A la izquierda, una vista de la Ermita de Santa Isabel, y, debajo, un aspecto de los trabajos en el adoquinado de la zona
  • A la izquierda, una vista de la Ermita de Santa Isabel, y, debajo, un aspecto de los trabajos en el adoquinado de la zona
  • Arriba y a la izquierda, instalación de los adoquines del barrio de la Ermita, una obra de mejora que debe concluir a fin de mes

En la Ermita de Santa Isabel avanzan las labores de remozamiento y rehabilitación de las calles adoquinadas, una intervención que, de acuerdo con personal del Ayuntamiento, busca rescatar la esencia patrimonial del sitio y mejorar su funcionalidad urbana sin alterar su carácter histórico.

Durante un recorrido por la zona, se pudo observar la intensa actividad que aún se desarrolla en el sitio, trabajadores que preparan la mezcla y ajustan los adoquines con precisión, mientras otros habilitan las coladeras y nivelan los pozos pluviales.

Entre ellos, arquitectos e ingenieros supervisan los avances, revisando los detalles del adoquinado y las alineaciones de las calles, con el fin de garantizar que la obra mantenga la armonía visual y estructural.

Avanza rehabilitación de la Ermita

De acuerdo con Sergio Chan Lugo, director de Obras Públicas del Ayuntamiento de Mérida, la obra registra ya un avance del 90 %.

El funcionario explicó que los trabajos se concentran actualmente “en dos esquinas, en la 66 con 77 y en la 79 con 66”, donde se realizan ajustes más elaborados en el nivelado del terreno.

“Estamos haciendo una caja de válvulas para ponerla al nivel del pavimento, para que no esté, en términos coloquiales, ‘saltada’. No resalte con respecto a los adoquines”, detalló.

Además señaló que, fuera de esos puntos, los avances en la reinstalación de las piezas adoquinadas están prácticamente concluidos.

También informó que se han rehabilitado y perforado 18 pozos pluviales, con el fin de mejorar el desalojo del agua de lluvia.

“Es una obra bastante integral y que respeta todo el entorno original para seguir disfrutando de esta zona tan bonita”, destacó.

Chan Lugo adelantó que los trabajos deberán concluir antes de que termine octubre, a fin de que el espacio esté listo para el tradicional Paseo de Ánimas, una de las celebraciones más representativas de la ciudad en temporada de Hanal Pixán.

“Estamos con mucho seguimiento hacia la empresa contratista para que puedan terminar en tiempo y forma. Es una obra compleja, porque hay cables subterráneos, tuberías de agua potable y fibra óptica que requieren precaución”, precisó.

Uno de los aspectos más cuidados del proyecto ha sido la recuperación del adoquinado original, del cual se levantaron 164,935 piezas. “Todas están siendo reinstaladas”, explicó.

“Como ustedes saben, se llevó una labor muy estricta, primero se retiraron, se limpiaron y se reacondicionaron para colocarlos sobre una base nueva y reforzada, que dará mayor fortaleza y durabilidad a la calle”.

La intervención, que abarca las calles 66, 77, 79 y 64-A, responde a una política de recuperación de espacios tradicionales que impulsa el Ayuntamiento de Mérida en distintas zonas del Centro Histórico.

Según Chan Lugo, la instrucción de la alcaldesa ha sido garantizar vialidades seguras y sostenibles.

“Hemos hecho 100 kilómetros de repavimentación en varios puntos de la ciudad y actualmente se realiza un bacheo con concreto hidráulico en la calle 65, desde la 46 hasta la 64, que debemos concluir en noviembre”, dijo el entrevistado.