William Pérez Loría, profesor de la Facultad de Derecho y Relaciones Internacionales de la Universidad Anáhuac Mayab, consideró que no ve mucho riesgo en el tema de la movilidad académica a Estados Unidos, siempre y cuando se sigan las reglas que los gobiernos de México y ese país han puesto.
No ha habido una reforma migratoria en Estados Unidos, aclaró. Lo que ha habido es una serie de órdenes ejecutivas para poner ciertos límites, como un mayor control sobre el ingreso de gente, pero hay que tomar en cuenta qué gente ingresa.
—Si nos concentramos específicamente en la movilidad estudiantil, a veces vemos en las noticias lo de las órdenes y tendemos a asustarnos, es normal. Entonces como que lo pensamos dos veces antes de ir a Estados Unidos, ya sea por turismo, por educación, lo que sea.
—En el tema educativo puede que haya un mayor control, aunque sea en requisitos.
—Siento que al ser un sector que está perfectamente, yo le llamaría embonado, pues las instituciones educativas mexicanas y las estadounidenses tienen una fuerte vocación para realizar intercambios, tanto de académicos como estudiantes, lo único que tendríamos que hacer es estar al tanto de cuáles serían estas regulaciones que pudiesen ponerse.
¿Qué opina sobre las nuevas políticas migratorias? ¿Afectan en la movilidad estudiantil?
No son contra estudiantes estas medidas, han sido para la migración indocumentada, precisó el académico.
—Es un tema complicado porque tenemos tantos hermanos paisanos que están allá en esta situación y consideramos que su aportación es muy valiosa. Sin embargo, si somos legalistas, lo único que está viendo el gobierno de Estados Unidos es aplicar la ley, que haya un control de qué gente entra.
En ese aspecto, la movilidad estudiantil no debe verse afectada. Se puede ver afectada en el sentido de la percepción que se muestra (de miedo), pero esto no debe ser, apuntó.
Estamos hablando de un área que ya tiene sus reglas, replicó. Universidades tienen departamentos que atiende a estudiantes con interés en hacer una movilidad estudiantil, nosotros mismos tenemos un departamento, convenios con universidades.
—Siempre es bajo el amparo del gobierno tanto de México como el gobierno de Estados Unidos que incluso ponen personal a disposición de la gente para que se informe de qué tiene que seguir para hacer una estancia, ya sea de un semestre o de la carrera entera, maestría o lo que sea.
—Esta área de la movilidad ya está muy institucionalizada, ya está muy reglamentada y como normalmente seguimos los pasos que hay que seguir, no debe haber ningún problema.
—Más allá de esta percepción que se tiene ahora de que es normal, a la larga confío en que todo esto seguirá el causal normal porque llevamos años en el intercambio estudiantil entre México y Estados Unidos y crece al 6% anual, cada vez hay más.
—Entonces, esperemos que no haya ninguna afectación en ello.
¿Qué lectura hacen de las políticas migratorias del gobierno estadounidense en relación con la educación internacional?
—Empezamos a escuchar que había algunos conflictos concretamente con algunas universidades, vimos que (decían) “te vamos a prohibir este programa nacional”, “no vamos a dar visas” y demás.
—Desde mi humilde percepción, más que irse en contra de la migración estudiantil, en contra de los estudiantes foráneos en Estados Unidos, iba en contra de estas universidades lo que le decía el gobierno: “Si quieres recibir este fondo de mí, de nosotros, pues tienes que atenerte o seguir estos lineamientos que consideramos son nuestros valores, nuestra forma de trabajar, lo que es importante para nosotros”.
—No necesariamente es algo en contra de la migración de estudiantes que vayan a Estados Unidos, sino que fue como una herramienta para que estas universidades decidan si se alinean o no (a la administración de Trump).
—Hubo ciertas prohibiciones para algunos países que se consideraba estaban inestables y por protección de ellos sí hubo ciertas restricciones, pero a nivel internacional.
—Creo que lo que tendríamos que hacer es esperar un poco a ver cómo funciona, cómo sigue funcionando este tema para no hacer conjeturas, todavía no hay datos concretos de cómo se ha comportado la migración estudiantil.
—Ha habido medidas que pueden afectar a los estudiantes internacionales que buscan ir a universidades de Estados Unidos, pero no necesariamente era algo contra ellos, sino más bien una medida para presionar a las universidades para que se alinean a lo que el gobierno considera son valores importantes.
¿Considera que estas reformas responden a una lógica económica, política o ideológica?
—Creo que debería haber una opción que diga todas las anteriores. Es muy complicado porque este no es del todo de la migración, tiene que ver un poco el tema cultural.
—Hay regiones de Estados Unidos que presumen, por así decirlo, la vida cosmopolita, ser multicultural, multiétnica y demás. Hay algunas que no tanto, dicen que su estilo de vida es tradicional y no quieren que se vea afectado.
—En muchas áreas, en Occidente, estamos viviendo algo que se llama el invierno poblacional, quiere decir que cada vez nace menos gente.
—Entonces, un país con la dinámica de Estados Unidos siempre necesita abastecerse de mano de obra, porque es una economía muy grande y a veces no necesariamente se cubren estas necesidades con la gente local.
—Ahí está la demanda de gente de fuera que cubre estas necesidades, tradicionalmente así ha ocurrido. Si hay gente muy valiosa, la van a buscar.
—Se ha mezclado mucho esto de que hay un sector que siente que los valores tradicionales americanos, su cultura y demás se han visto amenazadas por gente que tiene otras culturas.
—Hay gente que dice, “No, primero empleemos a los que somos los locales y luego traigan a los demás”. Como que hay muchos sentimientos que se mezclan.
—Hay un evidente prejuicio y como que la idea no está sustentada en la realidad.
—Creo que Estados Unidos ahora tiene empleo y está muy bien económicamente, pero hay esta percepción de “no traigas a alguien más, empléame a mí”.
¿Qué riesgos representa para la diplomacia académica entre México y Estados Unidos este tipo de restricciones?
—En la movilidad académica no veo mucho riesgo, siempre y cuando sigamos las reglas que el gobierno de México y de Estados Unidos nos pone.
—Queda muy clara la visión de que nuestro interés es seguir manteniendo el crecimiento en la movilidad estudiantil entre nuestros países, así ha sido año tras año y esperemos que pues que así siga.
—La invitación sería no tanto dirigirnos por percepciones, sino acercar a las personas adecuadas para informarnos y ver qué requisitos debemos cumplir para realizar una estancia estudiantil en Estados Unidos.
—En ese sentido no veo una gran afectación. Confío en que hablar de Estados Unidos no es hablar de una institución nada más, es hablar de 50 estados, miles de ciudades, universidades, preparatorias y demás; cada una va haciendo lo que le corresponde para promover que llegue gente internacional a sus campus.
