Ayer a partir de las cinco de la tarde, cuando inició la operación de seguridad pública en las calles aledañas a la iglesia de San Cristóbal, el ambiente comenzó a transformarse.

En los alrededores se observaron peregrinos que llegaban desde distintos puntos de Yucatán, Quintana Roo y Campeche.

La explanada principal del templo se convirtió en espacio de descanso, escaparate de fe y punto de encuentro para familias y amigos que acuden a emplayar y colocar las tradicionales imágenes de la Virgen de Guadalupe.

Puestos con estatuillas, veladoras y flores empezaban a ocupar la zona, mientras elementos de seguridad estatal y municipal vigilan el flujo constante de visitantes.

Entre los árboles aún sin encender y el ir y venir de devotos, habían campamentos improvisados, casas de campaña, así como decenas de bicicletas, motocicletas y vehículos para la noche previa a las tradicionales “Mañanitas” a la Virgen.

Con motivo de estas celebraciones, la Policía Municipal de Mérida aplicó una amplia operación de seguridad y vialidad que permanecerá activo hasta las 10 de la noche de hoy viernes.

Según informó Erick Borges, jefe del Departamento de Servicios Viales, los cierres comprenden de la calle 50 —de la 67 a la 71—, así como puntos estratégicos en la 69 con 46, 69 con 48 y 71 con 48, con el objetivo de resguardar a los peregrinos y garantizar su paso seguro.

Para mantener la movilidad se habilitaron diversas rutas alternas: de oriente a poniente las calles 61, 65, 71, 73 y 77; de sur a norte las 44, 52, 56 y 60; de norte a sur las 42, 46 y 54; y de poniente a oriente las 63, 67 o 71.

El operativo se sostiene con 30 elementos del Departamento de Servicios Viales, 30 agentes de Seguridad Ciudadana y otros 30 de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), quienes realizan labores de vigilancia en tierra y aire.

Un módulo especial permanecerá instalado durante todo diciembre, equipado con paramédicos y apoyo de la Cruz Roja para atender cualquier emergencia derivada de la alta concentración de fieles en San Cristóbal.

Entre los primeros peregrinos que llegaron ayer jueves destacaron devotos provenientes de diferentes municipios.

Hashen Alejandro Echeverría, originario de Homún, cumplió su promesa hasta Isla Arena; otro ciclista, procedente de Acanceh, recorrió el camino hasta Villahermosa, Tabasco. Ambos arribaron en bicicleta y reposaban en San Cristóbal como parte de su jornada espiritual.

“Nos escoltaron muy bien, nos ayudaron desde la entrada”, afirmaron. Aunque iniciaron el trayecto en un grupo numeroso, comentaron que, debido a dificultades en el camino, concluyeron la ruta únicamente tres ciclistas.

Mientras continúa la llegada de vehículos y peregrinos para recibir la medianoche del 12 de diciembre, la operación busca garantizar un entorno seguro, ordenado y transitable para la celebración guadalupana más grande de Mérida.— Daniel Bautista Silva