¿Por qué dentro de los hogares se siente más frío en comparación con el exterior, en los recientes días de frío atípico en Yucatán?
El ingeniero Juan Manuel Rivero Fernández, especialista en mecánica de fluidos, explica que esto se debe a lo que se conoce como inercia térmica.
¿Por qué en unas casas hay más frío?
El estudioso del movimiento de gases y de líquidos y profesor de la Escuela Nacional de Estudios Superiores Unidad Mérida de la UNAM, en la carrera de Ciencias de la tierra, refiere que los muros de las casas almacenan energía y durante la noche el medio ambiente, cuando alcanza su temperatura más baja, la libera.
La casa se va enfriando con un cierto desfase a la temperatura que hay afuera. Es decir, cuando la temperatura exterior es más fría, la casa (o al menos los muros) está a una temperatura un poquito más alta, provocando un flujo de calor hacia el exterior que va enfriando estos muros.
Cuando llega el día, los muros están más fríos que la temperatura ambiente de afuera, eso también colabora a que dentro de la casa se sienta una temperatura más baja que afuera.
Es ese desfase que está ocurriendo. Por eso se siente así en estos días de frío atípico, cuando tienen que estar dentro de las casas y abrigados.
Para que esto ocurra tiene que haber mucho frío afuera, puntualiza. Tiene que ser una temperatura bastante baja para que empecemos a notar este efecto, como ocurrió en días pasados.
En la noche se dio que en los momentos más fríos afuera, si se comparaba con la temperatura dentro de la casa, probablemente se sentía más tibia que el exterior.
Lo mismo sucede a la inversa: en el día sentimos el frío en la casa por un desfase de temperatura. Hay un desfase en cómo va cambiando la temperatura dentro y cómo cambia fuera.
¿Cómo influye la humedad en la sensación térmica?
El especialista comparte que cuando la humedad es muy baja y el ambiente está frío nos dará más frío.
Este efecto ocurre al contrario cuando tenemos un día muy caluroso y una humedad muy alta. “La sudoración, mecanismo por el cual nos enfriamos, no es tan eficiente porque la humedad de afuera es muy alta, pero el sudor no se evapora tan fácilmente y entonces no nos podemos refrescar”, dice.
“Si el clima es cálido y seco nos conviene, el sudor se evapora y entonces sentimos más fresquito, pero si hace frío esa falta de humedad juega en nuestra contra”.
El especialista explica que una casa se puede enfriar dependiendo de cuánto es la temperatura exterior en su momento más frío.
Digamos que si la temperatura a lo largo de la noche llega a 5 grados, pues a lo más que bajará la temperatura de la casa podría ser eso.
En el día seguiremos percibiendo mucho frío por culpa de la inercia térmica. Normalmente no baja tanto porque las personas también radiamos calor, somos como radiadores, generamos energía y, naturalmente, estando dentro de la casa nuestro cuerpo está liberando calor y eso aumenta un poquito la temperatura.
Así, la temperatura de la casa realmente nunca bajará como la temperatura del exterior.
Para mitigar esa temperatura fría de la casa los humidificadores no ayudan mucho por lo explicado, porque tener un ambiente seco lo empeorará un poco.
¿Cómo deben ser los muros para una temperatura agradable en casa?
Para mantener la casa a una temperatura más agradable, independientemente de si hace frío o calor, es necesario tener muros lo más aislantes posible, hechos de algún material que mantenga un poco a raya la transferencia de calor.
Que sean muros anchos, de materiales arcillosos, cosas que no conduzcan el calor para evitar que se enfríe o caliente mucho. En el pasado esto se aplicaba en edificios muy grandes.
El profesor comenta que el tipo de construcción tradicional en la región es de techos altos para mitigar el calor, pero también contribuye a que se resienta tanto el frío.
