Personal de la clínica del IMSS en el centro de Mérida

MÉRIDA.- “¿Te van a vampirear?”, preguntó una mujer a su vecina mientras coincidían en la fila rumbo al laboratorio para la toma de muestras orgánicas. “Sí, me van a sacar sangre”, respondió de inmediato.

El temor es común cuando se acude a este tipo de estudios. Sin embargo, la sorpresa llegó minutos después, cuando los encargados de la extracción de sangre aparecieron en las puertas de sus cubículos con disfraces alusivos a los Días de Finados.

Algunos asistentes recibieron con agrado la vestimenta; otros, en cambio, hicieron comentarios críticos.

“Puerta cuatro, el que sigue…”, se escuchaba mientras avanzaba la atención.

Era la mañana del viernes en la clínica 52 del IMSS, ubicada en la confluencia de las calles 59 y 64 del Centro de Mérida Los encargados de tomar las muestras no usaban disfraces; solo algunos asistentes del laboratorio y el personal del cubículo de control portaban sombreros de “bruja”.

Con excepción del laboratorio, los demás empleados acudieron a sus labores con vestimenta habitual (Megamedia).