“Hoy declaramos que la porcicultura de Yucatán entra en una nueva era: la de la voz firme, el impacto medible, la sustentabilidad plena y el orgullo territorial”, afirmó Manuel Quijano Canto, nuevo presidente de la Asociación Ganadera Local de Porcicultores de Mérida, quien tomó posesión del cargo.
La ceremonia se efectuó ayer por la mañana en un conocido hotel de la ciudad y reunió a representantes del gobierno federal y estatal, cámaras de la industria, instituciones de crédito, instituciones científicas, productores porcícolas de Yucatán y presidentes de las asociaciones más importantes de producción porcina de México.
Fue el secretario de Desarrollo Rural, Eduardo Medina Rodríguez, quien realizó la toma de posesión de la nueva directiva que encabeza Manuel Quijano Canto, quien fue contundente al afirmar que, a partir de ese momento, “la porcicultura hablará por sí misma, con datos, con resultados y con orgullo”.
Resaltó la presencia del 100% de la porcicultura del estado: porcicultores sociales, independientes, de traspatio y aparceros, así como del presidente de la Organización de Porcicultores Mexicanos, Heriberto Hernández Cárdenas.

Fuerza transformadora
En su discurso de toma de posesión, señaló que asumía la presidencia de la Asociación con el honor de representar no a un gremio más, sino a una verdadera fuerza transformadora en el territorio estatal: la porcicultura yucateca.
“Heredamos una industria sólida, orgullosa, con visión; una industria que alimenta hogares, construye economías y cuida la tierra. Gracias al trabajo de miles y al liderazgo de quienes nos anteceden, especialmente Carlos Ramayo Navarrete (presidente saliente), a quien hoy reconocemos no solo su actuar como presidente, sino como arquitecto de una transformación histórica”.
“Hoy iniciamos algo más grande. Declaramos que la porcicultura de Yucatán entra en una nueva era, la de la voz firme, el impacto medible, la sustentabilidad plena y el orgullo territorial, porque lo que hacemos importa y está demostrado”, aseveró.
Indicó que, en un estudio académico dirigido por la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Yucatán, junto con la Universidad Marista y la Universidad Iberoamericana, se evaluó el impacto de la actividad que realizan en 27 comunidades donde la porcicultura está presente.
“Los resultados son contundentes: 59% del empleo formal asalariado en el campo en estas comunidades es generado por nosotros, los porcicultores. Nuestros trabajadores perciben ingresos mayores al promedio comunitario. Esto mejora la cohesión familiar, permite que las mujeres y los jóvenes puedan decidir libremente sobre sus roles sin presión económica. Inyectamos más de 40.8 millones de pesos anuales directamente en comunidades rurales a través de salarios; esto es economía directa.”
“Representamos el 49% del producto interno bruto local en estas comunidades con actividad porcícola y el 58% de los ingresos municipales. Somos columna vertebral económica. Además, detonamos otros sectores: el agrícola en un 40%, el comercio en un 54% y los servicios en un 55%”, afirmó.
“Estos sectores tienen más actividad gracias a la presencia de los productores porque ofrecen trabajo en las comunidades. Esto no es teoría, es territorio, es vida, es futuro. Y aun así nos han cuestionado, nos han señalado, nos han reducido a una narrativa incompleta y a desinformación sistemática, pero eso no debe continuar”.
“Ya no aceptaremos que se hable por nosotros. A partir de hoy, la porcicultura hablará por sí misma, con datos, con resultados y con orgullo. Hemos callado mucho tiempo mientras voces de personas y grupos mal informados se aprovechan para desacreditar este sector, para mal informar a la sociedad, a las comunidades y a las autoridades. Esto tiene un límite”.
“De ahora en adelante mostraremos un sector con más voz, con mayor participación para desmentir falsedades y, sobre todo, para demostrar que la porcicultura en Yucatán es algo de lo que debemos estar profundamente orgullosos, y lo haremos con hechos”.
Planteó cuatro ejes a seguir. Primero, cumplimiento ambiental ejemplar: seguirán trabajando con la implementación rigurosa de la Norma 001 Semarnat 2021, modernizando sus granjas, invirtiendo en sistemas de tratamiento de última generación, asegurando eficiencias en el uso del agua, manejo responsable de residuos y recuperación de nutrientes.
“Este es un esfuerzo histórico de los productores para enfrentar las siguientes décadas y ofrecer una producción responsable, aportando a la seguridad alimentaria nacional con un enfoque de máxima eficiencia”.
Segundo, economía circular y sostenibilidad: fortalecerán la economía circular con más compostas, más biodigestores y más alianzas con agricultores y apicultores.
“Haremos de los residuos fertilizantes de los procesos, energía limpia, y de la tecnología, oportunidad de desarrollo”.
Afirmó que los biosólidos y las compostas que generan nutren miles de hectáreas agrícolas, creando círculos virtuosos que benefician a campesinos en diferentes regiones.
Tercero, proyectos sociales y desarrollo comunitario: ampliarán el modelo de Kiérat en el campo, donde trabajan con 22 sociedades campesinas y más de 138 productores. Buscan más arraigo, más desarrollo local, más empoderamiento femenino, más inclusión, más respeto y pleno apego a los derechos humanos.
Cuarto, ampliación de los esfuerzos de conservación de la selva maya, protegiendo ecosistemas y apostando por un modelo productivo que no compite con la naturaleza, la respeta y la protege.
También detalló una nueva estructura en la Asociación a través de comités que les permitirán trabajar e involucrarse más en temas sociales, de regulación, derechos humanos y medio ambiente, entre otros.
Precisó que Yucatán produce dos millones de cerdos al año, lo que significa más de 150 mil toneladas de alimento anuales. “Proteína de alta calidad que nutre a millones de mexicanos y a miles en el extranjero”.
Resaltó que el estado ocupa el tercer lugar del país en eficiencia y producción porcícola.
Reconoció el papel de los trabajadores que hacen posible esta industria y se dirigió a la sociedad yucateca y mexicana para decirles que pueden confiar en ellos, así como a la academia por su acompañamiento.
Aseveró que se vivirán tiempos nuevos, con una porcicultura que sea referente en México y en el mundo: “una porcicultura responsable, innovadora y comprometida; una porcicultura de la que la sociedad yucateca puede estar ahora y siempre muy orgullosa”.
Reconocimiento
En el evento se hizo entrega de un reconocimiento al presidente saliente de la Asociación, Carlos Ramayo, quien estuvo al frente de la organización por 32 años y quien hizo un recuento de los muchos logros alcanzados durante este tiempo y los desafíos enfrentados.
La ceremonia de toma de protesta contó con la asistencia de Jorge Carlos Berlín Montero, titular de la representación de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural en el estado; Neira Silva Rosado, secretaria de Desarrollo Sustentable del estado; Roger Gómez García, subsecretario de Inversión, Comercio e Industria; Claudio Fleves Catalán, director del Grupo Porcícola Mexicano; María Elena Trujillo Ortega, presidenta del Instituto Mexicano de la Porcicultura, entre otros.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
