MÉRIDA.- Durante este domingo del Día del Padre, el centro de la ciudad de Mérida y sus alrededores se encontraron en completa calma por las celebraciones.
En el Paseo de Montejo, como es costumbre se realizó con normalidad la bicirruta, por lo que las calles habituales de los derroteros se mantuvieron cerradas y sin ninguna actividad prevista.
Al menos el centro de la ciudad la intensa actividad de todos los días se tomó una pausa para la celebración de los padres de familia. En los restaurantes de esta zona, por ejemplo, la afluencia fue moderada.
Restaurantes mantienen expectativas
Personal de estos restaurantes indicó que esperaban que a la hora del almuerzo y después ya cercana la hora de la cena, hubiese un repunte en la asistencia de comensales.
Se menciona que muchos salen a desayunar desde muy temprano y otros acuden a celebrar ya caída la noche.
En el mercado de Santa Ana, la actividad fue un poco más elevada, aunque la presencia de visitantes en gran medida fue por el turismo.
En lo que abarca la zona céntrica de Mérida, se instaló con normalidad “Mérida en Domingo”, con un programa que incluyó algunas actividades dedicadas al Día del Padre.
Después del mediodía la afluencia aumentó, pero los restaurantes se mantuvieron en la misma situación, con poca actividad.
Establecimientos lucieron semivacíos
Los establecimientos lucieron semivacíos y los peatones eran en su mayoría turistas que cargaban con sus maletas como en otras jornadas dominicales.
En la calle, Justo Ek, acompañado por su familia, platicó que se dirigía a comer al mercado para festejar su día y posteriormente pasear por el centro.
TE PUEDE INTERESAR: Jornada dominical con baja afluencia en el Malecón de Progreso pese al Día del Padre
“Vamos a pasar un rato aquí después de comer, para ver si vemos algo interesante”
Al preguntarle sobre qué opinaba sobre las celebraciones del Día del padre, el entrevistado respondió que no se le da la misma atención que a otras festividades.
En el caso de las terminales para acudir al puerto de Progreso fueron pequeños grupos de personas los que esperaban en la terminal, aunque el flujo fue continuo hacia ese destino porteño.
La afluencia vehicular sí mantuvo un ritmo constante en el centro, aunque por momentos las calles se encontraban con pocos vehículos circulando.













