La doctora Juana Elia Escobar Sánchez, responsable del Laboratorio de Geología de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) de la UNAM en Mérida, ante los recientes temblores ocurridos en Yucatán aclaró que esta es una zona pasiva, “pero no quiere decir que no haya movimientos”.
Ahora estamos registrando unos movimientos telúricos, el más reciente fue el pasado 11 de diciembre, indicó.
“Falla de Ticul”, ¿origen de los sismos?
Sin embargo, señaló que todavía no se sabe cuál sea su origen, pero posiblemente vengan de un ligero desplazamiento de la “falla de Ticul“.
La geóloga originaria de Ciudad de México explicó que en el sur de Yucatán estos fenómenos son poco usuales y no tan evidentes.
“Lo que pasa es que también tenemos equipos cada vez más sensibles, con mayor tecnología y entonces pueden detectar más sismos, a diferencia de antes”.
Además, hay más estaciones sísmicas por todo el territorio mexicano.
En realidad estos sismos son de muy baja intensidad, de unos 4.5 o 4.6 grados.
¿Qué es la “falla de Ticul?
Los temblores han ocurrido principalmente en la “falla de Ticul”, la zona de mayor deformación tectónica en la Península de Yucatán. Va desde Maxcanú hasta el sur de Ticul, aunque no es la única en la región.
“Tenemos otra falla también característica que es hacia la zona de Campeche y existe otra falla que está hacia la zona de Holbox, pero la más importante y la más larga es la falla de Ticul, con aproximadamente 130 kilómetros”.
Es una zona de deformación grande y no solamente es una falla, sino que ahí dentro hay un conjunto de fallas que está ocurriendo, continuó.
La especialista recordó que no es la primera, la segunda ni la tercera vez que tiembla en Yucatán, desde hace tiempo ocurren estos movimientos.
Siempre hay temblores en Yucatán
“Ahora está temblando y mucho antes también ha seguido temblando, solamente que no lo percibíamos”.
La gran mayoría de los temblores ha sido de baja intensidad porque no es una zona sísmica, reiteró.
“No estamos en una zona de límite de placas como es la zona del Pacífico, la placa de Cocos, en Ciudad de México el Eje Neovolcánico, o la zona de Michoacán, que sí es totalmente activa.
“Aquí se llama una zona pasiva, pero no quiere decir que no haya movimientos; ahora estamos registrando unos, pero que pueden ser característicos”.
“Todavía no se sabe cuál sea su origen, pero posiblemente vengan de un desplazamiento de la falla de Ticul”.
¿Estos movimientos pueden considerarse eventos aislados o indican un cambio en el comportamiento sísmico de la región?
Todavía no se sabe, respondió. No se puede saber porque son eventos que ocurrieron hace pocos días.
No se habían registrado en los últimos años y apenas tenemos unos cuantos eventos de información, pero todavía no se puede saber cómo será su comportamiento, cómo van a ocurrir, si serán más, si serán menos. Eso no podemos predecirlo.
La experta comentó que si en la zona del Pacífico, donde está la placa de Cocos, con toda esa zona sísmica no se pueden predecir todos sus movimientos, mucho menos se puede en esta zona.
Desconocen qué está causando los sismos en Yucatán
“¿Qué puede estar propiciando estos sismos en Yucatán? Posiblemente sea esta falla (de Ticul), es esa zona de alineamiento”.
“Si ven un mapa, desde Maxcanú hasta Ticul o más hacia el sur se forma una línea. Esas fallas se llaman una falla normal”, apuntó.
“¿Qué quieres decir eso? Que en un área aparentemente plana tenemos un bloque grande, una porción de terreno grande que se desplaza hacia abajo”.
“La parte más alta que tenemos del lado de la sierra de Ticul hacia la parte sur, que es la zona de Santa Elena, toda esta zona sur es la parte más alta de la Península. Y la parte más baja es hacia el norte de la Península”.
“Ese es el bloque que quizá tiene como un reajuste en la Península y se movió ligeramente. Ese puede ser el movimiento”.
“Todavía no sabemos a ciencia cierta qué es, pero debido a que tenemos exactamente la zona de falla esa podría ser la causa.
Llaman a la gente a estar tranquila e informada
“Ese movimiento muchas veces puede ser imperceptible, a veces se mueve milímetros o menos al año. Ahorita logramos tenerlo, pero también que la gente esté tranquila, tenga calma, que no pasará nada”.
“Lo más importante es que la gente esté informada de fuentes confiables, de fuentes científicas, porque se empiezan a informar de los comentarios del comentario del comentario, es como el teléfono descompuesto”.
Además, llamó a no creer en noticieros amarillistas, “que ya también he visto muchos”, donde sale toda esa información.
“Tengan calma, tranquilidad, solamente hay que seguir estudiando el fenómeno, hay que mantenerse informados, pero no pasa nada, estamos en un bloque muy estable, entonces hay que estar informados nada más”, refirió.
La ENES Mérida UNAM ofrece la carrera de Ciencias de la Tierra.
Yucatán / Actividad sísmica
Juana Elia Escobar Sánchez, geóloga de la UNAM, habló sobre los recientes temblores.
Piedra caliza
¿Tiene alguna relación la geología kárstica de Yucatán, los cenotes, con esos movimientos?, se le preguntó. Ella respondió que no. “La geología kárstica quiere decir que estas rocas calizas han tenido mucha disolución. Nuestra principal fuente de agua potable, de agua dulce es de origen subterráneo. El agua circula en el subsuelo y al ir pasando por la roca caliza, que está hecha de carbonato de calcio, la disuelve y genera muchas oquedades, grutas, fracturamientos, zonas de cavernas, por ejemplo. Todo el flujo del agua va pasando por esa zona“.
Sin relación
“Entonces simplemente tenemos un suelo kárstico que puede ser un poco sensible, pero no está relacionado con los movimientos sísmicos”.— Por CLAUDIA SIERRA MEDINA
