Luego de las quejas de vecinos de la colonia Nueva Mulsay por el funcionamiento irregular de una una “posada” que funcionaba como un motel, las autoridades clausuraron sus operaciones tras realizar las respectivas investigaciones.

De acuerdo con lo averiguado, el local operaba cerca de un parque de dicha colonia, en la calle 69-A entre 124 y 126.

Los reportes de los vecinos alertaron a las autoridades de que el sitio operaba bajo un esquema de renta por horas, contrario a lo que permite su permiso oficial, que fue emitido como “posada”.

Incongruencia en un funcionamiento

Este tipo de hospedaje, según las normativas municipales, no está autorizado para funcionar bajo ese formato. “Tiene permiso de posada, y una posada no funciona por horas”, indicó la directora de Desarrollo Urbano, Lourdes Marisol Solís Méndez, en entrevista con el Diario.

Además, confirmó que el caso se había investigado durante semanas y que tuvieron que monitorear el lugar para observar su operación y funcionamiento.

“Con la publicidad que encontramos en redes sociales, confirmamos que, aunque no se anuncia como motel, en realidad opera como tal. Esa incongruencia nos llevó a actuar”, explicó.

La clausura se realizó tras intentar notificar en varias ocasiones a los propietarios, quienes se negaban a recibir la documentación. Sin embargo, el miércoles accedieron finalmente a recibir el oficio, lo que permitió ejecutar la medida cautelar de clausura junto con Protección Civil Municipal.

El establecimiento llevaba entre 10 y 15 años operando de esa manera, aunque con un permiso de uso de suelo para hospedaje tradicional, explicó la titular de la Dirección de Desarrollo Urbano.

Más de 40 establecimientos clausurados al mes

Indicó que para que pueda reabrir legalmente, será necesario revisar el impacto del negocio en la zona, ya que se encuentra rodeado de viviendas.

“No está permitido operar como motel en zonas colindantes con casas habitación. Si se solicita un permiso como posada y se opera como motel, se está engañando a la autoridad, y eso conlleva multas y sanciones”, añadió la arquitecta Solís Méndez.

“Lo mismo aplica en construcciones: si declaras 100 metros y construyes 500, también hay sanciones por obra no manifestada”, la funcionaria municipal.

Sobre posibles sanciones adicionales al lugar, la funcionaria no especificó detalles, pero afirmó que las autoridades correspondientes ya están tomando cartas en el asunto.

La directora de Desarrollo Urbano comentó  que cada mes se clausuran entre 40 y 45 establecimientos, incluidos bares, restaurantes y otros negocios, por diversas irregularidades.

“Lo que esta administración busca es que todas las unidades económicas funcionen de manera regular y ordenada”, expuso.  “Al crecer, cambian los requerimientos, cambian los impactos, y eso hay que entenderlo”.

Indicó que el “Ayuntamiento no tiene negocios en la mira, pero sí tiene claro que las actividades deben desarrollarse sin perjudicar el entorno que los rodea”.

En su mensaje final, hizo un llamado a la responsabilidad empresarial: “Si somos propietarios o estamos rentando un lugar para un negocio, debemos tener conciencia de que eso implica responsabilidad. Desconocer la normativa no nos exime de cumplirla. Si funcionamos bien como negocios, nos va bien a todos”.