MÉRIDA.- La tortilla, base de la alimentación de millones de familias mexicanas, atraviesa una etapa crítica a causa de los constantes incrementos en los costos de producción.
Este alimento, indispensable en la dieta básica, no solo representa tradición, sino también en la estabilidad económica para muchos hogares.
Sin embargo, los obstáculos que enfrentan la industria de la masa y la tortilla amenazan con alterar su accesibilidad, especialmente para quienes más dependen de ella.
Alza en el precio de la tortilla, estas son las causas
En entrevista con Andrés Fernando Monsiváis Rodríguez, director general del Grupo Informativo IMT y expresidente de la Cámara Nacional de la Industria de Producción de Masa y Tortilla Delegación Yucatán, reconoció que, a pesar de los esfuerzos del gobierno federal para reducir el precio de la tortilla, persisten múltiples desafíos que impiden lograrlo.
En el caso específico de Mérida, los precios se mantienen elevados, aun con la presencia de una planta procesadora de harina de maíz en la región.
Este problema se debe, en parte, a la competencia en precios y a las complicaciones logísticas que encarecen el transporte.
“En algunos municipios del interior del estado todavía se consume mucho maíz. Incluso en los molinos de Mérida, alrededor del 15% de la producción de tortilla se realiza con maíz, que proviene principalmente de Campeche, ya que el maíz cultivado en Yucatán se destina al autoconsumo”.
Además, señaló que el maíz comercializado no cuenta con convenios, difusión ni promoción de la industria.
Debido al volumen que se requiere, se recurre al maíz de Campeche o Sinaloa, que tiene mejor calidad y rendimiento, pero su traslado es muy costoso.
Asimismo, la inestabilidad de los precios está relacionada con el aumento constante del costo de los insumos, especialmente la harina de maíz.
El entrevistado dio ejemplos de precios de las marcas más comunes: la tonelada de harina de maíz ronda entre los $14,000 y $15,000.
En cuanto al maíz, su precio pasó de aproximadamente $7,500 a $9,000 por tonelada.
Competencia desleal en la venta de tortillas
Otro problema importante, según señala Monsiváis Rodríguez, es la competencia desleal del comercio informal en este ramo.
“Hay negocios que, aunque atienden al público, no cumplen con los protocolos sanitarios de Protección Civil ni laborales, lo que les permite reducir sus costos de producción y ofrecer precios más bajos que las tortillerías formalmente establecidas.
Esto afecta el crecimiento del comercio legal”.
Pese a que la tortilla sigue siendo un alimento esencial para los mexicanos, advirtió que no debe valorarse únicamente por su precio.
“Fijarse solo en el costo puede poner en riesgo la salud, sobre todo cuando se compra en lugares que no cumplen con las normas sanitarias. Lo recomendable es acudir a molinos y tortillerías formales”.
Así lo advirtió el experto ante el temor de que se pueda ser víctima de enfermedades o situaciones que vulneren el bienestar del consumidor.
Si bien, el precio de la tortilla está liberado desde los años 90, el costo final sigue determinado por el encarecimiento de insumos y transporte.
De hecho, no descarta que se registre un incremento a mediados de este año.
A pesar de este panorama, la industria de la masa y la tortilla continúa siendo rentable. La alta demanda garantiza su permanencia en el mercado.
Sin embargo, el entrevistado señaló que esta industria resulta cada vez con márgenes de ganancia más ajustados.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA
