El tráfico ilegal de especies silvestres representa una amenaza para la biodiversidad, la salud pública y el equilibrio ecológico.
En Yucatán, este problema persiste a pesar de los esfuerzos legales y sociales por frenarlo.
El maestro en ciencias Elí Vázquez Solís explicó que este delito implica la captura, compra y venta o tenencia de animales salvajes (o partes de ellos) sin autorización.
“Mercado negro” de fauna silvestre en Yucatán
“Es un mercado negro donde la gente roba o extrae animales de su hábitat natural para venderlos como mascotas, adornos, medicinas o trofeos”, señaló.
El especialista recalcó que los animales atrapados mueren por el maltrato y el estrés que sufren durante su captura y traslado, lo que provoca que solo un tercio de los ejemplares lleguen vivos al mercado.
Aves como el loro yucateco (“Amazona xantholora”), los cardenales (“Cardinalis cardinalis”) y la guacamaya roja (“Ara macao”) son de las más traficadas en la región, expuso Vázquez Solís.
De igual manera, se comercializan monos, reptiles y huevos de tortuga en mercados informales de Mérida, así como en redes sociales y puntos turísticos.
Domesticación, otro peligro para animales silvestres
Por la tenencia, muchas de estas especies pasan por un proceso de domesticación, lo que imposibilita su liberación a futuro, aunado al pensamiento humano de que existe un apego con el animal, que es solo en una percepción.
Otro de los factores de riesgo ante esta domesticación es que las especies pierden la habilidad de supervivencia y sus cuidadores no se interesan en enriquecer y proporcionarles una mejor calidad de vida.
“Hay que tener en claro que no son animales de compañía, no son mascotas”, subrayó el especialista.
Recientemente, por medio de redes sociales se denunció un caso de tenencia ilegal de fauna silvestre en Yucatán, en el que se observan aves enjauladas en condiciones inadecuadas.
Este tipo de publicaciones permite visibilizar la problemática y activar la intervención de las autoridades, las cuales pueden actuar de oficio o a partir de reportes ciudadanos.
Peligro para la supervivencia de especies y el equilibrio ecológico
La extracción de fauna silvestre no solo afecta la supervivencia de las especies, sino que también altera el equilibrio ecológico y fomenta el crimen organizado, detalló el investigador.
Además, el entrevistado advirtió que la tenencia ilegal puede derivar en zoonosis y en otras enfermedades transmitidas de animales a humanos, como la lepra o el mal de Chagas.
En México, la Ley General de Vida Silvestre, la Ley de Equilibrio Ecológico y la NOM-059 prohíben estas actividades sin permisos.
El Código Penal Federal establece sanciones de uno a nueve años de prisión por posesión o comercio ilegal de las especies que se encuentran en calidad de desprotegidas.
El especialista manifestó que varias de estas especies están en peligro de extinción debido al comercio ilegal.
Llamado en Yucatán a tener sólo mascotas legales
Por tal motivo, hizo un llamado a la ciudadanía a optar únicamente por mascotas legales, provenientes de criaderos certificados y regulados.
Asimismo, recomendó reportar cualquier caso de tenencia ilegal de fauna silvestre ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
“La fauna silvestre pertenece a su sistema natural y ahí es donde debe estar”, concluyó.
Tenencia de especies/Peligro a la naturaleza
Poseer animales silvestres amenaza al equilibrio natural de varias especies.
Controladoras de plagas
En el caso de las aves, muchas especies silvestres cumplen roles esenciales como controlar plagas, dispersar semillas o mantener el equilibrio de la cadena trófica.
Se rompe balance
Al retirarlas, se rompe este balance y se dificulta la reproducción, sobre todo cuando se capturan ejemplares machos, lo que puede provocar un declive acelerado de la población.
Vínculo
“Muchas veces podemos querer mucho a nuestro animal, decir que desarrollamos un vínculo con él, pero en realidad no le estamos dando la vida adecuada”, explicó el maestro en ciencias Elí Vázquez Solís en entrevista con el Diario sobre este problema en Yucatán.
