La llegada de un bebé al seno de un hogar es un acontecimiento generalmente esperado con gran alegría y regocijo.
Sin embargo, existe la remota posibilidad de que el bebé no espera las 38-40 semanas de gestación y se adelante, lo que se denomina parto prematuro, cuya complejidad depende de múltiples factores y el número de semanas que faltaron para alcanzar el tiempo propicio para el alumbramiento.
La salud y la sobrevida del bebé prematuro, el impacto psicológico para los padres y las repercusiones económicas que esto conlleva son múltiples, pero cambian la vida de las parejas.
El doctor José Manuel Echeverría y Eguiluz, director de la Escuela de Medicina de la Universidad Anáhuac Mayab, en entrevista con el Diario aborda el tema de los desafíos médicos, económicos, psicológicos y familiares ante la llegada anticipada de un bebé.
En primer lugar el doctor se refiere a lo que se entiende como un parto pretérmino y uno postérmino.
“El período de gestación en términos normales es de nueve meses, entre 38 y 42 semanas, entonces se dice que es un parto a término.
“Existen casos en los que este período es más corto o más largo, cuando se extiende a más de 42 semanas se llama postérmino, si es menor a 38 semanas se le llama pretérmino.
“Quedarse por debajo o por encima del tiempo puede tener repercusiones en la condición física del neonato”, explicó el doctor.
Un bebé prematuro es aquel que nace antes de las 38 semanas de gestación. Al no completar el desarrollo en el útero, estos bebés pueden tener más problemas de salud porque sus órganos no se han desarrollado por completo.
Los casos más extremos son los de menos de 28 semanas o llamados sietemesinos (de siete meses).
Las razones de un parto prematuro pueden ser diversas. Existe una condición en la que el cuello del útero se dilata debido al peso del bebé, cuando el cuello no es muy fuerte y el bebé alcanza un determinado peso es posible que se genere un parto prematuro.
Situaciones de riesgo
Otras condicionantes son la preeclampsia (cuando la presión arterial de la madre es muy alta), infecciones que han vulnerado la placenta, padecer diabetes mal controlada, el tamaño y peso del bebé respecto a las características físicas de la madre o malformaciones congénitas en el neonato.
“Cuando un bebé no alcanza la madurez suficiente para desarrollar a plenitud el funcionamiento de sus órganos es probable que sobreviva al parto, pero requerirá extremos cuidados y monitoreo por un buen tiempo en incubadora”, señaló el entrevistado.
“Puede haber fallo hepático, pulmonar, cardíaco, por eso se les monitorea en cuidados intensivos y se les procura una incubadora para mantener regulada su temperatura corporal”.
Un artículo del portal EuroNews de noviembre de 2024 señala que los bebés prematuros pueden experimentar efectos a largo plazo que influyen no solo en su salud, sino también en sus futuros ingresos, sus oportunidades de empleo y sus posibilidades de asistir a la universidad, según revela un estudio.
El nacimiento prematuro puede ocurrir en forma espontánea o debido a complicaciones médicas durante el embarazo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Si bien los expertos aún no tienen una respuesta definitiva sobre las causas del parto prematuro, hay varios factores de riesgo.
Un historial de partos prematuros previos, embarazos de gemelos, trillizos o más, o bien ciertas anomalías reproductivas, como un cuello uterino más corto, podrían aumentar la probabilidad de dar a luz antes de llegar a término.
El estilo de vida de las embarazadas, como el tabaquismo, el consumo de alcohol o drogas y los altos niveles de estrés también pueden influir.
En el caso de Yucatán, menos del 10% de los embarazos son a pretérmino, una cifra que no dista mucho del promedio e incidencia nacional.
Con los avances tecnológicos en el campo de la medicina, la probabilidad de sobrevivencia de un bebé prematuro es alta siempre y cuando reciba la atención médica adecuada de manera oportuna.
Salud mental
El nacimiento prematuro de un bebé suele causar un impacto emocional muy fuerte a los padres, por lo general experimentarán un sentimiento de culpa muy fuerte al pensar que ha sido un error de ellos la causa del problema.
También experimentarán estados de angustia sobre el futuro que le depara al hijo. El apoyo psicológico y emocional ante esta situación es determinante para sobrellevar la situación.
El doctor Echeverría y Eguiluz ofrece algunas recomendaciones al respecto:
1.— Planifiquen el momento que desean ser padres y prepárense para ello en lo económico, físico y emocional. Planificar la llegada del bebé abre la posibilidad de un seguimiento más cuidadoso del desarrollo del embarazo y del parto.
2.— Cuiden sus cuerpos, no consuman drogas, moderen el consumo de alcohol, eviten el tabaco, vigilen su peso, hagan ejercicio para estar en forma y controlen enfermedades como la diabetes.
3.— Preparen un presupuesto para gastos médicos, apóyense en un doctor desde el primer momento para seguir sus indicaciones, incluyendo por parte de la madre el consumo de ácido fólico y hierro. Es clave vacunarse contra el tétanos y la tosferina, y apoyarse en estudios de ultrasonido para un seguimiento más puntual del bebé al interior del útero.— Emanuel Rincón Becerra
Partos Salud
Los nacimientos prematuros impactan de diversas maneras la vida del bebé y su familia.
Lo económico
En la cuestión económica, con un nacimiento prematuro a mayor tiempo en la incubadora y cuidados intensivos será mayor la cuenta del hospital. A esto habría que sumar medicamentos, insumos, transportación y muchos más gastos que suelen aumentar cuando las personas carecen de seguridad social o no cuentan con seguro de gastos médicos mayores.
Hospitales públicos
Las unidades de salud y hospitales públicos representan la mejor alternativa de las personas de escasos recursos, aunque esto no los exime de otros gastos como transportación, hospedaje y alimentación si tiene que viajar grandes distancias desde sus comunidades hasta el hospital donde es atendido el bebé.
