A un corte a finales del mes octubre, las remesas que llegan a Yucatán registraron una notable baja, pues no se había alcanzado ni siquiera la cifra de 5 mil millones de pesos que el año pasado ya se había rebasado, de manera que al cierre de año se prevé que las cifras registren un 5% de merma, o quizá más.
Así lo comparte Miguel Ángel Martínez Contreras, presidente de Poder Migrante Mexicano, quien puntualiza que el Banco de México ya dio a conocer que hay una baja en las remesas que se envían al país, y que son de un 5 por ciento, un porcentaje que parece menor, pero cuando se traduce a la economía de las familias es muy importante.
Señala que en términos de la economía familiar esta reducción en los envíos de remesas afectan en gran medida a las familias, ya que son millones de pesos lo que no llegan al país, o al estado.
La merma se nota cuando las familias de los migrantes ya no les alcanza para sus necesidades, y eso se hará más palpable en diciembre, un mes de festejos, en el que no tendrán dinero suficiente para comprar lo que acostumbran, “pasarán escasez, y eso es una tristeza”.
Indica que esto podría resolverse con la aportación que el gobierno puede hacerle a las familias de los migrantes, al brindarles un apoyo económico, pero no lo hay.
Afirma que debe tratarse el tema como un caso de emergencia económica, por la importante baja de recursos de las remesas, pero el gobierno no ha hecho nada sobre este tema.
Como asociación, apunta que están tratando de apoyar a los migrantes que han ido llegando a la entidad, ya sea porque los deportaron o porque pidieron su repatriación.
Comparte que un dato peligroso es que varios migrantes que llegaron a Yucatán regresaron a los Estados Unidos, porque no encontraron empleo bien remunerado.
Destaca el caso de tres personas de Akil que optaron por regresar al vecino país del norte, porque no encontraron trabajo en Yucatán; se marcharon decepcionados de la economía del estado, y del poco alcance de fuentes de trabajo.
“No vinieron buscando dádivas ni limosna, querían trabajar, tener dinero para poder comprar sus utensilios, alimentos, pertenencias, pero no lo pueden lograr con un salario mínimo o menos que eso”.
Esta situación, manifiesta que ha orillado a otros a caer en la informalidad, la cual se multiplicará si los migrantes que llegan no encuentran dónde laborar.
Como lo ha dicho en ocasiones anteriores, el gravamen del 1% a las remesas por parte del gobierno de los Estados Unidos, es una de las causas principales en la reducción de los envíos de dinero.
Fiscalización de remesas en México
Y hay otro problema en puerta, ya que indica que el gobierno mexicano busca fiscalizar la entrada de dinero a México, por lo que si mueven la ley fiscal y hacendaria para verificar los ingresos de las familias y gravan con otro impuesto la reducción de las remesas irá aún más a la baja, ya que los trabajadores migrantes ya pagan impuesto al gobierno norteamericano, además ahora pagan un impuesto para que el dinero cruce al país, y encima el gobierno de México quiere también cobrarles un impuesto.
Miguel Ángel Martínez, precisa que hasta el mes de octubre no se había llegado ni a 5 mil millones de pesos en las remesas, por lo que será casi imposible cerrar el año con las cifras de 2024, cuando se recibieron remesas por 8,500 millones de pesos.
Estima que tan sólo los migrantes de Mérida en los Estados Unidos suman unos 50 mil.
No se tienen cifras precisas sobre las deportaciones, pues es difícil cuantificarlas, ya que quienes tienen los datos no los comparten, sin embargo, hasta donde sabe solo se han deportado a unos 150 yucatecos en los que va del año.
