchos de estos anexos que desgraciadamente no han cubierto las medidas necesarias de atención a los enfermos”, reconoció. “¿Sabes cuál es la razón por la cual se lleva al cabo esta situación? Porque todavía en muchos anexos no consideran que una persona adicta sea un enfermo mental. Se le sigue considerando todavía como vicioso con problemas de personalidad y problemas sociales, pero no lo consideran como una enfermedad”.

El doctor Salvador González afirmó que desde el siglo pasado quedó demostrado que todo adicto es un enfermo mental. Ya se sabe por medio de la ciencia la historia natural de una enfermedad adictiva, se conoce el principio de la enfermedad, los factores que predisponen la enfermedad y los factores que desencadenan la enfermedad.

Los psiquiatras le llaman el proceso de triada psicológica y por ello hay que estudiar a fondo el motivo de la adicción en varias etapas de la vida de la persona.

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Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.