• TZUCACAB 10 DE SEPTIEMRE.- En la villa ya son muy poco los agricultores que cultivan la tierra de manera tradicional, Natividad Herrera Caamal, de 78 años de edad es uno de estos agricultores quien dio a conocer que trabaja la tierra de manera diversificada y tradicional, sin uso de agroquímicos y sin sistemas de riego. FOTOS 6259, 6265, Natividad Herrera muestra los cultivos de ibes que crecen aprovechando las varas de los cultivos de maíz ara enredarse y al colgar sus vainas esto estén lejos del suelo. FOTOS 6266.- Natividad Herrera muestra los cultivos de jícama. Natividad Muestra los cultivos de elote. FOTOS 6272.-Natividad muestra uno de los cultivos de café chino que también incluyo algunas matas éntrelos cultivos. FOTOS 6270.- Cultivos de elote. FOTOS 6280.- Los cultivos de pepino. Megamedia/Martin Chac Bacab.
  • La agricultura intensiva, especialmente la vinculada a monocultivos a gran escala juega un rol destructivo del suelo a través de la deforestación
  • 15 Agosto 2022LocalMarea Roja en la Playas de ChicxulubFoto Carlos De La Cruz
  • El turismo masivo ejerce una presión a través del cambio de uso de suelo que implica la deforestación de vastas extensiones de selva y manglares, cruciales para la protección costera y la biodiversidad

“En el proceso de degradación de los ecosistemas y la biodiversidad de Yucatán, la agricultura intensiva y el turismo no son actores secundarios, sino los protagonistas principales”, señaló el presidente y fundador de la asociación Va por la Tierra, Salvador Castell González.

“Ambas actividades, aunque aparentemente distintas, ejercen presiones sinérgicas y devastadoras sobre el frágil sistema kárstico de la península, acelerando el cambio de uso de suelo y sus consecuencias”.

“La agricultura intensiva, especialmente la vinculada a monocultivos a gran escala (como la soya) y a la agroindustria (como la ganadería industrial), juega un rol destructivo a través de la deforestación a gran escala”, señaló.

“Es el agente más directo de cambio de uso de suelo impulsada por la demanda de mercados globales. La agricultura mecanizada requiere la eliminación completa de miles de hectáreas de selva, provocando la fragmentación masiva del hábitat y la pérdida de biodiversidad a un ritmo alarmante”.

Agroquímicos en Yucatán

“Este modelo depende del uso masivo de agroquímicos. En el suelo delgado de Yucatán, estos fertilizantes, pesticidas y herbicidas no tienen tiempo ni capacidad de ser filtrados. Se infiltran casi de inmediato, contaminando de forma directa el acuífero con compuestos que son tóxicos para la vida acuática y para el consumo humano”, advirtió.

“La ganadería industrial genera volúmenes inmensos de aguas residuales con una altísima carga de nitrógeno y fósforo, además de patógenos y residuos de antibióticos. Las lagunas de oxidación, a menudo mal gestionadas o con fisuras, representan focos de contaminación directa y crónica al subsuelo, impactando la calidad del agua a kilómetros a la redonda”.

“Al enfocarse en la productividad a corto plazo, este modelo extrae nutrientes de forma acelerada, compacta el suelo con maquinaria pesada y lo deja biológicamente muerto e improductivo en pocos años, forzando el abandono de la tierra y la búsqueda de nuevas áreas para deforestar”, reiteró.

Turismo masivo en Yucatán

Respecto al turismo masivo, el doctor Castell dijo que el modelo turístico de “sol y playa”, concentrado en la Riviera Maya, en Quintana Roo, pero en constante expansión, ejerce una presión equivalente o incluso mayor a través del cambio de uso de suelo para infraestructura como la construcción de mega-hoteles, complejos residenciales, campos de golf y parques temáticos que implica la deforestación de vastas extensiones de selva y manglares, ecosistemas cruciales para la protección costera y la biodiversidad.

Los campos de golf, en particular, son “monocultivos de pasto” que requieren enormes cantidades de agua y agroquímicos sobre un suelo que no está preparado para ello. “El sector turístico es un consumidor voraz de agua dulce. La alta densidad de población flotante y las instalaciones (piscinas, campos de golf) ejercen una enorme presión sobre el acuífero, extrayendo agua a un ritmo mucho mayor que el de su recarga natural”, recordó.

“El crecimiento explosivo de centros urbanos como Cancún, Playa del Carmen y Tulum ha superado la capacidad de la infraestructura sanitaria. Los sistemas de drenaje y tratamiento de aguas residuales son a menudo insuficientes o inexistentes, lo que provoca que una gran cantidad de aguas negras se filtren directamente al acuífero, contaminando cenotes y el mar Caribe con nutrientes y patógenos, un factor clave en la proliferación del sargazo y el deterioro de los arrecifes de coral”.

“En resumen, desde mi perspectiva, tanto la agricultura intensiva como el turismo masivo operan bajo un paradigma de crecimiento que ignora la capacidad de carga del ecosistema yucateco”, señaló.

“Ambas actividades compiten por los mismos recursos finitos (tierra y agua) y utilizan el mismo subsuelo kárstico como un vertedero invisible, impulsando un ciclo de degradación que compromete la viabilidad a largo plazo de la región, tanto ecológica como económicamente”.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.