La clausura de la granja porcícola en Santa María Chi

MÉRIDA.- Más de 500 megagranjas porcícolas y avícolas siguen operando en Yucatán, de las cuales, menos del 10% cuentan con permisos de impacto ambiental, alertó Greenpeace.

La organización ambientalista consideró “una victoria de las comunidades mayas” la clausura definitiva de la granja porcícola ubicada en la comisaría de Santa María Chi, al sur de Mérida. “Sin embargo, este no es el final del problema. Este cierre es una gota en un mar de impunidad”, señaló la agrupación en un comunicado.

“Estas granjas siguen contaminando mantos freáticos el agua y cenotes, poniendo en riesgo la salud pública y el derecho humano al agua limpia y al mismo tiempo destruyendo la selva, mientras las autoridades permiten que el desastre continúe”, afirma.

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Pozos con agua contaminada en Yucatán

La organización agregó que la contaminación de pozos con heces porcinas ha sido comprobada por estudios científicos, lo que representa graves riesgos de salud.

Además, muchas empresas operan en desacato a órdenes judiciales, incluso después de haber sido sancionadas.

“El caso evidencia la falta de regulación y corrupción que ha permitido que la península se convierta en el vertedero de excrementos de la industria porcícola, con impactos devastadores sobre los ecosistemas y las comunidades”, señala el comunicado.

El texto agrega que Profepa y Semarnat deben revisar todas las granjas ilegales de la Península. También garantizar el derecho al agua limpia y la reparación integral de los daños. Sugieren aplicar sanciones contra las empresas reincidentes y no otorgar ni un solo permiso más para instalar granjas contaminantes.

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Granjas porcícolas ilegales en Yucatán

Sobre el hecho, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue cuestionada en la conferencia matutina de ayer. Ahí reconoció que la medida responde a la necesidad de hacer cumplir la ley:

“Para poder abrir tiene que haber todas las medidas que establece la norma, que no se estaban cumpliendo. No es que no exista la actividad, sino que cumpla con todas las normas de no contaminar agua, de biodigestores y otras acciones, y eso lo está viendo Profepa”, afirmó.

Sheinbaum señaló que la producción porcícola es una actividad relevante en Yucatán, pero recalcó que no puede desarrollarse a costa de la salud de las comunidades.

Jessica E. Ruiz Rubio es licenciada en Periodismo y maestra en Gestión de la Mercadotecnia. Comenzó su carrera periodística en 2004, año en que ingresó a Grupo Megamedia. Se especializa en trabajos especiales, análisis de tendencias digitales, temas locales y gestión de redes sociales.