Si es aprobado sin cambios por el Congreso, el paquete fiscal 2026 que propone el gobierno del Estado tendrá un impacto negativo en la economía de Yucatán, con un freno a la competitividad y alto riesgo de aumento de la informalidad.
Así lo advierte el economista Javier Becerril García.
Ese paquete, subraya el profesor investigador de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Yucatán, refleja una relación estructural con el modelo populista federal, que reproduce un círculo vicioso y genera efectos insostenibles a mediano plazo.
En el caso específico del Impuesto Sobre Nómina (ISN), cuya tasa pasaría de 3 a 3.75%, dice que un gravamen de ese tipo es rotundamente un desaliento al empleo formal y el incremento planteado puede hacer más grande la brecha entre la formalidad y la informalidad.
Sobre los otros dos impuestos que también tendrían aumentos —los de Ejercicio Profesional y de Enajenación de Vehículos Usados—, el profesional recalca que su variación al alza también golpeará a sectores importantes de la economía yucateca.
Desde Alemania, donde se encuentra con motivo de actividades académicas en la Universidad de Kassel en representación de la Uady, el doctor Becerril comparte sus puntos de vista después de revisar las iniciativas contenidas en el paquete económico que turnó el Poder Ejecutivo al Legislativo.
A continuación, conceptos medulares de la primera parte de su análisis:
Cuatro medidas clave
—La propuesta del “paquete fiscal 2026” del gobierno del Estado de Yucatán plantea un ingreso de 66,407 millones de pesos, de los cuales $5,214 millones se prevé recaudar por la vía de impuestos locales.
—Las cuatro medidas claves son:
I) Nuevo impuesto a las plataformas digitales de transporte (Uber, Didi, etcétera), que consiste en 1.5% sobre la tarifa que se cobra por las redes de transporte.
II) El aumento a tres impuestos: Impuesto sobre la enajenación de vehículos usados, que va de 1 a 3%; Impuesto sobre el ejercicio profesional, que aumenta de 2 a 3%, afectando particularmente a los servicios exentos del Impuesto al Valor Agregado (IVA), e Impuesto Sobre Nómina, que sube de 3 a 3.75% con destino explícito —según el Poder Ejecutivo estatal— al sistema de transporte Va y Ven.
III) De la mano vienen dos reducciones (al Impuesto cedular a actividades empresariales y al Hospedaje), ambos de 5 a 4.5%.
El primer error
—Esta iniciativa, que no se planteó en la campaña del hoy gobernador en 2024, resulta sorpresiva y “contra-cíclica”, es decir, opuesta a la caída en el ciclo económico. El primer error en varios.
—La propuesta del paquete fiscal amerita un análisis por partes en temas económico, social y ambiental, cruzando los temas rurales y urbanos, entre el sector formal e informal de la economía y sus vínculos con la economía global, en la cual Yucatán está inmerso.
Rotundo desaliento
—Veamos el Impuesto Sobre Nómina (ISN) desde un enfoque económico y su incidencia, eficiencia y estructura productiva. Desde la teoría económica de la incidencia tributaria, un impuesto a la nómina es rotundamente un impuesto al trabajo formal, es decir, un desaliento para generar más empleo formal.
—Su carga final se reparte entre las “empresas” —con menores márgenes de utilidades, menor inversión, posible sustitución de trabajo por tecnología— y “trabajadores formales”, con salario neto más bajo y menor creación de empleo formal (es decir, con prestaciones de la Ley Federal de Trabajo).
—Es muy importante recalcar y subrayar que en Yucatán la tasa de informalidad laboral ronda el 57% de la población ocupada, sin considerar el sector agropecuario.

—La informalidad no es solo “evasión”, sino también resultado de altos costos de formalidad y baja capacidad del gobierno del Estado para proveer bienes públicos, protección social y ser precursor del empleo formal.
—Esto tiene implicaciones y una clara incidencia en la base gravable, que es relativamente estrecha, o sea, menos de la mitad de la fuerza laboral. Entonces, es claro que un alza en el impuesto es contraria a incentivar la creación de empleo formal.
Brecha más amplia
—Desde el punto de vista de la teoría económica se explica sencillo: en una economía como la yucateca, donde coexisten un sector moderno (digamos el formal) y un sector tradicional e informal (ya se ha dicho, el 57 por ciento de la población ocupada), elevar el costo mediante un impuesto puede desplazar más la brecha de la formalidad hacia la informalidad.
—Es decir, las empresas pequeñas se quedan del lado informal de la economía, sin prestaciones de la Ley Federal del Trabajo, y parte de la fuerza de trabajo acepta empleos precarios porque el costo de “volverse formal” aumenta.
—El argumento del gobierno del Estado es que la recaudación de impuestos a la nómina se destina a mejorar el transporte público Va y Ven, pero desafortunadamente, como lo explica el laureado Premio Nobel de Economía Daron Acemoglu, “…las instituciones extractivas, donde el poder y la riqueza se concentran en élites, impiden la prosperidad de los países, llevando al estancamiento y la pobreza”.
—La 4T es un claro ejemplo de opacidad, y poca transparencia genera una incertidumbre muy amplia en la sociedad yucateca.
Los vehículos usados
—El análisis en el Impuesto Sobre la Enajenación de Vehículos Usados (1 a 3 por ciento) tiene una doble lectura. Por un lado, se trata de activos clave para la clase media y trabajadora que no puede acceder a vehículos nuevos. Y, por el otro lado, los automóviles usados suelen ser de mayor utilidad en las áreas rurales del Estado (Continuará).
El paquete económico | Pormenores
El paquete económico del gobierno del Estado para 2026 incluye alzas en 3 impuestos.
¿Cuáles aumentarían?
Los aumentos, como ya hemos publicado, impactarían en el Impuesto Sobre Nómina (la tasa pasaría de 3 a 3.75%), el Impuesto sobre Enajenación de Vehículos Usados (el que más subiría, del 1 al 3 por ciento), y el Impuesto sobre el Ejercicio Profesional (se incrementaría de 2 a 3% y aplica más en áreas de la salud).
Controversia y destino
La pretensión en el Impuesto Sobre Nómina ha generado oposición en la iniciativa privada. El Ejecutivo estatal manifestó hace unos días que lo recaudado con motivo de ese incremento se destinaría al sistema de transporte Va y Ven.
4T, sinónimo de opacidad
“La 4T es un claro ejemplo de opacidad, y poca transparencia genera una incertidumbre muy amplia en la sociedad yucateca”, advierte Javier Becerril García, profesor investigador de la Uady.
