Procedentes de los municipios de Tixkokob, Hocabá, Baca y Mérida, un total de 21 apicultores participaron en el curso Fortalecimiento de las Colonias de Abejas, impartido por la Secretaría de Agricultura a través del Instituto para el Desarrollo de las Capacidades del Sector Rural A.C. (INCA), contando con el apoyo de la empresa agroalimentaria Kekén para la práctica de lo aprendido en las sesiones teóricas.

Así, las y los participantes en el programa de actualización para la alimentación de las abejas, manejo de las colmenas y sanidad, tuvieron la oportunidad de practicar en el apiario de la empresa productora de proteína cárnica ubicado en su granja Kinchil. Se trata de una primera etapa para la certificación de las y los productores de miel, impartida en conjunto con el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias, con el apoyo del Colegio de Posgraduados (Colpos) Campeche.

Ambiente sano

Al respecto, José Humberto Caamal Velázquez, profesor investigador titular del Colpos, consideró que el hecho de que el apiario se encuentre en la zona de granja es una muestra de que el ambiente está sano.

“Están aportando a la sociedad en el tema de la producción de miel”.

En ese sentido, la delegada regional del Inca Rural en el sureste, María Aguilar Carranza, destacó como “una buena iniciativa que Kekén tenga una escuela, un apiario escuela, en donde brindan facilidades para que las personas vengan a ver la implementación de las buenas prácticas que se han hecho en este lugar”.

La firma colaboró en la capacitación a invitación de la Secretaría de Agricultura, a fin de contribuir con el impulso a la mayor calidad de la miel que se produce en Yucatán y también contribuir al empoderamiento de las mujeres en actividades del campo como la crianza de las abejas.

“Lo mejor es compartir con otras apicultoras, hablar de sus experiencias y poder transmitir conocimientos de una a otra, según lo que hayamos vivido en esta actividad económica”, enfatizó Annel Carrillo Rodríguez, líder de desarrollo apícola de Kekén, quien también participó en las sesiones de capacitación.

Por su parte, para Aurora Camelo Ceballos, apicultora del municipio de Baca, fue toda una experiencia visitar el apiario de la granja Kinchil, pues señaló que tenía muy buenas recomendaciones del sitio. “Por los premios que se ha ganado, varios apicultores son de aquí. Todo esto es de gran ayuda para nosotros”.