MÉRIDA.- El riesgo de un nuevo ataque de abejas aún está latente en el parque de Itzimná, donde se ha visto que los insectos se instalan de nuevo, lo que ha despertado el temor de comerciantes y gente que acude a este sitio.
En un recorrido por el citado parque, se observó que las abejas se alojan en un registro de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ubicado al interior de esta área pública.
Como se recordará, en abril pasado se registró un ataque de abejas en este lugar, pues un enjambre construyó su colmena en un árbol, que fue perturbado.
Reciente ataque de abejas en Itzimná
El recuerdo aún está vigente, porque en aquella ocasión fueron varios los lesionados: ocho y uno de gravedad. Se supo que un locatario recibió ocho picaduras, sin consecuencias graves al no ser alérgico. Sin embargo, no todos tuvieron la misma suerte.
Lourdes Nah Suárez, voceadora del Diario, expresó su preocupación, dado que su esposo y ella todavía sufren las secuelas.
“Las abejas nos pusieron en peligro. No queremos volver a pasar por lo mismo. A mí me quedó muy sensible el cuero cabelludo, al peinarme me duele. Mi esposo también, y mi hijo… Era un panal grande. No queremos correr el riesgo de nuevo, además, en el otro sitio, la miel quedó esparcida”, relató.
Otra comerciante, quien también vivió el suceso, hizo un llamado a las autoridades para que una vez más tomen cartas en el asunto y eviten otro ataque.
“Un compañero sufrió picaduras. No hubo consecuencias graves, pero el miedo persiste. Yo le diría a las autoridades que se hagan cargo”, solicitó.
Piden la reubicación de abejas
Ambas coincidieron en pedir una inspección completa del parque y la reubicación de los insectos, ya que por ser un espacio público, representa un riesgo para los niños y estudiantes de escuelas cercanas, así como adultos y visitantes en general.
Además, invitaron a la ciudadanía a mantenerse alerta y reportar cualquier panal que detecten.
“No queremos que más personas pasen por lo mismo. Prevenir y actuar a tiempo es la clave”, aseguraron.
Mientras tanto, la comunidad se mantiene en vigilancia constante, con la esperanza de que las autoridades actúen antes de que ocurra una nueva tragedia.
Opinión de especialista
Al respecto, el especialista en Ciencias en Apicultura, Shavier Araujo Freitas, aclaró a qué se deben realmente estos episodios.
“Las colmenas se vuelven más defensivas cuando almacenan miel, porque están protegiendo su recurso más valioso”, explicó sobre una principal causa de ataques.
En entrevista señaló que hay varios factores que pueden desencadenar ataques, desde cambios climáticos hasta la perturbación accidental del hábitat.
“Durante la temporada de secas, florecen muchas plantas en la región, como el chacá, el chichilché y el jabín. Esto provoca que las colmenas silvestres, sin manejo apícola, proliferen y se reproduzcan. El nuevo enjambre, encabezado por una reina fértil, busca un lugar donde establecerse”, detalló.
¿Dónde se forman colmenas de abejas?
Estos lugares pueden variar ampliamente: desde paredes, troncos huecos, cubetas, tambos y cajas de madera, hasta vehículos abandonados o incluso deshuesaderos. Cualquier espacio oscuro y resguardado puede ser elegido por un enjambre en tránsito.
En cuanto a la reacción defensiva de las abejas, Araujo Freitas advirtió que puede detonarse por un accidente.
“Mover chatarra en un terreno baldío sin inspección previa puede activar el instinto defensivo del enjambre. Si un animal o persona es picada, el aguijón deja una feromona que atrae a más abejas al mismo objetivo”, manifestó.
Incluso enfatizó que este comportamiento no distingue entre humanos o animales.
“Han ocurrido casos donde perros o incluso toros han muerto por múltiples picaduras, ya que no tienen cómo huir. Es una defensa natural del enjambre ante una amenaza percibida”, indicó.
El especialista recalcó que, en una situación así, lo más importante es alejarse rápidamente del enjambre con precaución.
“Se han reportado casos donde, por pánico, las personas cruzan calles sin mirar y terminan atropelladas. Lo mejor es protegerse la cara, no gritar, no agitar los brazos y avisar de inmediato a las autoridades, usualmente a los bomberos”, dijo.
Otra opción es contactar a un apicultor que pueda reubicar el enjambre en un lugar seguro, en lugar de eliminarlo.
“Esto ayuda a proteger a las personas, pero también a conservar la especie y su importante función en la producción de miel”, concluyó.
Miedo en Mérida / Ataque de abejas en Itzimná
Las autoridades controlaron la situación, aunque el nuevo avistamiento reaviva el temor.
“Peligro”
“Las abejas nos pusieron en peligro. No queremos volver a pasar por lo mismo. A mí me quedó muy sensible el cuero cabelludo, al peinarme me duele. Mi esposo también, y mi hijo… Era un panal grande. No queremos correr el riesgo de nuevo; además, en el otro sitio la miel quedó esparcida”, relató Lourdes Nah Suárez, voceadora del Diario.
“El miedo persiste”
“Un compañero sufrió picaduras. No hubo consecuencias graves, pero el miedo persiste. Yo le diría a las autoridades que se hagan cargo”, indicó otra comerciante.
Clave
“No queremos que más personas pasen por lo mismo. Prevenir y actuar a tiempo es la clave”.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA
