Uno de los autobuses que da servicio al campus de la Uady
Uno de los autobuses que da servicio al campus de la Uady

Estudiantes del Campus de Ciencias Sociales Económico-Admistrativas y Humanidades de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady) se dicen afectados por deficiencias en el servicio de transporte a raíz de los cambios recientes en la ruta Alemán, una de las principales que llega al instituto, que es el más grande y concentra a unos 7,000 estudiantes.

Según los universitarios, solo operan dos unidades al día, que además de demorar pasan saturadas.

Aunque no son los únicos usuarios —considerando a otros pasajeros del transporte público—, los estudiantes aseguran que las condiciones actuales perjudican más de lo que ayudan.

Andrea Castro Zapata, también estudiante de Derecho, comparte que su situación no es aislada. Viaja diariamente desde una localidad del interior del estado: “Somos muchos los que venimos de pueblos. Aunque salgamos con tiempo, los camiones se retrasan”.

“Podemos esperar más de una hora y, cuando al fin llega uno, va tan lleno que no hay ni espacio para moverse”, añade la joven estudiante.

Andrea Castro señala que en ocasiones ha sido testigo del sobrecupo al que el operador somete la unidad.

Aun así, suben más gente”, explica la alumna, quien además señala que luego opta, junto con otros estudiante por pedir el servicio de plataformas.

“Terminamos recurriendo a Uber, Didi, taxis o incluso hacemos tratos con conocidos que están más adelante en la fila, todo con tal de alcanzar el camión que nos lleva a casa”, relató.

Por su parte, Ofelia Burgos Dzul, estudiante de Psicología, señaló que el problema va más allá de la tardanza:

“Esperar horas es difícil, pero si vives a dos horas de distancia, es peor. Y con el calor que hace ahora, viajar como sardinas en el camión es insoportable”, expresa.

Sin embargo, la alumna de Psicología expuso que el sobrecupo puede ser peligroso: “Aunque estemos a tiempo, no garantiza llegar bien. Esto afecta no solo a los estudiantes, sino a todos los pasajeros. Dos unidades para tanta gente es claramente insuficiente.”

Durante un recorrido por las inmediaciones del Campus, se observó una unidad estacionada cerca de la Facultad de Ciencias Antropológicas, sin conductor ni pasajeros, que permaneció más de una hora sin ingresar al circuito universitario.

Lo anterior refuerza las quejas sobre la irregularidad del servicio, especialmente hacia las escuelas que se encuentran en la parte posterior del campus.

Aunque por falta de disponibilidad no se obtuvo una postura oficial del personal académico, quien sí se pronunció fue el rector Carlos Estrada Pinto en una visita a la Facultad.

“Estamos en gestiones. Necesitamos acercarnos con la Agencia de Transporte de Yucatán para buscar soluciones”, expuso el rector de la universidad.

Estrada Pinto señaló que ha habido situaciones similares por el servicio y, sin embargo, “hemos recurrido a ellos para asegurar que el servicio esté a la altura de lo que necesita la comunidad”.

El rector de la máxima casa de estudios del estado señaló que es sabido “que se está afectando a los estudiantes, que hay descontento, y es nuestra responsabilidad gestionar para que se cuente con las unidades y frecuencias necesarias”.

Carlos Estrada reiteró que se siempre han tenido buena comunicación con las autoridades, y que esperaba que se resuelva lo más pronto posible.

Ante esta situación, los estudiantes también hacen un llamado a los docentes para que comprendan el contexto, ya que, aunque hacen el esfuerzo por salir temprano de casa, la problemática escapa de sus manos.

Así, mientras el reloj corre y las clases avanzan, cientos de jóvenes continúan haciendo malabares cada día para llegar a tiempo, en condiciones dignas, y con la esperanza de que sus voces sean escuchadas.s”.