La marcha del 8M de este año en Mérida cayó en una trampa bien planeada para desacreditar a las mujeres y etiquetarlas de violentas ante la sociedad, considera la doctora Gina Villagómez Valdés, integrante del Frente por los Derechos de las Mujeres en Yucatán.
La estrategia del gobierno del Estado fue dejar sin protección policíaca los monumentos históricos, guardar a su policía estatal para que no haya enfrentamiento, colocar un endeble muro metálico que fácilmente fue derribado y capitalizar la ira de la juventud molesta por la desatención a la violencia de género que crece en Yucatán y el país, afirma la investigadora de la Uady.
Entrevistada sobre los resultados de la marcha y protesta en el marco del Día Internacional de la Mujer en Mérida, la académica afirma que el grupo del Frente realizó un performance frente a Palacio de Gobierno para exhibir los trapos sucios en la política pública en esta materia, para sensibilizar a las mujeres por la desatención a este problema y porque “nosotras las viejitas ni estamos de acuerdo con las pintas”.
A raíz de esta denuncia pública, la Secretaría de las Mujeres estatal invitó a las integrantes del frente para mesas de trabajo, pero ella y Nancy Walker Olvera no aceptaron.
Esto, porque no van a validar con su presencia una estrategia con la que no están de acuerdo y porque la Semujeres y el gobierno estatal no pueden cambiar la orden presidencial sobre la atención de la violencia contra las mujeres.
“La estrategia de la Presidenta es ofrecer solo orientación y capacitación a las víctimas de violencia”, señala.
“No atienden ni ofrecen nada diferente. No hay condiciones para tomar acuerdos porque el gobierno del Estado está atado de manos, todo lo dictan desde el gobierno federal.
“Tampoco vemos que tenga otro tipo de estrategias distintas a la del centro para saltar los obstáculos y hacer algo más en el combate a la violencia”.
Puerta cerrada
“Yucatán es un estado de puerta cerrada al cambio y de atender las necesidades de las mujeres”, insiste.
“Mientras las autoridades pintan los palacios de morado y dan discursos maravillosos sobre las mujeres, en la realidad no hacen transformaciones de fondo. No hubo ningún anuncio o programa que atienda los problemas de las mujeres, puro discurso usando la lucha de las mujeres”.
La doctora Gina Villagómez recuerda que la política pública de las mujeres en toda la República viene del centro del país. No hay agenda que se desarrolle localmente, a pesar de que en la atención de los problemas deben tomar en cuenta los contextos locales.
Desde que llegó el régimen de la 4T la política pública está centralizada. Se toman las decisiones como en el pasado, los feminicidios que son casi 11 al día son distintos en el norte y el centro del país porque los cometen agresores desconocidos, pero en Yucatán este tipo de delitos lo cometen parejas o exparejas de las mujeres, por lo que se tiene que atender en forma diferente.
“La violencia feminicida en Yucatán se hace en casa, en el norte lo ocasiona gente desconocida”, recalca.
“Yucatán ocupa uno de los índices más altos de violación infantil y este problema no está en la política pública local, a pesar que es más grave que en otros estados. En violencia familiar Yucatán ocupa el séptimo lugar y la violencia sigue en casa. Por ello digo que la forma de atención debe de ser diferente”, apunta.
Además dice que la Presidenta decide toda la política pública y ella ordenó la desaparición de los Centros Violetas de todo el país que daban atención integral gratis a las víctimas y los transformó en Centros Libre, pero la atención es necesaria.
“Ya no se da atención a la violencia contra las mujeres, se da sensibilización; no dan acompañamiento en los procesos jurídicos y psicológicos”, indica.
“Si vas a la Secretaría de las Mujeres por presunta agresión de violencia feminicida o en grado de tentativa, te obligan a que denuncies. Ya no llevan el proceso judicial ni dan acompañamiento jurídico”, dice.
“Aquí está el problema porque si la víctima viene de algún municipio, carece de recursos y no sabe siquiera como ir a la Fiscalía deja impune la agresión. Ya no se cumple la prevención, atención, sanción y servicios gratuitos para las víctimas.
“Antes la Semujeres tomaba los casos, sus abogadas llevaban las diligencias y tenías apoyo gratuito de psicólogas y trabajadoras sociales”.
Retroceso en justicia para las mujeres
La doctora Villagómez Valdés reitera que en el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y en el de Huacho Díaz Mena hay un retroceso en la atención de la violencia de género femenil, no tiene una agenda propia y dejan sola a la víctima.
Esto genera un malestar entre las mujeres y en las marchas para exigir el respeto a sus derechos y combate a la violencia contra ellas, descargan su ira, como ocurrió el domingo pasado.
“Ahora entienden por qué las chamacas están furiosas”, enfatiza.
“No es que me gusten las pintas en los monumentos, es darse cuenta que algo malo está pasando: las madres buscadoras de hijos o hijas desaparecidas, las víctimas de violencia, el no respeto la ‘Ley 3 de 3’, la falta de respeto a la ley de acceso a una vida libre de violencia, los procesos siguen rezagados, los agresores siguen sin tener las sanciones. Hay una desatención total”.
“Algo no están haciendo bien las autoridades estatales y federales”, dice.
“La sociedad le sigue diciendo a las jóvenes que esas no son las formas (de pintar los monumentos y propiedades), que ellas no los representan, pero nadie piensa que esas jóvenes manifiestan un enojo porque algo no está funcionando en las políticas públicas”.
“La Semujeres sigue al pie de la letra la decisión tomada en el centro del país”, señala. “A diferencia del gobierno estatal, el Ayuntamiento de Mérida sigue dando atención de forma gratuita, sigue llevando los expedientes con asesoría de su equipo legal”.
“Los servicios de la Semujeres cayeron, la del Ayuntamiento no. Por ello no acudí en lo personal al llamado que nos hizo porque no pueden cambiar las instrucciones de la Federación, no atienden, no ofrecen nada diferente, nos invitan para validar una capacitación como política pública”.



