Una de las mayores riquezas naturales de Yucatán son los cenotes y actualmente están en riesgo, advirtió Germán Yáñez Mendoza, fundador del Círculo Espeleológico del Maya, asociación civil dedicada a la exploración e investigación de estos cuerpos de agua.
En entrevista con el Diario, Yáñez Mendoza compartió la gravedad de los problemas que enfrentan y lo tarde que podría ser si no se toman acciones urgentes.
El grupo está conformado por espeleobuzos, diseñadores gráficos, arqueólogos y licenciados en turismo sustentable, quienes colaboran en los estudios y recorridos por las cuevas y cenotes de la región.
De acuerdo con el entrevistado, muchas de estas aguas presentan ya signos de contaminación.
El especialista señaló que se han registrado altos niveles de coliformes, nitratos, nitritos y metales pesados como plomo, cromo, cadmio y níquel, pero lo más alarmante es la presencia de microplásticos.
Este problema también afecta a las comisarías, donde aún se extrae agua directamente de los cenotes. Sin embargo, Yáñez Mendoza enfatizó que el principal factor de contaminación es el ser humano.
“Muchas comunidades no cuentan con drenaje, por lo que los residuos van directamente al subsuelo. El crecimiento urbano desordenado afecta la calidad del agua y disminuye la capacidad de recarga del acuífero”.
Asimismo, destacó la necesidad urgente de que cada estado de la Península cuente con planes de manejo estrictos que eviten la modificación de los cenotes, ya sea para convertirlos en piscinas privadas o en sitios turísticos sin regulación.
“No basta con pensar que hay suficiente agua en el estado si no es de calidad”, indicó.
Además, hizo un llamado a la sociedad a evitar el uso de productos con químicos que terminen en el suelo, a separar los residuos, adoptar prácticas responsables y denunciar cualquier daño a los cenotes.
Germán Yáñez Mendoza destacó la necesidad urgente de que cada estado de la Península cuente con planes estrictos que eviten la modificación de los cenotes, ya sea para convertirlos en piscinas privadas o en sitios turísticos sin regulación.
