• Vecinos y visitantes acudieron al barrio de Xcalachén para disfrutar de la oferta gastronómica de la octava edición de la Feria de la Chicharra

Desde ayer por la mañana, el barrio de Xcalachén recibió a cientos de familias meridanas y visitantes con motivo de la octava edición de la feria dedicada a la chicharra, un platillo tradicional de la gastronomía yucateca.

El evento, que incluyó la venta de diversos alimentos, música y actividades recreativas, se organizó para visibilizar esta costumbre culinaria en una zona donde el número de establecimientos tradicionales ha disminuido a lo largo del tiempo.

La inauguración oficial y el corte de listón se llevaron al cabo a la 1 de la tarde, encabezados por la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada junto con autoridades municipales, federales e invitados especiales. Durante la jornada, la presidenta municipal convivió con los asistentes y reconoció el esfuerzo de los vecinos por mantener vigentes las costumbres locales.

“En la alcaldesa tienen una aliada para preservar y mantener nuestros festejos, porque nuestras tradiciones son también el alma de Mérida y motivo de orgullo para todas y todos”, expresó la edil en su intervención.

Asimismo, ante los asientes señaló que la chicharra “es uno de los platillos más democráticos que tenemos los yucatecos”, destacando el valor de la convivencia familiar y comunitaria en torno a estas celebraciones.

Ambiente

El festival se desarrolló entre largas filas frente a los comercios y la elaboración de la chicharra en los cazos. El entorno estuvo acompañado por música de trova y la realización de juegos tradicionales como la kimbomba, el trompo y las carreras argentinas. Además de la oferta principal, las personas pudieron adquirir tacos de castacán, refrescos, helados y postres variados en este rumbo de la ciudad.

Para esta edición se contó únicamente con la participación de tres chicharronerías originarias de Xcalachén, una cifra menor en comparación con años anteriores, cuando se registraba la asistencia de hasta seis locales establecidos.

El encuentro también incluyó la presencia de chicharronerías invitadas de otras zonas de Mérida, así como de vecinos dedicados a la venta de botanas, aguas frescas y un helado con sabor a chicharra elaborado especialmente para la ocasión.

De igual manera, los comerciantes de este popular platillo entre los yucatecos indicaron que la venta de la chicharra y el lechón en Xcalachén es una actividad tradicional, cuyo auge comenzó hace más de 60 años.

Con el fin de homologar la oferta para el público, los puestos participantes acordaron tarifas generales para los productos principales. El kilo de chicharra surtida se fijó en $350 y la especial en $390, mientras que la salsa de tomate y la ensalada se vendían a $20 cada una

Las presentaciones artísticas fueron sobre una tarima instalada en el cruce de las calles 64 con 95, donde actuaron el Ballet Club Jaranero Yatziri, originario de la comisaría de Chablekal, el trío Trovemia y la agrupación musical Santa Cecilia.— PABLO MAY PECH

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