La irritación nasal con los consiguientes estornudos, es de las molestias más frecuentes debidas a la humedad, polen y el polvo
La irritación nasal con los consiguientes estornudos, es de las molestias más frecuentes debidas a la humedad, polen y el polvo

La temporada de lluvias y la alta humedad que caracterizan al clima de Yucatán trae en su parte positiva alivio al calor extremo, pero por desgracia también un aumento silencioso de enfermedades respiratorias como el asma y la rinitis alérgica.

De acuerdo con la doctora Valeria Valerio Güemes, alergóloga e inmunóloga, en esta época del año, la combinación de moho, polvo, ácaros y cambios bruscos de temperatura crea un entorno perfecto para agravar estos padecimientos, que afectan principalmente a niños, adultos mayores y familias que habitan en viviendas con poca ventilación o con filtraciones.

De acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social, en el estado se registraron más de tres mil casos de asma en lo que va del año, con picos de incremento durante los meses de mayor precipitación. Además, la prevalencia de asma infantil en Mérida ronda el 12%, superando la media nacional, y que los casos de rinitis alérgica también son frecuentes en la región.

La especialista en alergias señala que la humedad promedio en Yucatán, que puede superar el 75 %, favorece la proliferación de hongos como Alternaria, Penicillium y Aspergillus, así como la presencia de ácaros del polvo.

Como consecuencia se irritan las vías respiratorias y puede desencadenar crisis asmáticas o cuadros severos de congestión nasal y estornudos persistentes.

Viviendas en Yucatán, poco favorables

A esto se suma que, en muchas viviendas del interior del estado, la exposición a la humedad es aún mayor por la falta de ventilación adecuada, techos con filtraciones o la costumbre de secar ropa dentro de la casa, lo que pareciera inofensivo, pero puede causar males relacionados con alergias.

La especialista refiere que esta situación se agrava en municipios no urbanizados, porque las casas suelen tener menos medidas de aislamiento, por lo que la concentración de esporas y polvo se vuelve un factor de riesgo constante.

Los niños menores de 5 años son especialmente vulnerables porque su sistema respiratorio aún está en desarrollo. Los adultos mayores y personas con enfermedades crónicas respiratorias, como la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), también presentan más complicaciones durante esta temporada.

Ante este panorama, la doctora Valerio recomienda medidas prácticas para prevenir crisis o infecciones respiratorias. Una de las principales es controlar la humedad dentro de casa, manteniéndola por debajo del 50%.

Para lograrlo, es útil ventilar habitaciones por lapsos breves pero efectivos, usar aire acondicionado con mantenimiento constante, ya que guarda mucha humedad y moho y al no limpiarse las esporas salen de ahí a la habitación cerrada; otra opción de ser posible es recurrir a deshumidificadores.

La alergóloga afirma que la limpieza juega un papel clave. Se aconseja lavar sábanas y ropa de cama cada semana con agua caliente, retirar alfombras y objetos que acumulen polvo, como peluches, ropa que no sea de algodón, limpiar filtros de aire acondicionado y evitar secar ropa dentro de la vivienda. De ser necesario, aspirar con filtros, y pasar paños húmedos para quitar el polvo, lo que ayuda a disminuir los ácaros. También es importante mantener baños y cocinas ventilados para evitar la formación de moho.

En cuanto a la exposición exterior, se sugiere a las personas asmáticas consultar la calidad del aire y el índice de polen antes de realizar actividades al aire libre. Si es posible, se recomienda evitar salir durante las horas de mayor concentración de alergenos, que suelen ser al mediodía y primeras horas de la tarde. Al regresar a casa, se aconseja tomar una ducha para eliminar partículas acumuladas en la piel y el cabello.

La especialista también recalca la necesidad de que cada paciente tenga un plan de acción definido junto con su médico, que incluya medicación de control y de rescate, así como la identificación de sus principales desencadenantes. Un adecuado manejo del entorno puede marcar la diferencia entre un ataque de asma severo y una temporada lluviosa sin sobresaltos.

Recomendaciones ante las alergias

Ante los síntomas de alergia o crisis asmática, la médica alerta que se debe evitar la automedicación, especialmente con antihistamínicos de venta libre, ya que un uso inadecuado puede enmascarar complicaciones más graves o provocar efectos secundarios no deseados. En caso de presentar estornudos constantes, congestión nasal persistente o dificultad para respirar, lo más recomendable es acudir al médico para recibir un diagnóstico preciso y un tratamiento personalizado que permita controlar adecuadamente la enfermedad sin poner en riesgo la salud.

En Yucatán, donde el clima y la humedad son factores permanentes, la educación y la prevención se convierten en la mejor herramienta para reducir los riesgos y mejorar la calidad de vida de las familias que conviven con estas enfermedades respiratorias