Vicente Carrillo Tamayo, gerente de Gestión Ambiental y Responsabilidad Social de Abarrotes Dunosusa

Abarrotes Dunosusa fue reconocida por séptimo año consecutivo con el distintivo de Empresa Socialmente Responsable (ESR), reconocimiento que avala prácticas de la compañía en materia ambiental, social, ética y de gobernanza corporativa.

Para la empresa, con presencia en cinco estados del sureste del país, el logro representa no solo un reconocimiento institucional, sino también la confirmación de una cultura organizacional que, según sus directivos, ha estado presente desde la fundación de la compañía.

“Es un orgullo para nosotros haber logrado por séptimo año consecutivo el distintivo, porque es una forma de reconocer el esfuerzo que hace la organización, no únicamente en conseguir las utilidades, como toda empresa privada debe hacer, sino también en buscar impactar de forma benéfica en otras áreas como la ecológica y social”, señala Vicente Carrillo Tamayo, gerente de Gestión Ambiental y Responsabilidad Social de Abarrotes Dunosusa.

En entrevista con el Diario, el directivo explica que para obtener el distintivo, que cada año otorga el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi), implica cumplir un proceso de evaluación riguroso integrado por decenas de indicadores que abarcan ámbitos del funcionamiento empresarial.

“Necesitamos cumplir con 87 temas distintos y, con uno que no se cumpla, quedamos descalificados. Estamos obligados a cumplir los 87. Esos 87 temas corresponden a ámbitos. Está el apoyo a la comunidad, el ecológico, el cuidado del medio ambiente, la no contaminación. Tenemos toda la parte de gobernanza, la parte de ética, la parte mercadológica, mercadotécnica”, señala.

Además de cumplir con cada criterio, las empresas deben documentar y demostrar que las acciones se realizan de manera sistemática. Según Carrillo Tamayo, ese proceso de comprobación suele ser uno de los mayores retos para las organizaciones que buscan el distintivo.

Entre las iniciativas que respaldan la obtención del distintivo se encuentran proyectos de apoyo comunitario impulsados en localidades donde opera la empresa.
Carrillo Tamayo menciona que la compañía participa en el patrocinio de eventos deportivos y escolares, así como en la entrega de uniformes y otros apoyos. También destaca la creación de un centro digital comunitario en una pequeña localidad de Maxcanú.

Otro de los ejes centrales de la estrategia de responsabilidad social de la empresa es la reducción de su impacto ambiental. Aunque la compañía no pertenece al sector industrial, el volumen de productos que maneja genera residuos que requieren una gestión adecuada.

El gerente señala que la mayor parte de los residuos corresponde a cartón y plástico de emplaye provenientes de las cajas de productos que llegan a las tiendas.

“Todo el cartón que se genera en las tiendas y el plástico de emplaye se regresa al centro de distribución, donde tenemos una cartonera. Allí se procesa, se empaca y se manda a reciclar, y es más o menos como el 90% de los residuos que se generan”, indica.

Además, la empresa participa en proyectos ambientales en coordinación con organizaciones civiles y autoridades locales. Entre estas acciones se encuentra el apoyo a jornadas de limpieza de cenotes, playas y programas de reforestación.

A estas iniciativas se suman actividades de educación ambiental dirigidas principalmente a niñas y niños, en las que se promueve el cuidado del entorno mediante dinámicas y juegos.

En el ámbito laboral, la empresa ha implementado políticas orientadas a promover la inclusión y la igualdad de oportunidades.

“Tenemos una política de no discriminación. Se trata de evaluar al colaborador por medio de sus resultados, sin importar sexo, religión o color de piel; es indistinto. Se apoya el talento y se trata de capacitar a la gente para que se vaya desarrollando”.

Como parte de estas acciones, la compañía firmó el viernes 6 de marzo un compromiso de inclusión laboral con el Instituto de las Mujeres para reforzar las estrategias de integración de personas con discapacidad y grupos vulnerables.

Con el fin de fortalecer sus programas de responsabilidad social, durante 2025 la empresa inició la implementación de un sistema de gestión especializado que involucra a diversas áreas de la organización.

Este modelo contempla la creación de un Comité de Responsabilidad Social conformado por seis subcomités encargados de distintos temas, como medio ambiente, bienestar laboral y prácticas comerciales responsables.

“La responsabilidad social no es de un área o de una persona, es de toda la organización”, subraya Carrillo Tamayo.

El objetivo es que cada área de la empresa participe activamente en la planeación y ejecución de las iniciativas sociales y ambientales.

De acuerdo con el gerente de Gestión Ambiental y Responsabilidad Social, la responsabilidad social empresarial se ha convertido en un factor cada vez más relevante para clientes, proveedores y otros actores vinculados con las empresas.

“Antes las empresas únicamente se dedicaban a generar utilidades, pero la responsabilidad social te lleva un paso más allá”.

Según Carrillo Tamayo, la filosofía de responsabilidad social no surgió a partir de la búsqueda del distintivo, sino que forma parte de la historia de la empresa desde sus primeros años, cuando el fundador de la organización, don Gustavo Ricalde (q.e.p.d.), promovía desde el inicio una relación cercana con las comunidades donde operaba.

Aunque la compañía ya realizaba diversas acciones sociales, fue hasta 2019 cuando decidió iniciar el proceso para obtener el distintivo ESR, que recibió por primera vez en 2020. Para el próximo año, el principal objetivo será consolidar el funcionamiento del comité interno de responsabilidad social y lograr que sus iniciativas se desarrollen de manera autónoma.

“Nuestro reto para este año… es que el comité de responsabilidad social funcione solo y ya no tengamos que estar empujando a los subcomités”, indica Carrillo Tamayo.
Actualmente, la empresa cuenta con aproximadamente 550 tiendas distribuidas en Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Chiapas.— IVÁN CANUL EK

Jorge Iván Canul Ek es licenciado en Periodismo y Ciencias de la Comunicación y actualmente reportero de la Agencia Informativa Megamedia. Tiene 22 años de trayectoria en los medios, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2004. Los temas de arte y cultura, comunidades, ciudadanos y espectáculos son su especialidad. Con especial gusto por la crónica para el desarrollo de sus historias.