Botargas que utilizaba el Inaip para promover la cultura de la transparencia en Yucatán. Ese órgano llega a su fin mediante reformas legales
Botargas que utilizaba el Inaip para promover la cultura de la transparencia en Yucatán. Ese órgano llega a su fin mediante reformas legales
  • Botargas que utilizaba el Inaip para promover la cultura de la transparencia en Yucatán. Ese órgano llega a su fin mediante reformas legales
  • Pablo Loría Vázquez durante una entrevista que concedió al Diario

Pionero del órgano garante de la transparencia en Yucatán, Pablo Loría Vázquez afirma que nadie debería “espantarse” con las reformas jurídicas en esa materia.

Al repasar los antecedentes de la transparencia en actos de gobierno, recuerda que en el año 2000 nació el mecanismo de acceso a la información pública, que en principio solo operaba para el Poder Ejecutivo, y con el paso de los años y la participación de la sociedad civil se logró que los órganos garantes fueran autónomos.

Lamentablemente, deplora, con el transcurso de los años se perdió el rumbo y comenzaron a mezclarse intereses políticos, empezando con la forma en que se designaba a los comisionados de los órganos garantes.

Organos autónomos, “no tan autónomos”

En cuanto a la autonomía que, según argumentan los críticos, se pierde con las reformas, el abogado Loría Vázquez señala que en realidad los llamados órganos autónomos “no eran tan autónomos”.

El exsecretario ejecutivo del Instituto Estatal de Acceso a la Información Pública, que después se transformó en Instituto Estatal de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales (Inaip), hace un llamado a conceder el beneficio de la duda al órgano desconcentrado que sustituirá al órgano garante y esperar el resultado de su trabajo.

De los fundadores de la transparencia en Yucatán

Pablo Loría fue secretario ejecutivo de lo que hoy se conoce como Inaip desde septiembre de 2004 hasta 2009. Eran los tiempos en que el secretario ejecutivo llevaba la mayor parte del peso del instituto, pues él resolvía las controversias y era el representante del órgano.

Junto con él estuvieron, como consejeros fundadores, los abogados Raúl Pino Navarrete y Mauricio Tappan Repetto y el contador Alberto del Río Leal.

El abogado Loría estuvo también en la cancha de los sujetos obligados, pues durante nueve años fue titular de la Unidad de Transparencia del Ayuntamiento de Mérida, en las administraciones 2012-2015, 2018-2021 y 2021-2024, con Renán Barrera Concha como alcalde.

Transparencia cero

Durante una entrevista, a propósito de la declarada desaparición del Inaip, el exfuncionario subraya que a este momento de la transparencia le llama “la transparencia cero”.

Y de inmediato explica los motivos:

—Después de una serie de experimentos, en el año 2000 nace el acceso a la información pública y la transparencia. Nace con el IFAI (Instituto Federal de Acceso a la Información Pública), que era un órgano que solamente operaba para el Poder Ejecutivo.

—Nace en los órganos garantes de la Suprema Corte de Justicia y del Congreso de la Unión. Cada uno de ellos resolvía acerca de sus solicitudes.

—¿Qué fue sucediendo? Se empiezan a crear organismos garantes en toda la República, en cada uno de los estados. Se replican de mil formas y algunos son desconcentrados, otros son descentralizados.

—Algunos se convierten desde su nacimiento en autónomos y se hace una serie de experimentos. En la realidad nunca funcionaron al cien por ciento como quisiéramos.

—Mediante la sociedad civil se logró que los organismos garantes fueran autónomos. Y aquí quiero decir algo muy triste: se perdió mucho el rumbo con los organismos autónomos, porque empezó otro tipo de fórmulas.

—Por ejemplo, ¿quién debía nombrar a los integrantes de los organismos autónomos? En muchas ocasiones era el gobernador el que le mandaba una terna al Congreso. Pero si en un momento el Congreso estaba integrado por gente del mismo partido del gobernador, pues ya se sabía quién iba a ser. Aunque mandaran una terna o mandaran cien.

—Después se hizo que cada quien pudiera postularse, pero pasaba exactamente lo mismo cuando llegaba al Congreso, pues en los acuerdos políticos el gobernador ya decía o sabía quién iba a ser. El Congreso sabía quién iba a ser.

—Lamentablemente, ha sucedido que los órganos autónomos a veces no eran tan autónomos. Entonces, no hay por qué espantarse. Yo no veo por qué espantarse de que haya un órgano desconcentrado. La bondad que yo le veo a este órgano desconcentrado es, en primer lugar, que hay un perfil de quién va a ocupar el puesto.

—Vamos a apostar a favor de que la gente que llegue al nuevo órgano de Transparencia para el Pueblo sea gente con experiencia.

—Leí en uno de los transitorios que el personal del Inaip quedará a disposición de la Secretaría de Administración y Finanzas para que posteriormente esta dependencia, con base en su presupuesto y necesidades, decida qué va a hacer. Conozco a la gente que está trabajando en el Inaip y sé que ahí hay experiencia.

—Si la cabeza debe tener experiencia, sería muy positivo que se contrate a las personas que se encuentran en el Inaip para que la curva de aprendizaje no sea tan baja, que sea una curva de aprendizaje con continuidad.

—No veo mal que un órgano desconcentrado esté en la Secretaría de la Contraloría, que ahora será la Secretaría de Buen Gobierno y Anticorrupción. ¿Por qué no lo veo mal? Porque hay una bondad, que se trata de un órgano consultivo conformado por ciudadanos, por académicos, por universidades, que deben tener un perfil en materia de transparencia. Entonces, allá estará la voz ciudadana. Creo que van a encontrar la voz de la participación ciudadana.

—Por otro lado, algo que es una reforma a la yucateca es que existe un órgano de gobierno dentro del propio órgano desconcentrado, donde estarán algunas secretarías

—Tenemos, por ejemplo, que allá van a estar los titulares del Poder Ejecutivo, de la Secretaría General de Gobierno, la Secretaría Anticorrupción, la Secretaría de Administración (y Finanzas), la Consejería Jurídica y la persona titular de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Estatal Anticorrupción y de la Auditoría Superior del Estado, entre otros. Me parece bastante bueno que haya un órgano porque no se está dejando todo a una sola persona.

—Por allá yo creo que sí debe funcionar. Debemos tener en cuenta que cada vez que llega un partido político al poder, pues presenta sus políticas públicas. Es claro que a la oposición no le gusta, pero estamos en una posición en la cual tenemos que darle el beneficio de la duda.

—¿Por qué razón? Simple y sencillamente es una nueva forma de gobernar y tenemos que apostarle porque la mayoría de los mexicanos así lo quiso, la mayoría de los yucatecos así lo eligió. Entonces, tenemos que apostar a esas nuevas políticas.

–¿Qué tenemos que hacer como ciudadanos? Como ciudadanos tenemos que estar muy atentos, tenemos que exigir nuestro derecho de acceso a la información pública.

—Yo no diría que es una mala ley, no diría que se acabó la transparencia, no diría que estamos en un retroceso. De verdad que no lo diría. Yo diría que tenemos que ejercer nuestro derecho, porque si no lo ejercitamos se atrofia.

—Pienso, y lo repito, que no nos debemos asustar, que no se ha muerto la transparencia.

—Tenemos recursos en caso de que no nos entreguen información. Tenemos el recurso de inconformidad y el recurso de revisión, y si no hay solución tenemos el juicio de amparo. Y ya exagerando podremos llegar a la Corte Interamericana.