Como una forma de visibilizar el abandono paterno y la falta de cumplimiento en las pensiones alimenticias, la colectiva Ley Sabina contra Deudores Alimentarios en Yucatán instaló en la Plaza Grande de Mérida un “tendedero de deudores alimentarios y padres abandónicos”.
Con globos morados que simbolizan las infancias que crecen bajo la responsabilidad de madres autónomas, el colectivo exhibe de forma pública a quienes incumplen con sus obligaciones legales y morales.
La instalación se suma a otras acciones que también se han replicado de manera virtual en redes sociales.
Documentan más de 300 deudores alimentarios en Mérida
Ale Castro, cofundadora de la colectiva Deudores Alimentarios Mérida, informó que ya tienen documentados más de 300 casos, con al menos 150 madres participando activamente en la iniciativa.
A pesar de que la Ley Sabina fue aprobada hace más de tres años en México, Ale Castro señaló que en Yucatán aún no se ha implementado de forma efectiva, debido a que la homologación legal sigue estancada.
Esto ha significado una barrera para acceder a apoyos gubernamentales dirigidos a madres que crían solas.
Exponen a padres que huyen a Yucatán
“Hemos hecho manifestaciones pacíficas frente al Palacio Municipal, pero no hemos recibido respuesta. Las mujeres enfrentamos trabas burocráticas constantes”, denunció.

Uno de los problemas más graves, añadieron las integrantes de la colectiva, es que algunos padres deudores llegan desde otros estados y se refugian en Yucatán para evitar ser localizados por las autoridades o sus responsabilidades legales.
Ale Castro hizo un llamado urgente a las mujeres del país para que pierdan el miedo a denunciar y exhibir públicamente a los deudores, sobre todo si se encuentran en el Estado.
“Agarra tu miedo, reina”: llamado a exhibir deudores en Mérida
“Yo en algún momento tuve miedo, pero hoy les digo: agarra tu miedo, reina, vámonos al tendedero y expón a tu deudor. Esta es una garantía que les vamos a dejar a nuestros hijos”, expresó.
La colectiva adelantó que buscarán replicar este tipo de acciones no solo en Mérida, sino también en municipios del interior de Yucatán, donde la invisibilización y la impunidad son aún más marcadas.






