Un grupo de mariachis se toma la foto del recuerdo con las madres festejadas el pasado sábado en la Central de Abasto de Mérida
Un grupo de mariachis se toma la foto del recuerdo con las madres festejadas el pasado sábado en la Central de Abasto de Mérida

Con serenata, regalos y sonrisas celebraron a las mamás en la Central de Abasto de Mérida para reconocer el esfuerzo y la entrega de las madres trabajadoras y las consumidoras que día con día tras vida a este espacio.

Ayer sábado, Día de la Madre, las festejadas fueron sorprendidas con una serenata que pasó en cada uno de los puestos, como un homenaje íntimo.

Emocionadas, muchas mamás salieron a grabar, cantar y tomarse la foto para atesorar el momento.

Con la mirada puesta en esas mujeres incansables, Ricardo Béjar Herrera, director de la Central de Abasto, expresó que este gesto es un reconocimiento a todas las mamás que con empeño y compromiso sacan adelante sus negocios.

“Las mujeres son el corazón alimentario de la ciudad y este reconocimiento es para quienes cada día construyen la economía de la Central. Desde muy temprano, antes del amanecer, ya están aquí limpiando, activando sus locales, acomodando frutas y siempre con una sonrisa para atender a cada ciudadano que viene a consumir”, señaló.

Ni la lluvia ni el toldo que se volaba por el viento apagaron los ánimos de la celebración, aunque la intensa llovizna interrumpió por momentos el festejo.

Las locatarias y las clientas se resguardaron en la caseta, donde les ofrecieron pastel, pastel, bocadillos y tortas de cochinita para seguir consintiéndolas mientras pasaba el aguacero.

Entre risas y carcajadas, varias asistentes comentaban que fue un Día de las Madres muy diferente en la Central de Abasto, festejo que se hizo con cariño y dedicación para ellas. Además, estaban ansiosas por participar en la rifa de canastas repletas de productos locales.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA