Una de las plataformas de inteligencia artificial. El abuso de esta tecnología por los niños afecta el desarrollo del pensamiento crítico
Una de las plataformas de inteligencia artificial. El abuso de esta tecnología por los niños afecta el desarrollo del pensamiento crítico
  • Una de las plataformas de inteligencia artificial. El abuso de esta tecnología por los niños afecta el desarrollo del pensamiento crítico
  • Alumnas de primaria en una jornada científica. El uso de la tecnología complementa la educación escolarizada con el acompañamiento debido, señala catedrático de la Facultad de Psicología de la Uady

Habilidades fundamentales como la escritura, la ortografía, la memoria y el cálculo mental en un segundo plano pueden atrofiarse o desarrollarse de manera incompleta cuando hay un abuso por parte de los niños en el uso de inteligencia artificial, aunado a que la dependencia a dispositivos tecnológicos pueden afectar el desarrollo emocional y físico de los menores, por lo que es importante que no se vuelvan un sustituto de los procesos básicos de aprendizaje.

Carlos David Carrillo Trujillo, doctor en psicología y catedrático de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Yucatán, dice que cuando niños y adolescentes dependen en exceso de la inteligencia artificial para resolver tareas escolares, corren el riesgo de relegar habilidades fundamentales como la escritura, la ortografía, la memoria y el cálculo mental en un segundo plano.

“Estas destrezas se fortalecen con la práctica cotidiana, y si se dejan completamente en manos de la tecnología, pueden atrofiarse o desarrollarse de manera incompleta”, señala.

Además explica que hoy día los niños memorizan mucho menos información que antaño, principalmente porque saben que cualquier información la pueden tener al instante con solo un celular o un clic en la computadora.

Por ello enfatiza que la IA puede ser un apoyo, pero no un sustituto de los procesos básicos de aprendizaje. El uso frecuente de dispositivos como parte de la educación infantil puede reducir la interacción física y social, y fomentar dependencia de dispositivos, afectando el desarrollo emocional y físico.

Limitaciones en capacidades de los menores

“Lamentablemente la capacidad de respuesta de la IA es tan rápida y fácil de realizar que puede limitar la capacidad de reflexión, autonomía y tolerancia a la frustración de los niños. Los maestros y padres de familia hoy día somos más lentos y a veces menos claros que ChatGPT, además juzgamos a los pequeños, cosa que no hace la IA”, apunta.

El catedrático señala que el uso desmedido de la IA puede generar la disminución del pensamiento crítico y la creatividad de los niños y adolescentes.

Existe un riesgo real. Si un estudiante solo consume respuestas generadas por IA sin analizarlas, pierde oportunidades de cuestionar, comparar y elaborar ideas propias”, recalca. El pensamiento crítico nace de la confrontación con problemas, del ensayo y el error y de la reflexión personal”.

“En cuanto a la creatividad, depender de soluciones automáticas puede limitar la imaginación y la exploración de alternativas originales. La IA ofrece modelos y ejemplos, pero la chispa de la creatividad sigue estando en el ejercicio activo de la mente humana”, indica.

Efectos de la IA en adultos

Ante esto, resalta que la gente que se encuentra alrededor de niños y niñas es fundamental. “No se trata de no usarla, sino de cómo usarla. Tampoco todo es malo, la IA permite adaptar el ritmo y contenido educativo a las necesidades de los niños, pero se requiere que padres y maestros estén capacitados en la IA, gamificación, tecnología educativa y darles a los niños una retroalimentación adecuada e inmediata”, explica.

El exceso de información generada por IA también puede confundir a los niños y dificultar la toma de decisiones.

“Uno de los principales desafíos actuales es el exceso de información. No únicamente los más pequeños, todos estamos hiperestimulados. La IA genera respuestas rápidas y abundantes, pero no siempre son precisas ni adecuadas al contexto o a la edad de quien solicita información. Para un niño o adolescente que aún está formando sus criterios, puede resultar confuso distinguir entre lo confiable y lo erróneo, lo ético y lo poco ético, e incluso en los más pequeños entre lo real y lo ficticio”, dice el entrevistado.

“Sin una guía adecuada los niños corren el riesgo de basar decisiones académicas en información incompleta o incluso equivocada. La hiperestimulación también tiene que ver con diversidad de tareas escolares y extraescolares, algunas actividades que a lo mejor le gusta a un niño como clases de música o algún deporte, luego se convierten en un peso excesivo porque tiene que hacerlas y hacerlas bien, así que dejan de ser una diversión”, apunta el psicólogo.

Obligatoriedad de la tecnología en la vida diaria

El también director de Instituto Construye indica que la competencia escolar y social puede intensificarse cuando la tecnología se percibe como obligatoria para destacar.

“Hoy, en nuestro contexto, escuchamos todo el tiempo que tenemos que aprender de tecnología, de IA, saber usar computadoras y tabletas, etc. A esto se suma la tendencia a compararse con quienes parecen dominar mejor las herramientas digitales”, comenta.

“Si además se sustituye la interacción con compañeros y maestros por interacciones con sistemas automáticos, se incrementa la probabilidad de aislamiento y de sentimientos de ansiedad. No debemos olvidar que el aprendizaje es un proceso social, y la ausencia de vínculos humanos empobrece la experiencia educativa”.

Sobre el uso de la IA en la academia, afirma que la clave está en el uso equilibrado. “No podemos sustraernos de los avances científicos, eso podría dejarnos atrás en términos académicos, laborales y profesionales”.

“La IA puede ser una herramienta poderosa para reforzar aprendizajes, ampliar horizontes de información y apoyar las tareas, los juegos y la interacción con los niños y adolescentes, pero debe integrarse como complemento, no como reemplazo de la práctica intelectual ni de la interacción humana”.

Recomendaciones sobre el uso de la IA y los menores de edad

  • Establecer tiempos de uso razonables de dispositivos.
  • Con los niños más pequeños se requiere un acompañamiento en la búsqueda de información.
  • Utilizar la IA para realizar actividades que requieran pensamiento crítico, creatividad y colaboración entre los compañeros de escuela.

La inteligencia artificial puede ser una aliada valiosa, siempre que se use con criterio, supervisión y equilibrio. Lamentablemente muchos niños y adolescentes hoy la están usando para hacer sus tareas.

Carlos Carrillo Trujillo puntualiza que algunos datos señalan que el 85% de los adolescentes usan la IA en alguna tarea escolar, pero 18% indican que entregan tareas totalmente generados por IA, haciendo trampa.

“Definitivamente los padres y docentes de los niños enfrentamos un reto, muchos de nosotros no somos nativos digitales, pero nuestros hijos o alumnos si, lo que hace que en muchos casos no seamos capaces de enseñar el uso adecuado de las nuevas tecnologías porque no las entendemos, o peor aún nos da miedo enfrentarlas”.

El desafío está en que de nosotros como adultos depende el uso que los más pequeños hacen de estas herramientas, así que hay que aprender y no quedarnos atrás, para poder acompañar a los niños en este mundo cada vez más virtual.