• El Monumento a la Patria con las pintas que le dejó la marcha del 8M. La iconoclasia del llamado bloque negro genera opiniones encontradas
  • Otro mensaje que dejaron las participantes de la marcha en Montejo

La marcha del 8 de marzo, realizada en el marco del Día Internacional de la Mujer, que reunió a miles de mujeres y colectivos feministas que caminaron por Paseo de Montejo para exigir justicia frente a la violencia de género, los feminicidios y la falta de respuesta institucional ha generado diversos comentarios.

Mientras para algunos la protesta evidenció indignación legítima frente a problemáticas persistentes, otros cuestionaron las acciones contra monumentos y edificios históricos, como el Monumento a la Patria.

La socióloga y maestra jubilada Silvia Rojas Sánchez dice que aunque las demandas de las manifestantes son legítimas, las acciones contra símbolos nacionales resultan inadecuadas.

“Si bien es cierto que el reclamo está justificado, yo no diría que hay una justificación directa en ese sentido; el reclamo es justificado, pero no son los medios, o sea, el remedio no es la agresión, no es la falta de respeto”, señala.

Desde su perspectiva, la sociedad debe exigir el respeto a los símbolos patrios y al patrimonio público. “La sociedad debe reclamar el respeto irrestricto a los símbolos de la nacionalidad. Porque los símbolos de la nacionalidad nacen con la intención de unificar, unificar criterios, unificar posturas, unificar al país, y debemos reclamar el respeto irrestricto a la sociedad”.

Bandera mancillada

Silvia Rojas afirma que observó con preocupación algunos hechos ocurridos durante la movilización.

Creo que esta última marcha fue inadecuada, debe haber una vigilancia, debe haber un cuidado de nuestros símbolos nacionales. Vi con mucha pena la bandera que fue mancillada”.

La entrevistada recuerda, además, que en el ámbito educativo tradicionalmente se ha inculcado el respeto a estos emblemas. “Aparte de socióloga soy maestra, y desde las aulas, desde la práctica en las escuelas pedíamos a los niños su respeto y veneración por nuestros símbolos patrios. Porque nuestros símbolos patrios somos todos, es toda la nación”.

En su opinión, las autoridades debieron prever medidas de resguardo durante la manifestación.

“Debieron haber resguardado los lugares donde se marcha, porque estas personas (las del bloque negro), así como agreden edificios, pudieron haber agredido a alguien que no estuviera de acuerdo con ellas. Debe haber respeto tanto para la voz de ellas como para la voz de quienes no están de acuerdo con lo que hicieron”.

En el caso de lo ocurrido en Campeche, donde durante la marcha se le prendió fuego a policías, Silvia Rojas señala que ahí se debería actuar conforme a la ley. “¿Cómo es posible que una persona que no tiene más que cumplir con su trabajo, que tiene que hacer su trabajo, sufra ese tipo de agresiones. No es justo, no es correcto”.

Por su parte, la activista y también socióloga Nancy Walker Olvera subraya que reducir la movilización a los daños en monumentos invisibiliza el significado social que la marcha tiene para miles de mujeres.

Trasfondo

“De la marcha del domingo lo que no alcanzamos a ver, por quedarnos en los monumentos pintados, es una celebración de grupos de mujeres, de colectivos, un espacio donde la sororidad se siente”, afirma la entrevistada.

De acuerdo con la activista, la movilización reunió a mujeres de diferentes edades, niñas, adolescentes, jóvenes, adultas, de la tercera edad, madres buscadoras, de la iglesia, con discapacidad. “Entonces, es un espacio de celebración, pero también es un espacio de indignación para las mujeres”.

Nancy Walker destaca que durante la marcha también estuvieron presentes madres de víctimas de feminicidio o desaparición, así como colectivos que denuncian violencia sexual y deudores alimentarios.

Respecto a la intervención de monumentos, señala que desde la sociología existe una interpretación distinta a la del simple vandalismo.

“Sociológicamente hablando, la iconoclasia, o sea, a diferencia del vandalismo, la iconoclasia, el intervenir monumentos que representan algo es una forma también de manifestarse, que está dentro de un contexto social (…) Así como está el bloque de las personas con discapacidad, el bloque de las mujeres danzantes, pues está el bloque negro, que tiene esta manera de atacar esto que representa algo”.

Sobre lo sucedido en Campeche, Nancy Walker señala que carece de bases jurídicas para opinar, además que tampoco está muy enterada del caso.

Jorge Iván Canul Ek es licenciado en Periodismo y Ciencias de la Comunicación y actualmente reportero de la Agencia Informativa Megamedia. Tiene 22 años de trayectoria en los medios, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2004. Los temas de arte y cultura, comunidades, ciudadanos y espectáculos son su especialidad. Con especial gusto por la crónica para el desarrollo de sus historias.