En tiempo de calor, mantenerse hidratado es la mejor forma de hacerle frente a los inconvenientes que produce en el cuerpo la exposición a las altas temperaturas.
Beber abundantes líquidos, evitar los alimentos ricos en grasa y consumir fruta de temporada es algo que debemos tener en cuenta si queremos sentirnos bien y con energía para afrontar el día.
Los cuidados de la hidratación son necesarios y deben ser observados por todos, especialmente en niños pequeños y adultos mayores, pues al ser el cuerpo dos terceras partes de agua, la pérdida de ésta provoca problemas circulatorios, la sangre se vuelve más espesa y su funcionamiento es deficiente.
De ahí la sensación de dolor de cabeza, irritabilidad, falta de aire, mareo y debilidad.
La doctora Ángela Patricia Bacelis Rivero, coordinadora de Posgrados y Educación Continua de la Escuela de Nutrición de la Universidad Anáhuac Mayab, en entrevista con el Diario refiere la importancia de la hidratación en época de calor.
Aunque existen diversos productos hidratantes, nada es mejor y más natural que la propia agua.
“Cuando hay sed el cuerpo pide agua, naturalmente; por sus características, el agua es justo lo que se necesita”.
“Para mantenerse hidratada una persona adulta necesita entre litro y medio y dos litros de agua al día. Esto puede variar cuando existen condiciones climáticas adversas, en que las altas temperaturas aceleran la pérdida de líquidos, propiciando que se requiera más agua y en períodos cada vez más frecuentes” explica.
Según expone, tener sed es una señal de que falta agua, pero lo idóneo sería beber agua cada determinado tiempo para un óptimo funcionamiento del organismo.
En el caso de los niños, el suministro de agua es responsabilidad de los adultos, quienes en época de calor deben estar muy pendientes.
Lo mismo pasa con los ancianos: a mayor edad las señales de alarma en el cuerpo pueden retardarse y es necesario vigilar que ellos reciban agua constante, adecuada y suficiente.
Tipos de bebidas
Hoy día existen en el mercado varios productos refrescantes, pero los efectos de las bebidas no son iguales en todas las personas.
Algunas son ideales para atletas, como son los sueros y energizantes, la diferencia sustancial es el fin último que persiguen y la cantidad de azúcares que contienen.
Las bebidas para atletas, que se publicitan como tales, están dirigidas a hidratar a personas que realizan ejercicio intenso, no necesariamente alguien que acude a una sesión de gimnasio de 45 minutos o una hora.
Se dirigen más bien a personas que someten su cuerpo a jornadas largas de esfuerzo físico y presentan pérdida de minerales, potasio, sodio, electrolitos, etcétera.
“Es verdad que todos sudamos y al hacerlo perdemos sodio, y cuando éste falta en el organismo hay una descompensación”, indica la doctora.
“El agua puede ayudar a recuperarse, pero cuando es un atleta, alguien que hace mucho ejercicio o esfuerzo físico, las bebidas especializadas le permiten recuperar esa condición; estas bebidas pueden contener o no azúcar”.
Las gaseosas light o libres de azúcar son refrescantes y una alternativa, pero abusar de su consumo puede provocar ciertos inconvenientes, de modo que lo mejor es minimizar su ingesta.
Sueros y cafeína
Los sueros hidratantes son una mezcla de sales, se ofrecen en sobres para preparar en casa o se venden en forma de bebida saborizada lista para consumirse.
Los sueros orales en sobre se mezclan en agua limpia, purificada o hervida; se disuelven junto con un poco de limón y de azúcar por litro (si es para bebés o niños), mientras que el producto que se compra en la tienda es saborizado y puede o no tener azúcar.
Productos energizantes no necesariamente tiene la función de hidratar. Por su contenido de taurina, cafeína y otros estimulantes, están pensados para permanecer despiertos por más tiempo, de modo que no representan una alternativa hidratante idónea.
El agua de fruta de temporada hecha en casa con mínimo de azúcar está bien, especialmente la limonada, naranjada o jamaica.
Otras bebidas como horchata o tamarindo pueden contener más azúcar de la necesaria.
El café es un diurético por naturaleza y obliga a hidratarse más. Un consumo moderado es recomendable, caliente puede subir la temperatura corporal, frío o en frapé es más llevadero con el calor.
Comer frutas también refresca e hidrata: naranja, mandarina, toronja, sandía o melón poseen altas cantidades de agua y se recomienda consumirlas frías o a temperatura ambiente.— Emanuel Rincón Becerra
Alimentación Calor
La dieta también juega un papel preponderante en la hidratación.
Proteína
Los alimentos proteínicos acompañados de grasas dificultan la digestión y el proceso de optimización del agua en el cuerpo, por lo que tendremos más sed y es necesario hidratarse más.
Mejores opciones
Para la temporada son más adecuadas proteínas como el pescado, que se digiere con mayor facilidad, y el pollo, que ofrece diversas alternativas. Ambos se pueden acompañar de verduras y vegetales verdes. Las ensaladas son perfectas para una buena hidratación.
De noche
Por las noches es posible que las temperaturas sean menos agresivas. Hidratarse bien hasta un par de horas antes de acostarse a dormir será muy bueno para evitar continuos viajes al baño.
