El Trastorno Afectivo Estacional, reconocido por la psicología y la psiquiatría, se manifiesta con síntomas depresivos en otoño e invierno
El Trastorno Afectivo Estacional, reconocido por la psicología y la psiquiatría, se manifiesta con síntomas depresivos en otoño e invierno

Ya es otoño: las hojas secas de los árboles caerán, algunas plantas comenzarán a florecer, oscurecerá más temprano, los nortes llegarán a la región, se conmemorará el Día de Muertos, el Halloween y otras actividades.

¿La llegada del otoño tendría alguna afectación emocional?

La doctora Patricia Gilí López, psicóloga-psicoterapeuta y presidenta del Colegio de Psicólogos del Estado de Yucatán de 2019 a 2023, explicó que existe un fenómeno llamado Trastorno Afectivo Estacional (TAE), reconocido por la psicología y la psiquiatría.

En él los síntomas depresivos aparecen en otoño e invierno, y mejoran en primavera y verano.

No se presenta en todas las personas, pero sí en quienes son más sensibles a la reducción de luz. En general, algunas reportan mayor tristeza, nostalgia o apatía mientras que otras experimentan calma y serenidad.

El viento fresco de otoño puede generar nostalgia y relacionarse con la temporada, en la que se celebra el Día de Muertos y el Halloween
El viento fresco de otoño puede generar nostalgia y relacionarse con la temporada, en la que se celebra el Día de Muertos y el Halloween

Los más “vulnerables al otoño”

Los más vulnerables suelen ser: personas con antecedentes de depresión o ansiedad; jóvenes y adultos en etapas de transición vital (adolescencia, inicio de la vida universitaria, adultos mayores, jubilación, duelos o sentimientos de finitud), y personas con poca red de apoyo familiar y social o que viven solas.

La especialista afirmó que el otoño puede influir emocionalmente en muchas personas. Nuestro estado de ánimo está estrechamente relacionado con los ciclos de luz y oscuridad.

Al disminuir las horas de sol, el cerebro produce menos serotonina (neurotransmisor asociado con la sensación de bienestar) y más melatonina (hormona reguladora del sueño). Esto puede generar cambios en la energía, en el ánimo e incluso en la motivación.

Influencia psicológica de los cambios de estación

A nivel psicológico, los cambios de estación evocan procesos internos: el otoño invita al recogimiento, a la introspección (mirar hacia dentro) y a soltar etapas, lo que puede remover emociones profundas.

¿La caída de las hojas, los nortes y el fresco característico de esta estación hacen sentir más tristes, felices o igual que en otra época del año?

Los yucatecos vivimos el otoño de manera particular porque venimos de un clima muy cálido y húmedo durante gran parte del año.

Cuando llegan los primeros nortes y se siente el fresco, muchas personas lo experimentan como un alivio físico y emocional, ya que el calor extremo suele generar cansancio, irritabilidad y fatiga. Ese cambio de temperatura puede traer sensación de descanso y ligereza.

Conexión de la época con Día de Muertos

Para quienes hemos crecido en este clima, ese mismo viento fresco puede generar nostalgia y sentimientos de recogimiento, porque está asociado con tradiciones importantes como el Hanal Pixán (Día de Muertos), que conecta con la memoria, los ancestros y la espiritualidad. Es decir, el clima activa no solo cambios físicos, sino también culturales y emocionales.

Para los extranjeros o foráneos que provienen de lugares donde el otoño implica paisajes de árboles rojizos o inviernos muy marcados, la experiencia es diferente.

Ellos pueden percibir el clima yucateco como “más cálido de lo normal” y no sentir el otoño con tanta intensidad simbólica, aunque sí notan el contraste con la temporada de lluvias

Otoño en Yucatán, fenómeno climático y cultural

En ese sentido, el otoño en Yucatán es un fenómeno tanto climático como cultural: mezcla frescura, tradición, añoranza, amor y celebración por nuestros seres queridos que ya no están, y un ritmo distinto en la vida cotidiana.

La doctora Patricia Gilí indicó que en la práctica clínica psicoterapéutica hay un aumento de consultas durante otoño e invierno, especialmente por síntomas relacionados con depresión, tristeza, cansancio, desmotivación o insomnio.

También es común que, al acercarse el cierre de año, las personas entren en procesos de balance personal: lo logrado, lo pendiente, lo perdido.

Esa reflexión puede detonar tanto crecimiento como malestar, por eso muchos buscan un acompañamiento psicológico en estos meses.

El otoño tiene un simbolismo particular: representa la transición y la impermanencia (aprender a soltar lo que ya no sirve, tal como los árboles dejan caer sus hojas para renovarse), añadió.

En psicología esto se relaciona con procesos de duelo, cierre de ciclos y resiliencia. Es una metáfora poderosa: para renacer, primero hay que dejar ir.

Estaciones / Otoño

La doctora Patricia Gilí López, psicóloga-psicoterapeuta, habló de la influencia otoñal.

Nueva etapa

“Muchas culturas asocian esta estación con lo espiritual, con el agradecimiento por lo vivido y con la preparación para una nueva etapa”, refirió la especialista.

Espejo de la vida

El otoño no debe entenderse solo como una estación del año, sino como un espejo de la vida misma, dijo. Todos atravesamos “otoños e inviernos emocionales” (momentos de pérdida, de transformación, de introspección). Vivirlos con conciencia, en vez de resistirlos, puede ayudarnos a crecer emocionalmente.

Significados

“La clave está en dar un significado personal a la estación y contestarse: ¿qué necesito soltar?, ¿qué aprendizajes me deja este ciclo?, ¿qué quiero preparar para la nueva etapa que vendrá?”.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

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