Aunque este Viernes Santo la ciudad no tuvo las calles abarrotadas como suele suceder en días de asueto, sí se pudo notar un flujo constante de personas en distintas zonas del Centro.
En los alrededores de la Catedral fue común ver a personas con palmas en forma de cruz, algunas recién compradas a los vendedores que se instalaron en ese espacio desde el Domingo de Ramos.
Esta concurrencia se dio por las celebraciones del Viernes Santo que se realizaron en la Catedral, desde las 11 de la mañana con el vía crucis viviente meditado en el interior del templo, concluyendo por este día a las ocho de la noche con el pésame de la Virgen.
Georgina Chacón Escalante, quien se encontraba cerca de la Catedral, compartió que desde temprano asistió al viacrucis y se prepararía para asistir a la marcha del silencio en la tarde.
En cuanto a las terminales de autobuses, la situación se vivió en relativa calma, sobre todo si se compara con los días del Carnaval, en los que las filas se salían de las terminales y daban la vuelta a las manzanas.
En la zona del mercado Lucas de Gálvez, aunque no había el movimiento típico de los domingos por la mañana, sí tenía una afluencia moderada de compradores.
La mayoría de quienes hacían sus compras adquiría frutas, verduras o ingredientes para cocinar en casa a los pocos vendedores que acudieron en este día para realizar sus labores.
Sandra García Tapia, que compraba en el mercado, dijo que con anticipación se preparó para cocinar la comida del Viernes Santo, por lo que esperó comprar hasta ayer para tener los ingredientes frescos.
“Después de la comida vamos a esperar para ir a la marcha del silencio de la iglesia que está cerca de nuestra casa”, añadió.
El flujo vehicular en la zona centro se mantuvo moderado; mientras que algunas calles se veían vacías; otras, específicamente las principales del primer cuadro de la ciudad, presentaban bastante movimiento en un ir y venir de vehículos.
A diferencia de otras jornadas, como la dominical que se vive cada semana en Mérida, la Plaza Grande, como es costumbre, se veía llena de turistas acompañados por sus guías, así como locales que buscaban sombra para descansar de los rayos del sol.
En otras partes de la ciudad el panorama fue bastante similar, el tránsito no estaba detenido, pero tampoco hubo embotellamientos o largas filas de autos esperando para avanzar.
El Periférico se mantuvo tranquilo, a excepción de la carretera hacia Progreso, que mostró más movimiento a lo largo del día.— KARLA ACOSTA CASTILLO
Vialidad durante los oficios
En algunas calles de Mérida se registró congestionamiento vial por los oficios religiosos.
Cierre en la 66
Poco después de las 2 de la tarde la Policía Municipal cerró el tramo de la calle 66 con 65 por la procesión de fieles católicos sobre la 67, con dirección a la iglesia de la Candelaria, en la esquina de la calle 64 con 67, lo que obligó a automovilistas a buscar vías alternas para llegar a su destino.





