Tener una vivienda digna no es solo tener una casa bonita, sino una segura, señaló Alejandro Aké Santos, integrante del Colegio de Ingenieros Mecánicos y Electricistas de Yucatán (Cimey) en el taller “Seguridad eléctrica en vivienda”.

El taller se realizó en el marco de la Expo Eléctrica Peninsular 2026, que hoy culmina en el Centro de Convenciones Siglo XXI.

Se estructuró en cuatro ejes: el marco normativo técnico; la competencia profesional y certificación (EC0118); el impacto en la obra y política pública y el futuro de la eficiencia energética en vivienda y los tipos de ventilación.

Participaron Noé Tzab Alcocer, Daniel Quiñones Molina y Alejandro Aké Santos, del Cimey, así como Teresa Ramírez Ortegón, del Colegio de Ingenieros Civiles de Yucatán. La moderación estuvo a cargo del presidente del Cimey, Alberto Ojeda Araiza.

Los panelistas coincidieron en que el estándar es estratégico porque busca ordenar un proceso que muchas veces se realiza sin planeación técnica, desde el diseño hasta la creación de las instalaciones eléctricas.

Daniel Quiñones dijo que el punto de partida debe ser contar con un proyecto eléctrico completo.

“Realmente las familias de México requieren viviendas, edificaciones seguras y eficientes. El proceso debe comenzar con la elaboración de planos y memorias técnicas basadas en la normativa vigente”, señaló.

El estándar abarca todo el proceso. Desde diagnosticar y presupuestar hasta ejecutar las instalaciones.

“Lo primordial es que esa persona calificada y certificada realice esas actividades y no se quede en un solo plano”, indicó.

Estandarización

Por su parte, Teresa Ramírez consideró que uno de los cambios que impulsa la estandarización es dejar prácticas improvisadas que persisten en el sector.

“Creo que existe el estándar para que se acaben las ‘recetas’ de los electricistas”, apuntó la profesional.

“La falta de preparación técnica puede impactar en el funcionamiento de las instalaciones eléctricas y en la economía de las familias”.

Desde la perspectiva de los especialistas, detrás de cada vivienda hay una familia y una inversión económica, por lo que la calidad de las instalaciones eléctricas debe ser una prioridad.

Actualmente, se dijo, hay un problema en distintas regiones relacionado con instalaciones eléctricas deficientes o de mala calidad, lo que puede poner en riesgo a quienes habitan las casas.

En ese sentido, se subrayó que el proceso debe iniciar incluso antes de la instalación interior y desde la forma en que se obtiene el suministro eléctrico hacia la casa.

Los especialistas recordaron que el Estándar de Competencia 118 forma parte del sistema de certificación de habilidades laborales impulsado por el organismo Conocer, cuyos certificados tienen validez nacional. “Lo que busca es reconocer que las personas certificadas van a garantizar esa dignidad de la vivienda a través de instalaciones seguras”.

Impactos

Además de reducir riesgos, los panelistas señalaron que la correcta aplicación de la normativa también puede tener impactos económicos y energéticos. Entre ellos la disminución de accidentes, la reducción de pérdidas de energía y un mejor desempeño de las instalaciones eléctricas.

“Vamos a reducir costos, se van a reducir accidentes y también vamos a tener ahorro energético”, indica el ingeniero Alejandro Aké, al explicar que errores como el uso de conductores con calibres inadecuados pueden generar pérdidas de energía y elevar el consumo eléctrico.

Algunos de los errores más comunes en instalaciones eléctricas de vivienda son el mal acomodo de conductores, protecciones mal calculadas y fallas en el cálculo de circuitos derivados.

Los especialistas señalaron que las viviendas actuales demandan más capacidad eléctrica que en el pasado porque, además de iluminación y contactos, ahora integran equipos como hornos, estufas eléctricas y otros aparatos de alto consumo.

También se mencionó la importancia de instalar contactos con protección a tierra en zonas húmedas para evitar riesgos de electrocución.

El taller también abordó el tema de la eficiencia energética en las viviendas. En este punto, la ingeniera Teresa Ramírez señala que cumplir con la normativa no siempre significa que una vivienda sea eficiente desde el punto de vista energético.

Regiones como Yucatán con clima cálido subhúmedo, explica, el diseño de las viviendas debe considerar la ventilación natural y aspectos bioclimáticos. “Las normativas son mínimas, no óptimas”.

Factores como la orientación de las ventanas, la altura de los techos y la ventilación influyen directamente en el confort térmico y en el consumo de energía dentro de las viviendas.

La profesionalización del sector eléctrico, también fue un punto clave entre los retos para mejorar la seguridad en las instalaciones domésticas, por lo que la capacitación y certificación de los electricistas se considera elemental para tener viviendas más seguras y eficientes.— Karla Cecilia Acosta Castillo

Profesionales

Ayer se realizó el taller “Seguridad eléctrica en vivienda” en el Siglo XXI.

Normas

La ingeniera civil Teresa Ramírez señaló que cumplir con la normativa no siempre significa que una vivienda sea eficiente desde el punto de vista energético.

Factores

En regiones como Yucatán con clima cálido subhúmedo, el diseño de las viviendas debe considerar la ventilación natural y aspectos bioclimáticos, apuntó.

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