El lupus es una enfermedad autoinmune que va en aumento en Yucatán y ha comenzado a afectar con más frecuencia a los menores de edad, algo que no se había visto antes.
Por ello, se quiere visibilizar este padecimiento para que sea diagnosticado oportunamente y para que haya acceso a las terapias farmacológicas, pues en la actualidad hay desabasto.
Andrea Pérez Herrera, presidenta de la asociación Lupus y Enfermedades Reumáticas en Yucatán, señala que es preocupante lo que se está viviendo con el lupus en el estado, pues después de la pandemia se han registrado muchos pacientes recién diagnosticados, tanto de lupus como de artritis.
“No se sabe qué lo detonó, pero hay un incremento de enfermedades autoinmunes, principalmente en niños y jóvenes de 4 a 15 años”.
También comparte que tan solo en el hospital O’Horán hay un registro de 100 niños que son parte de la asociación que preside, quienes no están siendo atendidos como se debe, ya que no hay médico reumatólogo pediátrico en esa institución.
Lo común, indica, es que ese tipo de padecimientos se presente entre los 18 y 30 años, pero ahora se ha visto un aumento de casos en menores.
El lupus se presenta en forma más frecuente en la edad fértil, en el caso de las mujeres, con los cambios hormonales, explica.
Según precisa, el lupus es mucho más común en mujeres que en hombres. Por cada 10 mujeres, dos hombres padecen la enfermedad, pero cuando le da a los hombres es más agresivo.
Órganos en riesgo con el lupus
Andrea Pérez señala que el lupus es una enfermedad autoinmune y crónica, la cual afecta cualquier parte del cuerpo: piel, articulaciones, órganos internos…
Se requieren múltiples estudios y atenciones con diferentes médicos especialistas porque, si bien el experto principal que atiende estos casos es el reumatólogo, si hay daño en un riñón se necesita del nefrólogo, si está en el corazón debe intervenir un cardiólogo y si la afectación es en los pulmones se necesita un neumólogo.
Por ello la atención es multidisciplinaria y acorde a las necesidades de cada paciente.
Síntomas de Lupus
La dirigente apunta que al lupus se le llama la enfermedad de las mil máscaras, pues suele confundirse con otros padecimientos, por lo que el diagnóstico puede llegar luego de cinco años de la aparición de los síntomas.
Los síntomas más comunes suelen ser fiebres inexplicables o sin causa aparente, dolor de cabeza, fatiga, aparición de manchas rojas en forma de mariposa en la cara, escamas en la piel, llagas (aftas) en la boca, inflamación de las articulaciones y sensibilidad al sol, detalla.
Mediante la exploración física el médico puede sospechar del padecimiento y mandar estudios especializados para determinar si se tiene o no la enfermedad.
Con los estudios de sangre se analizan ciertos niveles de anticuerpos y esto es lo que puede determinar si se tiene lupus o algún otro mal autoinmune.
Andrea Pérez manifiesta que el lupus se suele confundir con artritis y VIH, pues la sintomatología es similar.
Cuando no hay un diagnóstico preciso solo se brindan medicamentos para calmar el dolor, pero no se ataca la enfermedad, por lo que el organismo de la persona se va deteriorando y se pueden afectar órganos como el riñón, el cerebro o los pulmones.
De ahí la importancia del diagnóstico temprano, a fin de recibir la terapia acorde a cada caso, ya que el lupus afecta de manera diferente cada cuerpo y asimila de manera distinta los medicamentos.
Lo importante es que por medio del tratamiento se evite el daño a los órganos.
Una enfermedad para toda la vida
La entrevistada enfatiza que es una enfermedad para toda la vida y no hay cura, pero con la medicación adecuada la persona enferma puede vivir muchos años.
Andrea comparte que ella es una paciente con lupus, fue diagnosticada cuando tenía 18 años y lleva 26 con la enfermedad.
Según recuerda, una de las cosas que le decían es que no podría tener hijos, pero con el lupus “las limitantes te la pones tú”.
A la fecha tiene dos hijas y sus embarazos fueron muy tranquilos, cuenta. El lupus desapareció y se sentía la más sana del mundo, “el cuerpo es maravilloso, en las etapas de gestación no tuve ningún síntoma”.
Esto fue a pesar de que se le quitaron los medicamentos, pues pueden dañar al feto.
Sin embargo, manifiesta que no a todas las mujeres les va tan bien, pues hay quienes sí tienen brotes de dolor en la gestación, malestares, mucha fatiga y es posible que si están en un brote el bebé nazca con lupus neonatal.
“Vienen con la racha que los pacientes suelen tener en el cuerpo, con enrojecimiento, pero al mes o mes y medio la enfermedad se va”.
Ella afirma que investigaciones han arrojado que el lupus no es contagioso ni hereditario, “no es genético, la madre no contagia a los hijos”.
¿Cuántos enfermos de Lupus tiene Yucatán?
Andrea Pérez apunta que aunque no hay un censo de cuántas personas padecen lupus en el estado, tan solo en la asociación que preside se tienen 150 registrados, más los 100 niños que están apuntados para su atención en el O’Horán.
En sus redes sociales tienen más de seis mil personas del sureste del país (Campeche, Quintana Roo y Yucatán) con las que interactúan.
El pasado 10 de mayo, en el marco del Día Mundial del Lupus, realizaron una marcha para concienciar sobre esa enfermedad y sobre la fibromialgia, otra enfermedad autoinmune cuyos índices también han aumentado en los últimos años.

Hoy sábado 17 de mayo otra agrupación, denominada Lupus en Yucatán, tendrá una caminata para concienciar sobre el padecimiento. La cita es a las seis de la tarde y saldrán del monumento a Felipe Carrillo Puerto para dirigirse al monumento a la Patria.
