Los refugios de gatos y perros no siempre atraviesan su mejor momento en materia de adopciones. Mientras algunos albergues reportan casos de éxito, otros llevan meses sin concretar una sola entrega responsable.
Alejandra Noh Basto e Isolda Medina Yah, rescatistas independientes, dedican sus días al cuidado de los animales que han retirado de las calles.
Isolda está al frente del refugio Patitas al Rescate, donde actualmente viven más de 50 perros de distintas tallas y edades.
Ella comentó que desde enero pasado no se ha concretado ninguna adopción nueva; la última correspondió a tres hembras.
Uno de los principales obstáculos, señaló, es la preferencia de muchas personas por adoptar perros de raza, lo que deja en desventaja a los mestizos que siguen en espera de una oportunidad.
Aun así, destacó que también llegan familias con la intención genuina de brindar cariño y un hogar a un perro sin importar su apariencia, dispuestas a sumar un nuevo integrante a su núcleo familiar.
Para impulsar las adopciones, Isolda recurre a las redes sociales y participa en tianguis y eventos donde difunde la labor de su refugio. También invita a la ciudadanía a apadrinar a los animales rescatados, visitarlos y apoyar con donativos en especie.
Anticipó que en las próximas semanas realizará un bazar en conjunto con otras rescatistas, cuyo propósito será recaudar fondos para el mantenimiento de los albergues.
Un escenario más alentador se observa en el refugio Huellitas de Franco y Fabio, a cargo de Alejandra Noh Basto.
Redes sociales
La rescatista indicó que tanto su albergue como los de otras voluntarias dependen en gran medida de las redes sociales para difundir a los animales en adopción.
En su caso, el índice de colocación es alto, especialmente tratándose de cachorros.
No obstante, señaló que los perros de talla mediana o grande suelen quedarse rezagados, pues muchas personas prefieren adoptar un cachorro por su apariencia tierna o porque desean que crezca junto a la familia. “Casi siempre buscan perros pequeños”, dijo.
Aun así, destacó que hay familias con una visión más amplia que optan por adoptar canes de cualquier tamaño, siempre que cuenten con el espacio, la paciencia y los recursos necesarios para brindarles una nueva vida.
Estas familias, agregó, suelen tener experiencia previa en adopciones, lo que facilita el proceso y favorece un mejor entendimiento de las responsabilidades que implica.
Entre los desafíos que enfrenta Alejandra figura la dificultad para dar seguimiento a los perros adoptados, pues en algunos casos los adoptantes dejan de responder o incluso bloquean el contacto.
Añadió que, como parte del proceso, suelen mostrar a las familias fotografías de los animales disponibles, a fin de conocer sus expectativas y recomendarles el compañero más adecuado.
Al igual que Isolda, Alejandra participa en ferias, bazares y eventos de adopción, además de establecer alianzas con otros grupos que les permiten instalar corralitos donde los visitantes conviven con los perros y presentan solicitudes de adopción.
Además, señaló que espacios como Expo Mascotas representan un importante apoyo para las asociaciones, ya que brindan visibilidad y la oportunidad de acercarse a potenciales adoptantes.
Concurso
Por su parte, Naomi Torres, dueña de Aslan, el soberano del Carnaval, se ha sumado al impulso de estas causas.
El pasado fin de semana organizó un concurso de disfraces para perros al que asistieron más de 50 caninos acompañados de sus familias. Explicó que el objetivo fue visibilizar el vínculo entre humanos y mascotas, además de fomentar la tenencia responsable.
Desde su experiencia, Naomi destacó que realizar actividades con su mascota ha fortalecido un lazo profundo de amor y complicidad, generando recuerdos valiosos. Ese afecto, aseguró, la motivó a promover eventos que difundan la adopción y el cuidado responsable de los animales.
En su reciente actividad invitó a dos asociaciones para que acudieran con algunos de sus rescatados, quienes recibieron donativos en especie y en efectivo, un apoyo que ayudará a continuar con la labor de rescatar y proteger a los que más lo necesitan.
