El riesgo de presencia de mangas de langosta “Schistocerca piceifrons” en territorio yucateco por el momento resulta muy bajo debido a las condiciones ambientales en la Península, que impide el avance de su presencia actualmente en Campeche, explicó el doctor Mario Antonio Poot Pech, coordinador de la campaña contra la langosta en Yucatán del Comité Estatal de Sanidad Vegetal (Cesvy) en esta entidad.
El peligro de que estos insectos ingresen al estado es mínimo, ya que no se está en estado migrante y los vientos actuales del “norte” generan ráfagas hacia el suroeste, en todo caso la migración sería hacia Tabasco.
A solicitud del Diario de Yucatán, el Cesvy proporcionó información actualizada sobre el problema de las langostas en suelo yucateco, a propósito de la presencia de los acrídidos en el vecino estado de Campeche.
En el informe se señaló que la plaga de la especie “Schistocerca piceifrons” es endémica del sureste de México, tiene su zona de reproducción en la Península de Yucatán, principalmente en la zona oriente del estado, en cultivo de pastos, donde encuentra las condiciones ideales para su desarrollo.
El Cesvy desarrolla diferentes acciones de prevención y control permanente contra la langosta, con presupuesto federal y estatal, para prevenir los posibles daños a las actividades agropecuarias.
En el año recién concluido se controlaron 60 mangas entre los meses de enero y marzo, además de 441 manchones.
En total, se controlaron 462 ha en pastos, maíz y monte. No se registraron daños o pérdidas en los cultivos.
En la actualidad la situación está en calma, se informó. Las langostas están bajo monitoreo constante de las rutas tradicionales de desplazamiento de mangas, así como en las zonas de reproducción.
En Campeche se han controlado los manchones en el municipio de Champotón.
