En Mérida los decibeles máximos autorizados para los establecimientos son 68 hasta antes de las 10 de la noche y 65 después de esa hora
En Mérida los decibeles máximos autorizados para los establecimientos son 68 hasta antes de las 10 de la noche y 65 después de esa hora

MÉRIDA.- El ruido se está volviendo un problema y motivo de enojo ciudadano de todos los días en Mérida, no solo en el Centro Histórico.

Los decibeles permitidos en los negocios son 68 hasta antes de las 10 de la noche y de 65 después de esa hora.

El objetivo es insonorizar para que el ruido no se expanda y no sea una molestia para los ciudadanos.

Clausuran negocios en Mérida por el ruido

En lo que va de esta administración, el Ayuntamiento ha clausurado de 10 a 12 establecimientos por rebasar los decibeles establecidos.

Las multas mínimas en estos casos van de 35 mil a 38 mil pesos.

Lourdes Marisol Solís Méndez, directora municipal de Desarrollo Urbano, indicó que reciben muchas quejas por ruido; al menos una queja por ruido todos los días, detalló.

La funcionaria explicó que tienen un protocolo de atención. Es una facultad que viene desde una normativa estatal que recae en un reglamento municipal.

Después que se recibe la denuncia ciudadana, monitorean el establecimiento que está generando ruido y si se confirma el hecho, acuden al inmueble con una orden de inspección para notificarle formalmente que está excediendo los límites de ruido.

Se le da un tiempo para hacer adecuaciones a fin de que contenga el ruido e insonorice el negocio.

Todas los jueves y fines de semana monitoreamos cinco o seis establecimientos, refirió la directora.

También recordó que algunas personas no hacen caso a la advertencia de sanción, por lo cual clausuran los establecimientos.

Las sanciones por ruido están establecidas por ley y dependen de los incumplimientos.

Hay inspecciones de seguridad en establecimientos

Además del monitoreo del ruido, han hecho operativos en conjunto con la Dirección de Gobernación y Protección Civil, pues el funcionamiento de estos establecimientos tiene mucho que ver con procurar que tengan entradas y salidas de emergencia.

Lourdes Solís expuso que así se atienden dos temas al mismo tiempo: el del ruido y de protección civil.

La funcionaria municipal señaló que muchos establecimientos tienen permiso de uso de suelo, pero eso no exime a sus propietarios de la responsabilidad que tienen de seguir cuidando que funcionen correctamente, sobre todo los que emiten ruido.

 

 

Lourdes Marisol Solís Méndez, directora de Desarrollo Urbano, habló de las quejas por ruido.

Negocios denunciados

La funcionaria municipal explicó que muchos de los monitoreos que efectúan son en respuesta a denuncias de los ciudadanos.

Entre los giros más señalados están los bares, restaurantes, cabarets y discotecas.

Añadió que han tenido buena respuesta por parte de los restaurantes e incluso ellos ayudan a monitorear el ruido que no solo es un tema del Centro Histórico, sino de otras zonas de la ciudad.

Estas faltas en el funcionamiento son también cuando los negocios crecen o son establecimientos de moda.

Adecuaciones

Según aclaró, no todos los establecimientos que han sido denunciados se clausuran porque sus responsables hacen las adecuaciones.

Subrayó que lo importante es insonorizar y se puede lograr poniendo materiales que impidan que el ruido se expanda.